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i3as£Lleii4US, jjiego j.rte de la len.jua Tarasct [;ed. by Antonio reñí^f is-i.^.

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IDIOMA TAEASCO

p. fr. diego basalenque

AJÍ o DE 1714

REIMPRESO EN 18SG POR ACUERDO DEL SECRETARIO DE FOMENTO

GENERAL CARLOS PACHECO.

MÉXICO

OFICINA TIP. DE LA SECRETARÍA DE FÜMEXTÜ Calle de San Andrds núni. 15.

1886

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I

AETE

LENGUA TAEASCA

DISPUESTO CON NUEVO ESTILO Y CLARIDAD

R. P. M. FR. DIEGO BASALENQUE

SÁCALO ALUZ

EL E. P. M. FE. líICOLAS DE QYIXAS

ProTÍocial de dicha Provincia. Y lo dedica á la Sereoissima Maria SaDtissima, Reym de los Aogeles.

CON LICENCIA: EN MÉXICO, POR FRANCISCO CALDERÓN. AÑO DE 1714.

ItflmprMO CQ 19$G, bnjo el roldado 7 corref«lon del

Dr. ANTOMO PEÑIFIEL, encargado de la Dircrdon General de Ettadístien, socio de número del Liceo Hidalgo, de la Academia de Medicina,

fundador de la Sociedad de Historia Natural,

de la Academia Pedro Ehcobedo, de la Sociedad Fraternidad 5lédlca de Goadalajara,

dfl la Sociedad de CeogruCa y E^tadíBtics, de la \aml>mátira y Anticoarla de FUadelfia j de otras asociaciones

clcntíflcAs extranjeras.

MÉXICO

OFICINA TIP. DE LA SECRETARÍA DE FOMENTO

Galle de San Andrés núm. 15.

1886

I

Í1

INTEODTJCCIOK

I.— BIBLIOGRAFÍA.

Al publicar el Diccionario Matlatzingo por el Padre Fray Diego Ba- salenque, daremos noticias breves, pero completas, de su biografía en lo que importa á la historia de las lenguas indígenas.

Por ahora tocaremos dos puntos: la Bibliografía del ejemplar que ha servido para la reimpresión y el análisis del idioma tarasco, dejando la palabra para lo segundo, al sabio lingüista, el Sr. D. Francisco Pi- mentel.

Para esta reimpresión nos hemos servido de la primera edición de la obra de Basalenque que lleva por título :

"Arte || de la lengua tarasca, || dispuesto con nuevo estilo y claridad, por el E. P. II M. Fr. Diego Basalenque, del Orden de || N. P. S. Augus- tin. Provincial que fue de la Pro- 1| vincia de Michoacán, y su Chronis- ta. II Sácalo a luz || elE. P. M. Fr. Meólas de Qvixas, Provin- 1| cial {sic\ de dicha Provincia, y lo dedica a la Serenissima || Maria Santissima, Eeyna de los Angeles. || Con Licencia: En México, por Francisco || de Eivera Calderón. Año de 1714. || "

Pergamino: en 12'?: título, 15 fojas preliminares y 110 páginas.

Los "Apuntes para un Catálogo de Escritores en lenguas indígenas de América," por el Sr. D. Joaquin García Icazbalceta (México, 1866), contienen, bajo el número 92, la descripción de aquel libro, y además men- cionan, "Oím edición en 8"?, falta de la jmiada. Quedan seis fojas prelimi-

Arte Tarasca.—»

nares. La obra ocupa 102 pdfjinas. Es evidentcmenie edición mexicana de fines del si<jlo pasado, 6 de los 2)ri>neros años del p'cscnte. (11.)" Esta obra l)crtcncció á la Biblioteca del Sr. I). Fernando Ramírez.

Nuestro amigo, el ilustrado Dr. Nicolás León, de Mordía, nos ha re- mitido la descripción de otra edición, un cuaderao de 102 fojas, tal vez la que incomiileta conoció el Sr. Icazbalceta, y es la siguiente:

Arte II De la Lengua Tarasca, || Dísi^uesto || con nuevo estilo y clari- dad II por el R. P. M. Fr. Diego Basalenque, || del orden de N. P. S. Agustín, Pro- 1| vincial que fué de la Provincia || de Michoacan y su Cronista. || Sácalo a luz || N. R. P. Mro. Fr. Nicolás de Quixas, || Pro- vincial de dicha Provincia. |1 Y lo dedica || A la Serenísima Maria San- tissima II Re}Tia de los Angeles, jj Con las licencias necesarias. || Méxi- co II En la Imjirenta de Don Mariano de Zúñiga || y Ontiveros, año de 1805. II

II.— EL IDIOMA TARASCO POR EL SR. D. FRANCISCO PIMENTEL.

NOTICIAS PRELIMINARES.

«El tarasco se habla en el Estado de Michoacan, exceptuando la parte Sur-Oeste que lin- da con el Pacífico donde se habla el mexicano, una pequeña parle al Nor-Oeste, donde se acostuni])ra el otliomí ó el mazahua, y otra parte donde se usa el niatlatzinca. También se habla en el Estado de Guanajualo, en la parte que linda con Michoacan y Guádalajara, limitada al Oriente por una línea que puede comenzar en Acámbaro, seguir á Irapuato y terminar en San Felipe, es decir, en los límites con San Luis Potosí, todo lo cual consta en el mapa ethnografico de D. Manuel Orozco y Berra.

«El antiguo reino de Michoacan sólo comprendía una extensión de cosa de tres grados de longitud por dos de latitud, siendo su capital Tzinlzentan, á la orilla del lago de Pátzcuaro. Sobre el origen de sus habitantes véase el capítulo siguiente.

«Los tarascos estuvieron independientes de los mexicanos, no obstante que éstos trataron de conquistarlos, conservándose principalmente el recuerdo de la derrota que dieron á Axayacatl, sexto rey de México, según se ve de nuestros antiguos cronistas Duran y Tezo- zomoc.

«A la llegada do Cortés, reinaba en Michoacan Sinzicha, llamado Calzontzin por los me- xicanos, el cual se rindió voluntariamente al jefe castellano, de modo que más adelante fué ocujiado su reino sin resistencia por Cristóbal de Olid.

«La mitología de los tarascos no era tan complicada como la de los mexicanos, pues se- "gun La-Rea, sólo adoraban un ídolo, cuyo templo estaba en el pueblo de Tzacapu, don-

de habitaba el sumo sacerdote, jefe de los de su clase, la cual era aun más respetada que en México, y como en este imperio, se usaban en Michoacan les horribles sacrificios humanos.

«Por lo demás, lo que sabemos acerca de las costumbres é instituciones de los tarascos, demuestra que, si no eran un pueblo del todo civilizado, al menos no pueden llamarse bárbaros.

«Su gobierno se componía de un rey absoluto y de una especie de subdelegados suyos en las provincias. La distinción de clases estaba reconocida, y las leyes eran severísimas. Por esto Herrera dice: «No había castigo señalado para el homicidio, porque por el gran « miedo no se cometía.»

«La escritura jeroglífica es uno de los conocimientos que, según parece, alcanzaron los tarascos: el P. La-Rea da noticia de un lienzo, en el cual se decía que conservaban parte de su historia.

«Entre sus costumbres es notable el uso de la poligamia, que era uno de los premios concedidos á los valientes, pues como en todos los pueblos mal civilizados, nada era más honrado que el valor militar.

«Tarasco viene de tarhascuc, que en la lengua de Michoacan significa suegro ó yerno, se- gún dice el P. Lagunas en su gramática.

(fEl libro de que pricipalmente me he servido es el Arte y Diccionario del P. Juan Bau- tista Lagunas (México, 1574). Este autor es bastante oscuro. También he consultado el Diccionario del P. Maturino Gilbertí (México, 1559), y el Arte de Fr. Diego Basalehque (México, 1714). Este último es un compendio de la gramática de Lagunas y de la que es- cribió Gilberti, que no conozco, siendo recomendable por su clarídadralgunos puntos oscu- ros de Lagunas me ha aclarado Basalenque. Entre todos estos autores se observan diferen- cias notables de ortografía.

«Escrito lo que antecede (primera edición) he leído dos pequeñas gramáticas del Taras- co, una por el P. Nájera, impresa en el Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía, y otra por Smíth, inserta en Isl Bevista Americana. Ambas contienen varios errores: aquí algunos de ellos:

« Desde luego, la explicación infundada que cada uno de los dos escritores presenta sobre la declinación tarasca. Véase el capítulo de esta obra, donde trato del carácter morfológico de estas lenguas: allí refuto más detenidamente á Nájera y á Smíth, respecto al punto indicado.

«Tanto Nájera como Smíth confunden el caso propio del tarasco llamado efectivo con el ablativo. (Véase adelante nota 2.)

« AnTlobs autores omiten el segundo pretérito imperfecto propio del tarasco, y admiten dos futuros, á la cspaTiola. (Véase adelante nota y 9?)

«Supone Smíth que la raíz del verbo tarasco se encuentra en el pretérito perfecto. Ná- jera dice en un lugar, que el infinitivo es la raíz del verbo, y en otro que «la segunda voz de imperativo es la raíz de formación.» Cierto es lo segundo, pero no lo primero, según veremos explicado en este capítulo. Smíth tomó como raíz el pretérito, porque supone fal- samente que las finales del verbo tarasco son pronombres que marcan las personas. Com- parando los verdaderos pronombres tarascos con las finales del verbo, se ve que no tienen analogía no es la primera persona de plural. Esto es tan cierto, que Smíth mismo confie- sa ser diferentes los supuestos pronombres afijos, de los que realmente tiene el idioma. Si hay esta diferencia, ¿en qué conoció Smíth que las finales del verbo eran pronombres? Los maestros antiguos como Lagunas y Basalenque no imaginaron nunca semejante interpre- tación, y Nájera tampoco.

«Supone Smith que el pírinda y el tarasco son un mismo idioma. Véase en esta obra lo correspondiente al pírinda.

«El gerundio tarasco termina enparin y no ewporini como pone Nájera.

DESCRIPCIÓN.

«1. ALFAnETo. El alfabeto tarasco consta de veintisiete letras:

o. b. c. ch. d. c. g. h. i. k. m. n. o. p. r. s. 1. u. x. y. 2. Jch. ph. rh. íh. ís. íz. [1] i( 2. Pronunciación. La c nunca suena como sos, sino como /:; pero ésta se distingue en que se pronuncia con más fuerza, de modo que siendo dos letras diversas en la pro- nunciación y en la escritura, basta usar de una ú otra para que cambie el sentido de las palabras; la k es nota de aspiración; entre la : y la s, y sus compuestas, hay la misma di- ferencia que en buen castellano; la p/t no es/, sino que la p guarda su sonido y la h es una aspiración, sucediendo lo mismo en la kh y th; la rh suena entre / y r, es decir, es una r muy suave. En cuanto a las vocales, la a es marcada; pero no deben serlo las otras, pues según explica Lagunas, se usan indiferentemente la o y la u, y algunas veces la e y la i.

«3. Combinación de letras. Ninguna palabra empieza por 6, d, g, r: esta última no se junta en una silaba con otra consonante, como se ve en libro, sino sólo con vocal, ra, re, etc.- No hay generalmente cargazón de consonantes en las palabras, siendo las más duras como pamjízkua, amigo. La aspiración es de mucho uso, y puede decirse que domina.

«4. Sílabas. Es polisilábico el tarasco, aunque no faltan algunos monosílabos, como lo demuestran los siguientes ejemplos:

Ches, corteza.

Yu-mu, cinco.

Ue-^a-^i, llorar.

Yun-ia-ni-mu, ocho.

Ui-^ga-nga-ri-ni, valer.

The-pa-the-pantz-ca-ni, derramar cosa líquida.

Te-riir-rcli-pe-ra-^m-kua, arremetida.

Ueh-co-ueh-co-jna-1-ilir-pc-ni, rogar por otros.

Te-ru-nga-ri-íah-pc-ija-ra-ni, poner algo delante de otros en llegando.

Ue-ca-tze-a-ra-id-pa-^nen-cha-ni, caer en grave enfermedad.

Hu-ca-nga-hn-ti-xu-ku-pa-rha-nga-ni, todos se visten. «5. Acento. Encuentro palabras graves y esdrujúlas, dependiendo muchas veces deso- ló el acento su diverso significado; nndáni, nombre de una planta; ándani, guiar; áxame, el sacrificador; axáme, horcón; uarháni, bailar; uárhani, cazar.

6. « Composición. La composición es uno de los caracteres del tarasco, usándose general- mente las figuras de dicción; de ckuacahaca, yo quiero, y phamzcani, amar, sale phampzk-ua- cahaca, quiero amar, perdiendo el primer verbo la e y el segundo las dos últimas sílabas; pahianhaxdi, «es cosa digna de ser llevada,» es un compuesto de pañi, llevar, perdida la terminación ni, que es propia de infinitivo; la partícula kuan, que es una de muchos com- ponentes que hay en tarasco, y de que hablaré en su lugar; el adverbio has, convertida la « en .r; y csti, perdida s, tercera persona del singular de presente de indicativo del verbo sustantivo eni, ser. Del uso de la composición resulta que una sola voz en tarasco dice lo que muchas en nuestras lenguas: en el ejemplo que acabamos de ver, se nota que necesi- tamos seis palabras para traducir una sola. También hay en tarasco palabras simples que nosotros no podemos traducir sino por circunloquios. Como ejemplo de voces yuxtapues- tas que nada pierden, pondré tembeniziman, que significa doce, do kmbcn, diez, tziman, dos.

Las partículas componentes abundan, como he indicado antes; é iremos viendo que la in- tercalación es de mucho uso.

«7. Onomatopeyas. El P. Lagunas observó, con razón, «que en esta lengua se derivan muchas voces del sonido que hacen,» con lo cual quiere decir que abundan las onomato- peyas: empero para conocerlas es preciso atender á la radical de las palabras. Pondré, pues, generalmente ejemplos de sólo radicales con su significado genérico. Cacz, derramar de golpe cosa polvorosa. Chas, dar golpe con palo ó piedra. Kovibz, echar algo al agua. Thincz, sonido de dinero ó cosa semejante. Kuicz, sacudir algo con una varilla. Chops, hacer ruido la piedra ó cosa semejante. Ehe-che-meni, reirse mucho las mujeres. Phe-tani, regoldar. Poes, dar con la mano encogida. Kua-ki, el cuervo. Ki-ri-ki, el cernícalo. Tancz, hacer ruido con una cosa redonda. Thumps, echar al suelo una carga ó cosa de carne. «8. Voces metafísicas. Daré algunos ejemplos de voces metafísicas, y obsérvese cómo algunas tienen un origen en cosas puramente materiales, no habiéndome sido posible co- nocer el origen de las otras.

Gurkungueni, quemarse en lo interior; aborrecer.

Pihkuarherakua, entendimiento ó sentido, de pihkuarherani, tener tiento ó sentido en todo el cuerpo.

Heyakua, ó uekua, voluntad.

Iliuanskua, memoria; la radical min es común á las palabras que significan contar, com- putar, saber, acordarse.

Mirincheni, olvidar, el camino. Hurhepcnguckua, calor dentro del pecho; devoción. Tzirapenguakua, frialdad del pecho ó corazón; indevoción. Eni, ser, estar.

Kururaxekua, ira. /

Ipuperakua, envidia.

9. «Género. No hay signos para expresar el género, y r.sí el adjetivo es invariable en esto: lo mismo diré, por ejemplo, María ambakdi, que Pedro ambakcii, es decir, María bue- no, Pedro bueno, literalmente. Empero algunos nombres de parentesco son diferentes, según el sexo del que habla; ucze, hermano ó hermana menor dice la mujer; Aera, dice el varón.

«10. Número t caso. Los nombres sustantivos de seres racionales y los adjetivos que los califican tienen una declinación que consta de cinco casos: nominativo, genitivo, dativo, acusativo y vocativo. El siguiente ejemplo dará á conocer las terminaciones que distinguen cada caso, usándolas sobre un nombre castellano para más claridad.

SINGULAR

Nom.

Ángel.

Gen.

Angel-cueri.

Dat. y Acusat.

Angel-ni.

Vocat.

Angel-e.

PLURAL.

Noni. Ángel-echa.

Gen. Angel-echa-eueri.

Dut. y Aciisat. Angd-echa-ni.

Vocat. Angel-echa-e.

«Distingüese el dativo del acusativo por ciertas partículas que acompañan el verbo que rige á aquel, como verómos en su lugar. El ablatiVo se expresa por medio de ciertas par- tículas que conoceremos al tratar del verbo, y algunas de sus relaciones se explican con otro caso de que voy á hablar.

«Los nombres de sores irracionales no tienen más que nominativo, en ambos números, y además otro caso que algunos gramáticos tarascos llaman efectivo, el cual expresa, según Lagunas, «adonde ó en qué hacemos algo, ó el instrumento de que nos servimos.» Ese ca- so se marca con la partícula ¡timbo; cahallohimho, en el caballo.

«Empero himbo puede también usarse con nombres de seres racionales y pronombres. En significación de genitivo se ve en casos como este: tata himbo edi mina arihni, literal- mente «padre de es misa decir,)> que significa «del padre es decir misa,» ó «es cosa del pa- dre decir misa.» En los demás casos en que himbo, ó himbotakua va con nombres de ració- nalos, creo que debe considerarse como una preposición que rige dativo ó acusativo, como se ve en estos ejemplos: taiani himbo (enmchexaku, estoy destinado para el padre, ó dipu- tado para su servicio, Pedronhimbo, ¡^ropler Feirum; has vanda hindeni himbo, no hables de mí. (2)

« Los nombres de sores inanimados no tienen más que nominativo y efectivo de singu- lar; tzacapnhimbo atihhuanini, tiróle con una piedra. Suplen el plural con adverbios que sig- nifican muchedumbre; tzacapu, piedra; uantzaeapu, mucho-piedra, literalmente, pues uan significa mucho. Por excepción se ve uno que otro nombre de inanimados, muy raro, en plural, pero sin variación de casos; hunaiaecha, los montes; ambokuiaecha, las calles. (.3)

«Además debe advertirse, respecto al número, que hay partículas, como veremos al tra- tar del verbo, que indican singular, plural y multitud.

« Otras partículas de que hablaré luego, expresan las relaciones de las ¡deas, de modo que con ellas se suple la falta de declinación, en los nombres que carecen de ella, y lo mismo sucede con la yuxtaposición de las voces; v. g., de chuhcari, árbol, y ches, corteza, sale chuhcariches, corteza de árbol, sin Necesidad de la preposición de que expresa el caso, ni menos de terminación alguna.

«11. Concordancia. Respecto á concordancia de número entre sustantivo y adjetivo suelo haberla; pero según Basalenque, hay algunos autores que dicen ser bastante que va- ya el sustantivo en plural. Muchas veces también sucede lo contrario, pues observa Lagu- nas, «que por elegancia pierde el sustantivo la terminación plural cuando queda delermi- « nada en el adjetivo.»

«12. Colectivos. La terminación ó partícula ndo sirve para formar colectivos, ó expre- sar el lugar donde abunda lo que significa el primitivo; izacajnt, piedra; tzacapendo, pedre- gal, ó lugar donde abundan piedras; á voces basta o, contracción de ndo; como de taiaecha, los padres, (atacchao, lugar donde hay padres, es decir, el monasterio ó convento.

«Lo mismo significan las terminaciones to, rho, ro, hiarho, y aun algunas otras, por ex- cepción, como io, an: phunguarhuato, lugar de plumas; íhzinapehuarho, lugar de obsidiana; keréndarho, lugar de peñas, de kcróida, peña.

«13. Abstracxds. Los abstractos, dice Lafíunas (pág. 81), acaban en kua ó ta; tcpara- kua, soberbia; xepckua, pereza; phampzpcraía, amor, amistad. Sin embargo, hay muchos en kua ó ta que no son abstractos, como veremos al tratar de los verbales.

«14. Comparativo. No hay comparativos, de modo que es preciso suplirlos con verbos ó adverbios que indiquen comparación, ó exceso; v. g., Pedro hucamacuhati Jiianoni mi- mivcni, literalmente « Pedro excede á Juan ser sabio,» es decir, «en ser sabio,» pues mimixeni es verbo que significa ser sabio ó saber; también puede decirse Pedro hucamacuhati Jua- noni mimiveJaia himbo, «Pedro excede á Juan sabiduría en,» conforme á la construcción de la lengua, es decir, «en sabiduría,» traduciendo himbo por en.

«15. Superlativo. El superlativo se forma duplicando las primeras sílabas del positivo y poniendo s en lugar de sus últimas sílabas: charapeti, colorado; characharas, muy colora- do; urapeti^ blanco ó cosa blanca; urauras, cosa muy blanca. Sin embargo, estos nombres más bien parecen aumentativos, porque según Basalencjue, se usan «sin hacer compara- ción.»

«16. Diminutivo. El diminutivo se forma del superlativo poniendo en lugar de su final, cax ó cas; characharacax, coloradillo: la terminación eíi ó esii que los autores agregan á los diminutivos no es propia de ellos, sino que es la tercera persona del singular de presente de indicativo del verbo ser, de modo que characJuiracaxeti, significa «coloradillo es.» «Otro modo se usa, dice Basalenque, y es con este adverbio zan, que denota poquedad, y luego el verbo, como zan hucamaii, es mayorcillo.»

«17. Verbales. El infinitivo de los verbos acaba en ni, y con sólo mudar esta termina- ción en otras, se forman verbales, de esta manera: los acabados en ri ó ti significan el que ejecuta la acción del verbo, y con ellos se suple él participio de presente; los en kua ó ta tienen varias significaciones, entre ellas la de abstractos, según vimos antes; los en cata expresan la persona ó cosa que recibe la acción del verbo, así es que su significado es pasi- vo, y suplen al participio de pretérito; los en kuarho el lugar donde abunda lo que el pri- mitivo significa, según vimos al tratar de los colectivos, y también el tiempo ó lugar en que se ejecuta la acción del verbo, como iirekuarhoesfi, «lugar es de comer,» ó bien «hora es de comer,» en cuyo caso esti es tercera persona del singular del presente de indicativo del ver- bo ser. Veamos ejemplos de cada terminación:

Tzipeti, el que vive; de tzipeni, vivir.

Pari, el llevador, el que lleva; de pañi, llevar.

Pireri, el cantor, el que canta; de pireni, cantar.

Casirhekua, reverencia ó reverenciable; de casirheni, reverenciar.

Tarhekua, el instrumento con que se cava ó labra la sementera; de tarheni, cavar ó la- brar el campo.

Ezkua, la vista; de eshani, mirar.

Pakua, la obra de llevar; áe p)ani, llevar.

Uandahtsicuhperakua, 6 uandahtsicuhpercda, el sermón.

Tarheia, sementera ó lo que se cava, de tarheni, cavar ó labrar el campo.

ZJhchakuracata, cosa bendita.

Pampzcata, amado, según Lagunas, aunque Basalenque usa iximpzkua.

Pakuarho, el lugar donde se lleva; de pañi, llevar.

Phazkuarho, en donde se tiñe de prieto; de phazkani, teñir de prieto.

Para mayor claridad veamos los derivados de xerekuarheni, enmarañar ó hacer nidos.

Xerekuaii-ri, el que hace nidos.

Xere-kua, el nido.

Xerekuaur-kua, la obra de hacer nidos.

Xerekuaura-kua, el instrumento para hacer los nidos, como el pico del pájaro.

Xere-cata, enmarañado ó cosa que es enmarañada, ó á modo de nido.

Xerc-kuarho, lugar de nidos.

« Según Basalenque, los verbos acabados en meni ó peni hacen verbales quitando ni so-

laniPtilc; como do sUcunmni!, mfnpcu!; ni/iuamr, enlape; los verbos llamados rcilcralivos, que terminan en nMuni, los forman quitando luni; como de lircnalani; lircns, el dormilón; de curinstdu!; curiiis, el que come mucho.

«De la abundancia de verbales resulta que ellos suplen á los adjetivos puros, de los cua- les parece casi carecer el tarasco, exceptuando los numerales y los que pueden pasar por adverbios, como todo, mucho, poco, etc. (Véase sobro esto la nota 3 del zapoteco.)

«18. Pronombre personal. El pronombre personal tiene declinación.

1? PERSONA. SINGULAR.

Nom.

Gen.

Dat. y Acusat.

Nom.

Gen.

Dat. y Acusat.

Nom.

Gen.

Dat. y Acusat.

Vocat.

IJi, yo.

Iluchchuc ó huchcui, de ó mió. JEndeni ó Idntsini, para mí, á mí, me.

PLURAL.

Hucha ó huchakuhche,

Iluchaeueri.

íluchaniaini.

2? PERSONA. SINGULAR.

Thu, tú.

Thuchchneti, de ó tuyo.

Thunguini ó ihunxsini, para tí, a tí, te.

Thu, tú.

Nom.

Gen.

Dat. y Acusat.

Vocat.

PLURAL.

Thucha, Thuchaeucri. Thuchanxsini. Thucha.

3? PERSONA. SINGULAR.

Nom.

Gen.

Dat. y Acusat.

Nom.

Gen.

Dat. y Acusat.

IFinde 6 ima, él ó aquel.

Hhuleueri ó hicheiñrevxha, do 61 ó suyo.

Hindeni, hin ó imani, para 61, á él, le.

PLURAL.

Hihcha.

líihchaeum.

Hihchani.

«Para decir es do los nuestros, es do los vuestros, es do aquellos, se usa el nominativo de plural del pronombre corrospondionte agregándolo la terminación de plural echa, y lue- go el verbo ser; hucha-cclM-cdi, thucha-ccha-cali, hicha~cchn-csl¡. Las partículas cmba y te, usadas principalmente con nombre de parentesco, indican también posesión; la primera quiere decir suyo, y la segunda tuyo; 7iana-cmba, su madre; cuetde, tu abuela; naranxo xahcuri cmba, literalmente «naranjo hoja suya,» es decir, «hoja de naranjo:» el plural con la acostumbrada terminación ccluí agregada á emba; hurcndakua embaccha, sus discípulos.

«19. Demostrativos. Los demostrativos son: -^ Y, este; ix, estos.

Inde, ese; índex, ihsimi, esos que están cerca.

Ima, aquel; imax, ihsima, aquellos, hablando de los que se ven lejos. Hinde, aquel, hihcJuí, aquellos, hablando de los que no se ven. «El acusativo de hinde, es hini, y no hindcni; j el de ima, in ó ini, y no imani, para evitar equivocaciones con el personal de primera ó tercera persona.

«20. Relativo. El pronombre relativo se forma de los personales y la terminación ki en todos los casos:

Hi esca Jiiki, yo soy el que. Thu esca tJmJci, eres el que. Hinde esii hindéki, aquel es el que.

«En el segundo caso, el verbo está en primera persona por un modismo, que veremos al tratar del verbo.

<fEl acusativo lúndeki debia ser, según la regla, hindcnikí ó hinki; pero no es sino hinden- gui ó kingui, porque en esta lengua, y sirva de advertencia general, es comunísimo el me- taplasmo, usándose entre otras figuras la de convertirse la k en g en ciertos casos en que enseña la gramática. El plural de lúndeki, debia ser hihckaki; pero no es sino hihchakix, agregada una x.

«Naki, significa cuál, tratándose de irracionales, y ne, quién, de racionales.

«Una s puesta al fin del pronombre significa él mismo; his, yo mismo; indcs, aquel mismo.

«21. Conjugación de los verbos. Una sola conjugación tienen los verbos.

«22. Personas, modos y tiempos. Las personas son tres de singular y tres de plural. Los modos, indicativo, imperativo, subjuntivo e infinitivo (4). En indicativo hay tiempo presente, dos pretéritos imperfectos (5), pretérito perfecto, pluscuamperfecto y futuro im- perfecto (6). El imperativo sólo tiene un tiempo (7). El subjuntivo no tiene más que pre- térito imperfecto (8). El infinitivo, presente y pretérito. (9)

«23. Mecanismo. El artificio de la conjunción es de esta manera:

«Fórmase el indicativo por medio de terminaciones añadidas á la segunda persona del singular de imperativo, que es la forma más pura del verbo, y puede considerarse como la raíz: las primeras personas de singular acaban en ca, menos la del segundo imperfecto que hace ga; las segundas personas acaban en re; las terceras en ti, menos en el segundo im- perfecto que hace di: las terminaciones de plural son cuhche, en las primeras personas; htsi en las segundas, y íiv en las terceras, excepto en el segundo pretérito imperfecto que hace dix. *

«El imperativo se forma también con terminaciones, menos la segunda persona del sin- gular que es la forma más pura, como se ha dicho.

«El subjuntivo se expresa con la terminación piringa, y cuando va acompañado de un adverljio de los que marcan el sentido propio de subjuntivo, se ha de atender al uso de una forma común á todos los adverbios, y es que éstos, compuestos con el verbo, reciben las terminaciones que señalan las personas, cuyas terminaciones son:

Para 1? persona del singular, ni. 2? re.

1? plural, cuhche. 2? htsi.

«Es marcada la analogía de estas terminaciones con las sílabas finales de las del indicati- vo, que he mencionado, no habiendo diferencia más que en la terminación de la primera

Arte Tarasca,—**

pci-sona del sigular, que en lugar de ca es ni, y en que no hay terminación para la tercera persona del singular.

« Los adverbios propios de subjuntivo son íAt, si, ó como; himakangui cuando; t«Ai, así como, de la manera que, etc.

n El infinitivo se marca con terminaciones.

«24. Ejemplo de conjugación. El siguiente ejemplo aclarará todo lo dicho.

INDICATIVO PRESENTE.

Pa-haca, yo llevo, etc.

Pa-hacare,

Pa-hati, cuya terminación suele mudarse en ?k/í; jm-ndi.

Pa-hacacuhche.

Pa-hacah(si.

Por-haiix.

«Según Basalenque, «la partícula de presente es ham, mas hay otras dos que se le jun- tan con gala, .sira y singa. Aquella dice jjasirahaca, })amraha(i, y así en el plural. La otra ákc pasinga, pa-sim/arc, pusindi, y así en el plural. Esta sirve también al pretérito imper- fecto, mas no la primera.»

PRETÉRITO IMPERFECTO.

Pa-hambica, yo llevaba. Pa-liambicacuhche.

Pa-hamhihcare. Pa-hambihcahisi.

Pa-hambihti. ' Pa-hambihtu:

OTRO QUE INDICA TIEMPO MÁS ANTERIOR.

Pa-hanga. Por-hangactihche.

Pa-hangare. Pa-hangahtñ.

Pa-handi. Pa-handix.

PRETÉRITO PERFECTO.

Por-ca, yo llevé, etc. Pa-caeuhche.

Por-care. Pa-cahtsi.

P(f-ti. Pa-tix.

«Se considera como elegante la interposición de una s en los pretéritos, como pa-»-ca, en lugar de pa-ca: en el pluscuamperfecto, 2>««piAca, por paphica, etc.

PLUSCUAMPERFECTO.

Por-^hca, yo había llevado, etc. Pa-pihcacuhche.

Pa-pihcare. Pa-pihcalúsi.

Pa-pihii. Pa-pihtix.

FUTURO IMPERFECTO.

Pa-uaea, yo veré, etc. Pa-uacaciihchc.

Pa-uacare. Pa-uacahlsL

Pa-uati. Pa-wxiix.

IMPERATIVO.

Pa-pa, lleve yo, etc. Pa-^aeuhche.

Pa. Pa-he.

Pa-ue. Pa-uex.

«Para vedar con el imperativo se usa el adverbio has, no; pero con los otros modos se acostumbra no, que significa couio en castellano.

SUBJUNTIYO.

PRETÉRITO IMPERFECTO.

Pa-piringa, yo llevara, etc. Pa-pirmgacuhche.

Pa-piringai-e. Pa-piringahisi.

Pa-pirindi. Pa-pirindix.

EL MISMO CON UN ADVERBIO.

Iki-ni-pa-piringa, si yo llevara, etc. lhi-cuhchc-pa-p¡iringa.

Ihi-rc-pa-piringa. Ihi-htsi-pa-piringa.

Iki-pa-piringa. Iki-x-pa-piringa.

INFINITIVO. PRESENTE.

Pa-^ii, llevar.

PRETÉRITO.

Pa-iñni, haber llevado ó habiendo llevado.

GERUNDIO. Pa-parm, llevando.

«25. Gerundio. Otra forma tiene el tarasco que puede traducirse por el gerundio de nuestra legua, y que explica Lagunas con estas palabras: « Para decir estoy llevando, etc., quedará formando si la h de la primera persona singular de indicativo, en el presente, se vuelve en a;, como íhirehaca, yo como; thirexaca, estoy comiendo. Pero en lo que requiere movimiento compondráse de la raíz, ó primera posición del verbo, y de este verbo hammii, como paxaynahaca, ando llevando.»

«26. Conjugación del adverbio y otras partes de la oración. Al tratar del subjuntivo, dije que los adverbios que se componen con verbo reciben las terminaciones que señalan las personas; y vimos un ejemplo con ild, adverbio que acompaña el subjuntivo; pero es de advertir, en primer lugar, que de la misma manera se juntan también los adverbios con los otros modos y tiempos; en segundo, que no sólo los adverbios, sino también otras par- tes de la oración tienen esa propiedad, como la conjunción copulativa ca, el pronombre relativo, el personal, etc.; y por último, que tal forma ó artificio se reduce á una descom- posición de la terminación del verbo, ó á una división de ella, quedando una parte con el verbo y pasando otra á juntarse con el adverbio, excepto en la tercera persona del sin- gular.

«Podremos observar y ampliar esto éií ei siguiente ejeniplo del presente de indicativo.

Ihi-^i-pa~haca, si yo llevo, por iU-pa-hacani, agregada ni á la terminación común pa- ra distinguir, en esta especie de conjugación, la primera persona de la tercera de singular;

Iki^'c-pa-hacn, on lugar do iki-pa-hacarc.

Jki-^jM-hacu, por iki-pa-hacaü, abreviada la terminación en el primer caso.

Iki-cuhclie-pa-haca, por ihi-pahucacnhche.

Jki-hlsi-^m-hacd, por iki-pahacahtsi.

Iki-x-pa-haca, por ¡ki-pahacntíx, perdida ti en el primer caso.

«De esta manera resulta una conjugación, con la cual suplen los gramáticos (véase la nota 8) ios tiempos que fallan al subjuntivo usando ios adverbios correspondientes; y aun el optativo por medio de la interjección nondiati, ojalá; nondiuü-^ni-pa-pirinya, ojalá que yo llevara; nondiati-re-pa-uaca, ojalá que lleves, etc. (10)

«Sin embargo de lo dicho, se observa que los adverbios pueden figurar también on la oración sin recibir las terminaciones del verbo; v. g., con el adverbio thnin^ antes, diré ihuinj)imaca, yo antes llevaré; y con ii/anan, dcspucs, papaiíjanan, lleve yo después.

«No falta ejemplo de palabra, como noehuhca, en la cual se intercalan los signos de las personas; no-rc-chuhca, no-cuhchc-vhuhca, etc.

«27. Verbos derivados. La voz pasiva se forma intercalando en la activa las partículas nga, me ó he, entre la raíz y la terminación; pn/ioco, yo llevo; ^Jd-n^fa-Ziaca, yo soy llevado. Úsase solamente cuando está el agente tácito, como en phampzngahaca, yo soy amado, sin decir por quién; pero cuando se expresa el agente se usa el verbo activo; «Juan me ama,» y no «soy amado por Juan.»

«El impersonal es la tercera persona de activa- ó pasiva do cada tiempo.

«La partícula hpera, indica reciprocidad, como se ve en el siguiente ejemplo: pahaeacuh- che, nosotros llevamos; pa-hpera-hacacuhche, nosotros nos llevamos el uno al otro, ó los unos á los otros.

« Con hpe se expresa indeterminación ó generalidad, así es que p>a^(i<^(ii yo llevo, tendrá lugar si expreso lo que llevo, y cuando se calla, entonces diré pa-hpc-haca, yo llevo, sin decir qué cosa, indeterminadamente: en otros términos, pahaca sirve cuando se expresa el complemento del verbo, y pahpchaca, cuando está tácito, de modo que hpc es nota de tér- mino oculto.

« La parlícula ua hua), dice Basalcnque, « expresa pluralidad determinando á muchos, como iimuini. Cu, significa uno.» Esto quiere decir que hay partículas para significar número plural ó singular; pero además el mismo autor enseña que hay otra partícula (psc, la cual «es más que cualquier plural, porque dice inuKidtd, como iafa dsperi, ser padre de gran familia.»

« Cuando un verbo rige dativo, se anuncia éste intercalando las partículas che ó ku. «También serán verbos dativos, dice Lagunas, los que trajeren esta interposición kuarke, que significa hacerse la persona algo para sí;» pañi, llevar; pa-kiiar]ie-ni, llevarse la cosa para sí. Sin embargo, estos verbos más bien son reflexivos. La partícula me, en los verijos pasivos, tiene el mismo oficio que ku y c/icen los activos; ^oju, llevar; pan^aní, ser llevado; pa-Ttio-ngani, llevarme alguna cosa.

«Si se quiere significar deseo, ó gana de hacer alguna cosa, se intercala en el verbo la partícula iir/iieh, ó nguehcha; thirc-nguchcha-haca, tongo gana de comer.

«Cuando se quiere expresar reiteración, ó repetición do la acción del verbo, se usa co- munmente la parlícula nsla, como en izingarhiiahpcnsta-^ii, volver á despertar: arhini, sig- nifica decir, y de aquí viene arhi-iista-ni, leer, esto es, «volver á decir,» porque lo escrito se supone, con razón, como cosa ya dicha. Estos verbos, según Basalcnque, «son los que sin pasar tiempo están haciendo la obra simpre;» pero prefiero la definición dada antes, por ser conforme á los ejemplos que trae Lagunas.

«La intercalar sir'a da al verbo el significado do tener costumbre de ejercitar su acción, ó do hacerla á menudo, anteponiendo el adverbio is, así; is-cara-sira-haea, así tengo cos- tumbre do escribir.

« Los verbos frecuentativos son los que tienen duplicada la radical, como aro-aro-mcni, gritar ó dar voces.

«Ea ó ia, y á veces las dos juntas, sirven para formar verbos compulsivos, y de consi- guiente hacer activos los neutros; pa?ií, llevar; pa-^-ata-ni, hacer á alguno llevar algo; tar- heni, cavar; iarhe-i-ar-7i{, hacer cavar á otro.

«Las partículas ca y men, antepuestas, indican, la primera pregunta, y la segunda res- puesta, sufriendo el verbo en las finales ciertas alteraciones que enseña la Gramática, thi- reni, comer; fhirehacare, comes; ca-rc-thirehaki, ¿comes tú? ad virtiéndose que, en este caso, se ponen después de ca los signos que marcan las personas, cuya forma hemos visto en otra parte: además de oa hay otras partículas interrogativas, con las cuales también se altera la final del verbo, recibiendo igualmente los signos de las personas.

« 28. Otras relaciones del verbo. Sabemos, pues, hasta aquí, cómo expresa el verbo tarasco acción, pasión, impersonal, indeterminación, número singular ó plural, multitud, daño ó provecho, deseo, repetición, costumbre, frecuencia, compulsión, pregunta y respues- ta; pero está muy lejos do reducirse á estas relaciones; hay muchas partículas con las cua- les se expresan tantas otras, que sólo ama gramática prolija puede enumerarlas. Sin embar- go, para dar idea de la clase de relaciones que puede expresar el verbo tarasco sin más que el agregado de partículas, pondré algunos ejemplos.

« La partícula hisi, es una de varias que hay para expresar relación de lugar, é indica al- tura, así es que de jjhameni, doler, sale phame-hisi-^ii, doler la cabeza; de uaxaeani, sentar- se, uaxaca-htsi-ni, sentarse en un cerro ó lugar alto.

« Ulna, es una de las que indican relación de tiempo, y significa «todo el dia,M como en cara-Mma-iií, escribir todo el dia.

«Tsca, da á entender «volverse luego de un lugar,» thirc-tzca-nims'mga, voy á comer y volveré luego.

« Chapan, significa «hacer la cosa como de burla,» chana-cJmjmn-decanJiaca, escribir co- mo de burla.

«Ba, se aplica al camino ó cosa frontera; liopora-ni, lavarse la frente.

« Gue, se usa tratando del pecho y cosas huecas.

« Tza, da á entender que la acción del verbo se ejecuta aprisa ó de repente, curi-ka-la- kere-ni, quemarse de repente.

«No faltan algunas de estas partículas que son sinónimas, como chapan y bez, que signi- fican «hacer la cosa de burla;;> varias hay homónimas, y algunas son propias de los verbos, no intercaladas, de modo que nada significan; v. g., hiringani, que quiere decir buscar, no es pasivo, aunque tiene nga: en este caso y en los semejantes, se agrega nga para formar pasiva; hiringangani, ser buscado.

«29. Partículas que van no solo con el verbo. Algunas partículas como las que he ex- plicado, ú otras semejantes, se usan con varias partes de la oración; v. g., gnaie, significa lástima ó lenidad, así es que hingate, quiere decir yo pobrecillo ó cuitadillo; marhi, expresa multitud, como en hangamarhiülcuiripuecha, multitud de personas, etc.

« 30. Verbos cuyos primitivos no se usan. Hay algunos verbos cuyos primitivos no tie- nen significado, no se usan; pero su radical, que expresa una idea genérica, acompañada de una de las partículas que la modifican. Por ejemplo, la radical aparhc indica la idea de mdar, tener calor, de donde debía salir aparheni, con añadir la terminación de infinitivo; pe- ro tal verbo nada significa si no s& le agrega una partícula, resultando aparhc-htsi-ni, tener calor en la cabeza, usando la partícula htsi, la cual ya sabemos que significa encima; aparhe- htsi-ia-ni, hacer á otro tener calor en la cabeza, pues ta sirve para formar compulsivos, como expliqué ya, etc. (11)

«31. Verbos ararii y harani. Es curioso observar que hay un verbo, arani, que nada

dice por sí; pero rigiendo á olro significa lo que ól, puesto el regido en infinitivo, y arani en el modo y tiempo correspondientes; v. g., arahaca lircni, yo como ó estoy comiendo. Harani, con /i, significa estar á gusto, y se usa con infinitivo \o mismo que arani; haraliaca iirejii, como á gusto ó estoy comiendo á gusto.

«32. Verbo sustantivo. El verbo sustantivo eni, ser, es regular; de él y un nombre se forman muchos verbos; vwnis, sabio; mimixni, ser sabio, es decir, saber. Por un modismo propio de la lengua se usa frecuentemente en pretérito perfecto por presente.

«33. Modismos del verdo tarasco. Otro modismo hay, y consiste en que el verbo regi- do por relativo de segunda persona se pone en primera; «tú que me menosprecias,» Üiuki- reni amulanscn, en lugar de nvmtínmcare. Igualmente observa Lagunas «que la tercera per- sona de ambos números del pronombre relativo hace al verbo de quien se rige de primera persona, que ha])ia de ser de tercera; v. g., veo á Pedro á quien el maestro ama, cxeJtaca Pedroni hiugui hurhcndahpcri phainpzcahacn, poT phampzcaluUi.i) Y aun sin relativo se ve una persona por otra; iki Pedro thircnaca, cuando Pedro come, debiendo ser Vdrmali: esto es común con el adverbio nokro.

«También se ven casos en que el verbo no concuerda en número con el nominativo; huchaxsini liurcndahaca, nosotros le enseño, literalmente.

«34. CoNSTRUccio.v DEL PRONOMBRE CON EL VERBO. Cuando cl complemcuto del verbo es el pronombre, se junta éste con el verbo, como afijo, poniendo primero el agente, luego el paciente abreviado y después cl verbo; v. g., kildniphampzcahaca, yo te amo, de hi, yo; Idni, contracción, de ihmgmni (mudada la g en k, por figura de dicción muy común en tarasco, como dije en olro lugar) y phampzcahaca, amo.

«También puedo decirse pleonáslicamente hikinlphamzcahaca iimnguini, «yo te amo á tí.» Sin embargo, el P. Lagunas dice: « de primeras y segundas personas á terceras de sin- gular y plural siempre se interpone el verbo;» hiphapmzcahacaimani, yo amo á quel, aun- que Basalenque traduce la misma oración por hihiniphampzcahaca.

«35. Verbos irregulares. Diré por conclusión, respecto al verbo tarasco, que hay mu- chos irregulares.

«36. Adverbio. Pueden suplirse algunos adverbios con las partículas componentes, de que ya tenemos conocimiento, principalmente las que expresan lugar; v. g., la partícula htsi, significa encima, ó en lo alto; chu ó (zu, abajo; arhi, de alto á bajo, etc.

«No por eso faltan verdaderos adverbios; antes bien abundan, y de ellos daré algunos ejemplos:

Ixu, aquí.

Himini, ahí donde estás.

Hima, allá donde está aquel.

Nahcani, ¿cuándo?

Iki, sí, como.

Htmahcangui, cuando.

Iski, así como.

Hco, solamente.

Zez, bien.

Ko, no.

Zanihco, poco.

Can, mucho.

Chirhemba^, mediailamenlG.

Mario, juntamente.

Thuin, antes.

lyanan, después.

Is, asf,

Chemendo, camendo, cheJmamendo, muy mucho. lyatihe 6 iyati, helo aquí.

k37. Preposiciones. Tan raras son las palabras equivalentes á nuestras preposiciones, que yo me inclino á creer que no hay propiamente sino una, himbo, de la cual ya tenemos conocimiento (12). Empero las partículas componentes ó interposiciones, como las llama La- gunas, hacen su oficio, no porque esas partículas sean literalmente preposiciones, sino por- que su sentido incluye ó encierra las relaciones que nosotros expresamos con aquella parte de la oración; v. g., la partícula ngueh, significa lo que nosotros decimos en las palabras «tener gana de algo,» en que va la preposición de; la partícula me, de verbo dativo pasivo, significa lo que nuestra preposición para, y así sucede con las demás: observémoslo en los siguientes ejemplos, donde marcaré la partícula tarasca y la preposición nuestra que inclu- ye, explicando el sentido completo de alguna partícula que no conozca el lector.

Pa-hpera-hacacuhche, nos llevamos los unos á los otros.

Pa-me-7igahaca curhida, llevar pan jMra mí.

Hiihire-ngueh-haca, tengo gana de comer.

Uaxa-htsi-cani, sentarse en una altura.

TJanapa-curJd-ni, cruzarse una cosa con otra, pues curhi significa «uno con otro.»

Kira-kuata-ni, poner cosas redondas en el suelo, pues Iciíata significa «en el suelo.»

lúra-hísi-siiani, poner cosas redondas encima de algo.

«Las terminaciones de colectivo ncZo, ro, y acaso las demás, significan propiamente «don- de abunda algo,» ó « en donde hay algo;» pero también sirven para expresar la preposi- ción en.

«38. Conjunción. No hay cosa notable que decir respecto á la conjunción, si no es que la partícula ca, interrogativa, de que traté en el verbo, es también la copulativa y, teniendo siempre la propiedad, aun como conjunción, de que el verbo que la sigue altera su termi- nación, conforme á las reglas de la gramática; v. g., yo como y llevo, thirehaca ca iisimahaki, en lugar de iisímahaca, cuyo uso acaso tenga por causa la eufonía, tratándose de evitar la repetición de ca tres veces.

«39. Ejemplo de la oración dominical. aquí el Padre nuestro en lengua tarasca:

Taia

huchaeueri

thukirehaca

avándai'o

Padre

nuestro

que estás

cielo en

santo

arikeue

thucheueti

hacangurilcua

santo

sea dicho

tu

nombre

uuehisini

andarenoni

thucheueti

irechekua

háganos

llegar

tu

reino

ukeue

thucheueii

ueliua,

iskíre

sea hecha

tu

voluntad,

así como

avándaro

umengahaca

islu

mnengaue

cielo en

eres hecha

así

sea hecha

echerendo.

Huchaeueri.

curinda

aquí

tierra jen.

Nuestro

pan

anganaripákua -

iiistcuhtsini

iya

canhtsini

cuotidiano

danos

hoy

y á nos

uehpouachetsnsta

huchaeueri

haizingakuareta

iski

perdona

nuestras

deuda

asi como

hucha

uehpouacuhantsiahaca

huchaeueri

hatsingakuaecheni

nosotros

perdono

nuestros

deudores

XVI

ca

haslsini

kruhtatzemani

Icrunguiahperakua

y

no nos

dejes proseguir

tentación

'«160.

JüuahjjrnMaMni

caru

casingurita.

en.

Líbranos

también

nial

h'nnho. de.

«40. AxÁMPis. Tata: sustantivo.

«JIucItitcHcri: pronombre de plural de la primera persona en genitivo.

« Thukinrhaka: para analizar esta palabra leamos Ihuldre-c-alca^ y veremos que í/iw/a es el relativo de segunda persona formado de (hu, tú, y la terminación Id; e la raíz del verbo sustantivo cni, ser ó estar, la cual con la terminación hacare, e.xpresa la segunda persona del singular de presente do indicativo: esa terminación hacare la vemos descompuesta; re va con el relativo y haca con el verbo, pues tal es la forma de la lengua, en estos casos, según lo explicado en el párrafo 26. En la composición se pierde una c, grafía cuphonia¡.

Avándaro: avanda, significa cielo; ro es una de las terminaciones de colectivo que tam- bién se traduce por la preposición en.

«Árilieuc: arieiie, tercera persona del singular de imperativo del verbo arini ó arani, co- mo lo demuestra la terminación ue; la partícula intercalar he, es una de las formas del pasivo.

« Thucheudi: significa tuyo, ó de tí, pues es genitivo del pronombre de la segunda per- sona del singular.

u Hacangiirihua: verbal de los que terminan en kiia, del verbo hacangurirani, nombrar.

« Uuchtsini: uni, es hacer, y nue la tercera persona del singular de imperativo; JUsini el pronombre nos: el verbo está en tercera persona, y no en segunda, por uno de los modis- mos explicados en el párrafo 33.

«Andarenoni: esto es uno de aquellos verbos cuyo simple ó primitivo no se usa, explica- dos en el párrafo 30: la radical a7ida tiene el significado de llegar; re es una partícula que quiere decir Ikyar ó apartar, según el verbo con que se junta, así es que aquí indica lo primero; no es olra partícula, la cual significa que la acción del verbo permanece, queda, de manera que la idea y traducción literal de andarenoni, es «llegar y quedar.»

K Thuchcueti; pronombre explicado ya.

«Ircchehia: verbal en kua.

« UJicue: une, tercera persona del singular de imperativo del verbo itnt, hacer; he, uno de los signos de la voz pasiva.

« Thucheüeti: pronombre explicado.

« Uckua: sustantivo.

«Mire: iski, adverbio; re es parte de la terminación del verbo siguiente, la cual va con el adverbio según la forma ya explicada, y no obstante haber entre el verbo y el adverbio otra palabra.

«Avándaro: se explicó ya.

Umengahaca: uhacai-e es segunda persona del singular del presente de indicativo del ver- bo uni, hacer, pues aunque aquí sólo se ve la terminación hacxi, ya vimos re con el adver- bio; me y nga, son partículas de pasivo, de modo que,, según este ejemplo, pueden usai-se dos de un significado. El verbo debia estar en tercera persona; pero se usa la segunda por uno de los modismos explicados en el párrafo 33.

«Istu: adverbio.

« Umcngaue: une, tercera persona del singular de imperativo, de uní, hacer; nic y nga, par- tículas de la voz pasiva.

«Ixiu adverbio.

« Ucherendo: echere, signiñca tierra; ndo, es una de las terminaciones de colectivo con que también se expresa la preposición en.

t( Huehaeueri: pronombre explicado ya.

« Curinda: sustantivo.

K Ánganaripakua: adjetivo verbal.

« Instcuhtsini: instni es el verbo dar, que aquí va sin ninguna terminación por ser segun- da persona del imperativo; cu, signo de dativo, en cuyo caso está el pronombre nos expre- sado por el afijo htsini.

«lya: sustantivo.

« Canhísini: ca, es la conjunción y; iihtsini, el afijo nos.

« Uehpouacheisnsta: uehpouatsnsiani, perdonar; pero en el presente caso no lleva el verbo ninguna terminación por ser segunda persona del singular de imperativo; che, partícula de dativo, en cuyo caso está el pronombre anterior nos.

«Huehaeueri: pronombre explicado antes.

« Haiz'mgahuareta: sustantivo en singular, pues aunque debia estar en plural, no se halla en este número por carecer de él los inanimados.

«Iski: adverbio.

«Hucha: pronombre de la primera persona de plural en nominativo.

« Uehpouaeuhuan(s)isiahaca: iiehpouaisnslahaca, primera persona'de singular del presente de indicativo del verbo uehpouatsnsiani, perdonar; cu, partícula de dativo, en cuyo caso es- tá el pronombre siguiente: este verbo debia estar en plural; pero se ve en singular por uno de los modismos explicados en el párrafo 33.

« Huehaeueri: pronombre del plural de la primera persona, en dativo, cuyo caso va mar- cado con la terminación y la partícula cu del verbo anterior.

« Haisingakuaechani: sustantivo en plural, marcado el número por la terminación echa; ni es la terminación de dativo, concordando con el pronombre anterior.

Ca: conjunción.

«Hasisini: has, negación de imperativo; isini, el afijo nos.

« Teruhtaizemani: ieruhizemani, proseguir; ia, el signo de compulsión, de modo que el ver- bo literalmente lo que significa es «hacer proseguir.»

(( Terungutahperakua: sustantivo verbal en kuxí.

«Himbo: preposición de efectivo.

« Euahpenisfatsini: la falta de terminación indica que este verbo es segunda persona del singular de imperativo, de euahpcrüslani, librar ó redimir; isini, es el afijo nos.

« Caru: adverbio.

« Casingurila: verbal en ia.

«Himbo: preposición.

Arte Tarasca.-

nsroT JLS.

't(l) Pongo la ch en el alfabeto tarasco, aunque no lo hacen ni Lagunas ni Basalenque, porque se encuentra en muchas palabras, y lo mismo digo respecto á las letras kh, th, ts y tz; V. g.; ches, corteza; khuabachu, liebre; thepani, vegm-^tsicani, amasar; ízilimps, codicioso: la rh la explica Lagunas en la página 73 del Arte, y la 2'>h se ve en su Alfabeto (pág. 1), cuj-^as letras omite Basalenque (pág. 1). No pongo la q porque la k la suple, ni tampoco la v, por- que aunque se ve en muchas palabras. Lagunas dice (pág. 11) que siempre es vocal. En lo demás sigo generalmente la ortografía de este autor, y no la de Gilborti y Basalenque.

«(2) Basalenque da ablativo á la declinación de los nombres de seres racionales (pág. 8), mediante la partícula himbo, lo que es impropio. En primer lugar, himbo es una partícula separada y no una desinencia, por lo cual no puede entrar en la declinación. En segundo lugar, siendo una palabra separada, y yendo sobre la terminación ni de acusativo ó dativo, es claro que rige estos dos casos, y en efecto, se dice angelni himbo, Pedroni himbo, etc. Que en esta forma se traduzca himbo por alguna de nuestras preposiciones de ablativo, tiene dos contestaciones; la una, que también algunas de esas preposiciones, en castellano, pueden regir acusativo, como sucede con j^or, que es la traducción que da Basalenque por lo común á himbo; y luego que, como observa Lagunas (pág. 107): «lo que no es natural en su lengua queremos regularles según la nuestra.» El mismo Basalenque no menciona para nada el efectivo, incluyéndole en el*ablativo (pág. 75), sobre lo cual diré que, aunque el efectivo viene á expresar relaciones que se marcan con el ablativo, no lo hace sino con al- gunas especiales, y solamente tratándose de seres irracionales, por lo cual merece un nom- bre también especial, como el que le han dado Lagunas y Gilberti. Seria un error creer que no puede haber más casos que los que tiene el latin, pues tantos pueden ser cuantas sean las relaciones de nuestras ideas; y una prueba de ello la encontramos en el sánscrito que tiene ocho casos. Tampoco es propio decir, como lo hacen algunos autores, que no hay caso donde no hay declinación, pues los casos son las relaciones del nombre, que en ningu- na lengua faltan ni pueden faltar, y la declinación no es más que uno de los medios de ex- presar el caso.

«(3) Véase en el totonaco y el mexicano cómo esta clase de excepciones, ó es introduc- ción de los españoles, ó tiene por origen el que aquellos pueblos creían animadas algunas cosas que no lo son. Según Basalenque, no hay más que cinco nombres de inanimados que usan plural.

«(4) Respecto á la omisión que hago del optativo, véase la nota 8.

« No admito los participios de presente y de pretérito, pues para mi no son sino adjeti- vos verbales, como expliqué en su lugar, y aun el P. Lagunas les da esc nombre repelidas veces. El mismo autor y Basalenque dicen, que el participio de futuro no es otra cosa que el futuro de indicativo. Respecto á supinos, el último autor confiesa (pág. 34), qu» «no tie- ne esta \cngixa. propiamente supinos,» por lo cual no los pongo ni debo poner en la conju- gación. En cuanto á gerundios no hay sino el que corresponde al nuestro en Jo: el que traen los autores, correspondiente al latino en di, -es una oración formada del verbal en kuarho y del verbo ser; v. g., pakhuaro ctti, «lugar ó tiempo es de llevar:» el que quieren hacer equivaler al latino en dum, es una oración formada del verbo regente y del regido, en infinitivo, como nimhaca pañi, voy á llevar. Lo que Basalenque (pág. 61, núm. 6) llama participio, se puede más bien traducir por gerundio, aunque no sea propio, y lo explico en su lugar, con las mismas palabras del P. Lagunas.

n(5) Basalenque y Lagunas sólo ponen un pretérito imperfecto; pero este último le da dos terminaciones y dos significados, y aun explica (pág. 14 del Arte) que la segunda ter- minación «denota más tiempo:» está, pues, bien claro que hay dos imperfectos, ó si se quie- re, al segundo puede dársele otro nombre.

«(G) Según Lagunas y Basalenque, también hay futuro perfecto; pero no es exacto, pues el que ponen como tal no es más que un supletorio formado del futuro imperfecto y del adverbio ihuuin, que significa antes.

«(7) Lagunas y Basalenque dan dos tiempos al imperativo; pero el segundo no debe re- putarse como tal, pues es un compuesto del primer tiempo y el adverbio iyanan, después.

«(8) Cualquiera que, sin antecedentes, lea el ejemplo de conjugación que trae Lagunas y Basalenque, creerá que el subjuntivo tiene sus tiempos completos, porque se nota en ellos cierto artificio que puede creerse peculiar de subjuntivo, y consiste principalmente en que el adverbio que le acompaña recibe las terminaciones que marcan las personas. Sin em- bargo, es fácil convencerse de que esto es inexacto si se reflexiona: primero, que las ter- minaciones do los tiempos de subjuntivo (excepto el pretérito imperfecto) son las mismas que las del indicativo, sin más que estar dcscompucslas de la manera que explicaré en su lugar: segundo, que esa descomposición ó artificio, no es una forma peculiar del subjuntivo, sino de todos los adverbios, y aun de otras partes de la oración, resultando que tanta ra- zón hay para conceder subjuntivo como otros tantos modos cuantos se pueden expresar con todos los adverljios y demás palabras que tienen la misma propiedad, lo cual luego se conoce que es impropio.

«Él pretérito imperfecto lo tiene el subjuntivo, porque posee para ello una terminación propia 7J)Vi)i(7(r, por lo cual el P. Lagunas (y es la ftiejor prueba de lo dicho) confiesa que «el subjuntivo tiene un ti»mpo que es pretérito imperfecto; los demás tiempos se xuurpan del indicativo» (pág. 21 del Arte), y lo mismo viene á decir Basalenque (pág. 28).

«Por razones iguales no admito el optativo, pues su pretérito imperfecto está suplido con la interjección nondiati, ojalá, y la terminación de subjuntivo piringa; y los otros tiempos también con 7iond¡ai¡, y las terminaciones de indicativo. Basalenque confiesa que «este mo- do optativo y subjuntivo son una misma cosa en los tiempos, sólo se diferencia en las par- tículas.» Si el agregado de un adverbio ú otra palabra fuera bastante para formar modos, entonces el tarasco y todas las lenguas tendrían no sólo optativo sino vetativo, afirmativo, etc., con sólo el agregado de una palabra que expresara esos conceptos.

(9) El futuro que pone Lagunas le omito, porque él mismo confiesa que «es compuesto de circunloquios y no «propio» (pág. 37 del Arte). Lo mismo puede verse examinando á Basalenque (pág. 32).

«(10) Para que se conozca mejor lo dicho en la nota 8, sobre la inexactitud de conceder todos los timpos al subjuntivo, y de suponer optativo, obsérvese que ni con ios adverbios

de subjuntivo, ni con nondiati, puede resultar propia y literal traducción: cuando con el presente de indicativo digo iJdcuhchepahaca ó iki pahacacuhche, no se puede ti'aducir pro- piamente «como nosotros amamos,» sino «como nosotros amamos,» y lo mismo respectiva- mente en los demás casos; así es que nondiatíre-paiiaca, que pongo como ejemplo de op- tativo, tiene por verdadera traducción ct ojalá llevarás,» y no «ojalá que lleves.»

«(11) A esto se reduce, en mi concepto, lo que según los autores es una de las principa- les dificultades del tarasco. El diccionario del P. Lagunas casi se contrae á explicar el sig- nificado de esta especie de verbos, y Gilberti los pone por separado. Respecto al nombre de «preposiciones verbales,» que Lagunas y Basalenque dan á las radicales, vóase la nota si- guiente.

«(12) Según Basalenque (pág. 69), «se hallan en el Vocabulario todas las preposiciones necesarias,» mientras que Lagunas (pág. 96 del Dic.) asienta que el tarasco carece de ellas: ni una ni otra aserción me parecen exactas.

«Que hay iodos las preposiciones, se contradice con observar que la preposición a no tiene traducción si no se la considera incluida en alguna partícula componente; que anic está inclusa en verbos, como andangaricuhpeni, estar ante algunos; que hingun, es el ad- verbio ó conjunción también, y no la preposición eo7i; que desde, no tiene traducción nin- guna en el diccionario; que el adverbio iski, así como, suple á según; que pexahcani no es propiamente la preposición tras, sino el adverbio detrás: lo mismo creo que resultarla con las otras palabras que pasan por preposiciones, bien analizadas, y bien conocido su origen.

«Respecto á lo que dice Lagunas, no hay más que hacer sino refutarle con él mismo, pues en la página 2 del Diccionario opina, no que absolutamente deje de haber preposicio- nes, sino que «en esta lengua hay muy pocas 6 casi «ningunas,» y en la página 102 del Arte confiesa que himbo es preposición causal de acusativo.

«Los mismos gramáticos llaman «preposiciones verbales» á las radicales de ciertos ver- bos (que expliqué en el §. 30), comparándolas con las compuestas del latin a7i, com, etc., lo cual es tan inexacto, como que la radical de los verbos tarascos expresa la idea genérica, modificada por las partículas, mientras que las preposiciones compuestas del latinf cas- tellano y otras lenguas, sirven para indicar una modificación del verbo, decir, lo con- trario.

COMPARACIÓN DEL TARASCO CON EL MEXICANO Y SUS AFINES.

«1. En^l tít. 1? de la presente obra, 1* edición, al tratar del Tarasco y hablando del rei- no de Michoacan dije:

<fSe ignora el origen de sus habitantes, sobre cuyo punto el P. Acosta en su Historia de Indias, cuenta una fábula insulsa tomada, sin duda, del P. Duran (Historia de México, MS.), la cual ha refutado satisfactoriamente Calivijero. Dice Acosta, que viniendo los mexicanos hacia el valle de México, parte de ellos tuvieron un motivo de enojo con los otros, por lo cual no sólo dejaron de seguirlos, sino que ¡ aún adoptaron idioma diferente que fué el ta- rasco ! El P. La-Rea, en su Crónica, aunque no hace mérito de esa fábula, también cree que los pobladores de Michoacan fueron mexicanos; pero de todos modos esto es falso, pues la diferencia que hay entre el tarasco y el mexicano demuestra que los hombres que hablan esas lenguas son de nación diferente. Este es uno de los casos en que la filología puede con seguridad ilustrar la historia."

«La publicación deia obra del P. Duran intitulada: «Historia de las Indias de Nueva Es- paña» (Méx., 1867), ha confirmado mis sospechas respecto á ser él de quien tomó Acosta la noticia sobro el origen de los tarascos. aquí lo que textualmente refiere Duran:

«Es de saber que los mexicanos, los que agora son Tarascos y avitan la provincia de Mechoacan, y los de la provincia de Malinalco, todos eran de una congregación ó parciali- dad y parientes y salieron de aquella sétima cueva debajo del amparo de un dios que los guiaba y todos hablaban una lengua: llegados á aquel lugar de Pazcuaro, viéndole tan apa- cible y alegre, consultaron á su dios los sacerdotes y pidiéronle, que si no era aquel el lu- gar que les tenia prometido y auian de fuerga pasar adelante, que al menos tuviese por bien de que aquella provincia quedase poblada: el dios Vuitzilopochtli respondió á sus sacerdo- tes, en sueños, quel era contento de hacer lo que le rogaban, y que el modo seria que to- dos los que entrasen en una laguna grande que en aquel lugar ay á se lavar, como ellos lo tienen de uso y costumbre, así hombres como mujeres, que después de entrados se diese aviso á los que afuera quedasen, que les hurtasen la ropa, así á ellos como á ellas, y sin que lo sintiesen algasen el real y se fuesen con ella y los dejasen desnudos. Los mexicanos obedeciendo el mandato de su dios, estando los de la laguna embebecidos en el contento del agua, sin ningún detenimiento al5aron el real y partieron de allí, tomando la vía que su dios les señaló. Después de auerse lavado con mucho contento los questauan en la laguna.

salieron de ella y buscando su ropa para cubrirse no la aliaron, y entendiendo ser burla que los demás les hacían, vinieron al real donde auian dejado la demás gente y aliáronlo solo y sin persona que les dijese hacia qu6 parle auian tomado la via; y viéndose asf desnudos y desamparados y sin saber adonde ir, determinaron de quedarse alli y poblar aquella tie- rra, y cuentan los que dan esta relación, que como quedaron desnudos en cueros, así ellos como ellas, y lo estuvieron mucho tiempo, que de allí vinieron á perder la vergüenfa y traer descubiertas sus partes impúdicas y á no usar bragueros ni mantas los de aquella na- ción, sino unas camisas largas hasta el suelo, como lobas judaicas, el cual traje yo lo al- cancé y hoy dia entiendo se usa entre los ma^eguales

«Dividida la nación mexicana en tres partes, la una quedó en Mcchoacan y pobló aque- lla provincia, inventando lengua particular para no ser tenidos ni conocidos por mexica- nos, agraviados de la injuria que se les auia hecho en dejallos; y la otra parte, quedando en Malinako.»

«Esta fábula de Duran ha sido literal ó sustancialmente admitida por los escritores sub- secuentes, excepto Clavijero, pues se conforman en creer que los tarascos son de origen mexicano. Consúltese Acosta, HUloria de Indias; García, Orír/cn de los Indios; La-Rea, Crónica de Michoacan; Beaumont, Crónica de Michoacan; Payno, Uisloria de Michoacan.

«Por mi parte, intentaré demostrar aquí que los mexicanos no pudieron haber ínrentodo por simple enojo ó capricho (como dice Duran) un idioma como el Tarasco, tan distinto al suyo: la filología no admite esta clase de invenciones, de la manera que se pued»<inventar un dístico ó una cuarteta, porque las lenguas nacen esporúáneainente, y no por medio de un convenio premeditado.

«2. Antes de comparar filológicamente el mexicano y el tarasco, voy á hacer un paralelo entre ellos, aunque muy breve, bajo el punto de vista literario, por cuyo paralelo comen- zarán ya á percibirse las diferencias que hay entre esas dos lenguas.

«El .mexicano es más rico en terminaciones que el tarasco, y más abundante en nombres derivados.

«El tarasco no sabe distinguir como el mexicano la categoría de las personas; no tiene como este idioma formas para expresar respeto, reverencia.

«El mexicano tenia una prosodia bastante perfecta supuesto que pudo expresar la poesía; no se sabe que los tarascos conocieran este sublime arte, si no es en época posterior, á imi- tación del castellano.

«El mexicano tiene pocos verbos irregulares respecto del tarasco.

«El mexicano posee bastantes preposiciones, y el tarasco casi todas las suple con himbo, que algunos creen ser la única preposición propia del idioma.

«En compensación de las ventajas que hemos encontrado al mexicano respecto del ta- rasco, vamos á indicar las excelencias de éste.

«El tarasco tiene más letras en su alfabeto que el mexicano; es, pues, más rico en com- binsícion de sonidos.

«Abundan más en tarasco las voces esdrújulas que comunican al lenguaje cierta entona- ción y sonoridad.

«Es más alDundante el tarasco que el mexicano en onomatopeyas, en voces imitativas, que dan á la palabra cierta viveza, más expresión.

«El tarasco usa declinación para el nombre y pronombre, de la cual carece el mexicano.

«El tarasco tiene pronombre relativo que falla al azteca, así como infinitivo, tan útil pa- ra expresar las ideas en abstracto.

«El mexicano suple las personas del verbo con pronombres prefijos: en esto va más ade- lante el tarasco, pues usa verdaderos signos para ello, finales que no son el pronombre afijo ni prefijo, exceptuando la primera persona del plural.

« El verbo sustantivo tiene una conjugación completa y regular en tarasco, mientras que en mexicano carece de presente de indicativo. Otros verbos del tarasco, aunque irregula- res, tienen por causa de irregularidad la eufonía, circunstancia que concurre aun en len- guas como el griego.

«Respecto á número de voces no es fácil calcularle por falta de buenos diccionarios; pe- ro sí puede asegurarse que los idiomas que comparo son ricos en palabras.

«Igualmente el tarasco y el mexicano tienen voces muy expresivas que resultan del uso de la composición, para la cual ambos idiomas cuentan con los mismos recursos y la misma variedad de combinaciones.

«En resumen, no es posible dar á uno de estos idiomas la preeminencia respecto del otro, pues cada uno tiene sus ventajas y sus bellezas particulares. Buschmann, en su obra Be los nombres de lugares aztecas, hizo del mexicano esta calificación: «La lengua antigua de Anáhuac está á la altura de los idiomas más perfectos del antiguo mundo, y ofrece mate- rial para los análisis más finos de gramática.» Nájera, en el prólogo á su Gramáüea del Tarasco, se expresó así: «Cuando se estudia este idioma, se ve que si se hubiera de inven- tar una lengua no se baria sino imitando el tarasco. Nada le falta, y es tan sencilla que pa- rece nada tieno)

« 3 Pasando ahora á tratar de las diferencias morfológicas y gramaticales que se notan entre el tarasco y el mexicano, me extenderé á considerar los afines de éste, es decir, todo el grupo mexicano-ópata, y no me limitaré á marcar sólo las diferencias esenciales, sino aun algunas secundarias, para que se perciba bien el aspecto tan diverso de las lenguas que comparo.

«La modificación de sonido que hay entre la c del tarasco, cuando suena ca, co, cu, y la k, no se conoce en las lenguas mexicano-ópatas, como tampoco la rh, sonido medio entre la Z y la r. En Pima hay rh; pero asemejándose á la s.

«Como lo veremos en el cap. 57 de la presente obra, en estos idiomas tiene el mismo valor un signo antepuesto, intercalado ó pospuesto, porque todos se aplican bajo un mismo sistema, que es el de yuxtaposición ó aglutinación. Sin embargo, como en lingüística, lo mis- mo que en las demás ciencias naturales, se pueden admitir diferencias secundarias para formar órdenes, géneros, etc.', conviene hacer una distinción entre el tarasco y las lenguas mexicano-ópatas, á saber, que en éstas domina el uso de finales ó terminaciones, según lo hemos visto en los capítulos anteriores, mientras que la gramática tarasca prefiere la in- tercalación muy marcadamente, como consta de los siguientes ejemplos que pueden expla- narse leyendo la descripción del tarasco, capítulo anterior.

«De Tata, padre, sale el dativo tata-ni, y de iatani el plural tcda-ccha-ni intercalado el signo de plural. Las personas del verbo se marcan con finales; pero los tiempos y modos con intercalaciones; v. g., de la radical pa del verbo que significa llevar, sale pa-haca, yo lle- vo; jia-pilica, yo había llevado; pa-uaca, yo llevaré: ca es signo de primera persona de sin- gular; así es que ha, pih y ua son las partículas inierccdadas que marcan el tiempo. Las voces también se marcan generalmente con signos intercalados; v. g., palmea, yo llevo; pa-nga-haca, yo soy llevado. Hemos visto en el capítulo anterior que en tarasco hay po- .cas preposiciones, siendo himbo la que aparece como más propia: pues bien, las preposicio- nes se suplen frecuentemente mediante el significado que tienen las partículas del idioma hamadas propiamente por Lagunas interposiciones. (V. cap. anterior, § 37.)

«En los idiomas del grupo mexicano se encuentran pocas voces onomatopeyas, mientras que en tarasco abundan.

«El tarasco tiene declinación, así como también las lenguas ópatas, cahita y eudeve; pe- ro con estas diferencias: La declinación tarasca es única y de un plan sencillo, y la decli- nación de la famiha ópata es varia y complicada por su diversidad de signos. La declina- Arte Tarasca.— ♦**«

xtxi

cion tarasca se oxliondo al pronombre; pero no la dol ópata, cahita y cudcvc. Sobre lodo, la diferencia más noUible es la de forma de signos, teniendo que ocurrir á cliinologias for- zadas para encontrar al¡,'una semejanza aislada, como r¡, una de las varias finales del ópata, respecto de cucri terminación del genitivo en tarasco: en ó])ala, ri no sólo es final de geni- tivo, sino también do acusativo y dativo, casos que el tarasco distingue de aquel, y además seria preciso suponer una abreviación en ópata ó un agregado en tarasco. La final c es sig- no común de vocativo en mexicano, ópata y tarasco; pero c no parece ser más que una interjección propia para llamar, esto es, forma que se puede, explicar por la ley de onoma- lopeya, y no por comunidad de origen.

«El tarasco tiene un solo signo para expresar plural, de forma distinta á los varios del mexicano y sus congónercs.

«Algunas analogías se descubren entre los signos de los nombres y verbos derivados del tarasco y las lenguas mexicano-ópatas; pero son pocos, aUhulos; asi es que se pueden ex- plicar de la misma manera que más adelante explicaremos las semejanzas tóxicas que igualmente se encuentran. Las analogías más naturales que bailo entre los signos tarascos y mexicano-ópatas se reducen á estas: La final ia concurre en cora y tarasco para formar abstractos. Ti, (a, lata, ri signos tarascos de verbal; en mexicano tli; en cahita tí; en cora ic, ti; en mexicano I:a; en cahita ri. Ke, (ja partículas del tarasco para la voz pasiva; en te- pchuan ka. Ta signo de compulsivo en tarasco; en mexicano Ha: en cahita tna.

«En el pronombre no hay más que una analogía aiVa<?o, según veremos al compararlos diccionarios, siendo otra diferencia notable entre los idiomas que comparo la de que en mexicano se encuentran dos formas para el pronombre, en composición ó fuera de ella: nehuatl, nchua, nc, yo, en composición es ni. El pronombre tarasco, en composición, sólo experimenta una abreviación; pero no un cambio de forma (V. c. anterior, § ZA). El posesi- vo del mexicano-ópata tiene ciertas partículas que se le agregan, ó el nombre á que se re- fiere sufre un cambio de final según hemos visto en las comparaciones correspondientes, entre ellas al tratar del resumen gramatical (c. 29): nada de eso se usa en tarascó.

«Entre el verbo tarasco y el mexicano-ópata, hay las siguientes diferencias: En mexica- no-ópata, las personas se marcan con los ^)ronombres, sean afijos, prefijos ó separados: en tarasco hay terminaciones especiales, signos propios para marcar las personas, sin analogía con los del pronombre, exceptuando la primera persona de plural. Ya he indicado estas cir- cunstancias en el cap. anterior; trataré de ellas en el cap. 57 al hablar del carácter morfológico de estos idiomas, y el lector mismo puede cerciorarse de ello comparando las finales que mar- can las personas en tarasco con el pronombre del mismo idioma. Otra diferencia entre el ver- bo tarasco y el mexicano-ópata es la siguiente: los pocos idiomas del grupo que tienen infini- tivo le presentan indeterminado, poco marcado, sin especiales signos que le distingan, como lo expliqué en el resumen gramatical del capítulo 29, mientras que en tarasco *el infinitivo se halla perfectamente caracterizado, tiene su final propia, ni. Pero lo que especialmente decide la diferencia del verbo en las lenguas que estudiamos, es la diversidad de signos: con trabajo, y forzando las etimologías, se encuentran apónas dos ó tres semejanzas, entendién- dose de la conjunción radical, la del verbo activo, pues respecto á verbos derivados ya ha- blé anteriormente.

«4. Pasando ahora á tratar del diccionario, comenzaré por recordar lo que indiqué en el prólogo de esta obra, y fué que las palabras se comunican más fácilmente de un pueblo á otro qué la gramática: en consecuencia, no debe llamar la atención que comparando con- cienzudamente el diccionario tarasco con el mexicano-ópata se encuentren algunas más analogías que de gramática. Sin embargo, como la gran mayoría de las voces son distintas entre esas lenguas, y como existe la diferencia de sistema gramatical, resulta que las ana- logias léxicas que se descubren pueden racionalmente explicarse de varios modos, menos

por la comunidad de origen. Voy á ocuparme primero en comparaciones relativas sólo al mexicano, y después lo haré i'especto á las demás lenguas del prupo.

«Padre se dice en mexicano tatli, y madre nantUjen. tarasco iaia, nae. La analogía de los nombres de parentesco reunida á la de otras^palabras primitivas y á la de sistema grama- tical son la mejor prueba de afinidad en dos ó más lenguas; pero por solas, pueden re- ferirse á la ley de onomatopeya, pues su forma es la más sencilla, se compone de sílabas fáciles que de un modo análogo debieron balbutir los primeros liombres de diversas razas y distintos países. Así lo reconocen lingüistas modernos, como Renán en varias de sus obras, y Wedgwood en su Oiigin of languagc. Efectivamente la radical ia para decir padre la hallamos en idiomas como el botocudo, el celta, e! congo, el estoniano, el angola y otros: la raíz na (madre) so encuentra en Darien, Benin, Potawotami, etc.

« Otras palabras semejantes del tarasco y mexicano se pueden atribuir á la vecindad de los dos pueblos, como nombres de animales ó utensilios, algunos verbos, y voces aisladas pertenecientes á varias categorías. aquí ejemplos: Entre los numerales sólo el dos se asemeja algo en mexicano y tarasco, orne., (zi-ima-ni, así como entre los pronombres sólo el de segunda persona en singular tiene analogía, iehua ó te (mexicano); thu (tarasco).

«Perro en mexicano es chichi; en tarasco uichu. Gato en mexicano se dice mizío, en ta- rasco miztli; mono en mexicano se traduce ozomatU, en tarasco ozoma. Halcón, milano, en mexicano es hiixin, en tarasco kuiyus. Araña en mexicano es tokail, en tarasco tauaki.

«Tambor, en mexicano ueueü^ en tarasco ia-iicnua. Canasto en mexicano chichihuHl, en tarasco tsikiucta.

«En mexicano el verbo más propio para expresar la idea de ser ó edar, el usado en tal acepción por la generalidad de los intérpretes, el más extendido en el grupo, es ka: como sinónimo de ka, pero menos usado, se halla m-ani, que parece tomado del tarasco eni con- servando la final característica del infinitivo ni. Por el contrario, n~eki, querer, del mexica- no, parece haber pasado al tarasco convirtiéndose en uelm-ni, perdido el prefijo que no usa la gramática tarasca y agregando su signo de infinitivo.

« Otros nombres y verbos, como ciertos nombres de parentesco ya explicados, pueden atribuirse á la onomatopeya; v. g., izetze-mu, en tarasco, gritar; en mexicano ízaizi: hui- {chal-hua, en tarasco, canto; en mexicano hui-ha.

«Hay otras semejanzas léxicas entre mexicano y tarasco, puramente aparentes y casuales, como ahua, comida, en tarasco; en mexicano íl-akua-lU: en tarasco la a es radical y kua una terminación muy común en sustantivos y adjetivos verbales, mientras que en mexica- no la final es lli, y la radical ilakua, resultando una coincidencia casual entre una raíz y una terminación.

«Del mismo modo podrían irse explicando algunas analogías léxicas que ^ encuentran entre el tarasco y las lenguas afines del mexicano, aunque con una diferencia que debe te- nerse en cuenta como dato precioso para la historia: el trato ocasionado por la vecindad entre mexicanos y tarascos no puede considerarse igualmente sino respecto de ciertas na- ciones inmediatas pertenecientes al grupo mexicano-ópata; pero no de todas; así es que debe suponerse fundadamente un tránsito de los tarascos por el Norte de México, durante el cual dejaron allí algo de su vocabulario y trajeron algo del perteneciente á otras tribus septentrionales. aquí ejemplos de palabras tarascas análogas con otras lenguas vecinas ó tan distantes como el shoshone y el zuñi, siendo de advertir que estas palabras no se en- cuentran las más en mexicano, es decir, son análogas directamente con el tarasco: de otro modo la explicación era muy sencilla: que el mexicano comunicó al tarasco lo que tenia de semejante con las lenguas del Norte.

Hermako. Tarasco. Vaua. Op. Vaa. Eud. Vatz. Com. Vari.

Primo. Taras. Ihtza. Cora. T-ihatzi.

Cadeza. Taras. EIipu. Com. P-api. Guai. Apa. CWiií/ií. Ap-opi.

Nariz. Taras. Tz-ure. Vich. Urc (anómala en la ramilia ópata-piíu.'i á (juc el liuicliola pertenece.)

Dieste. Taras. Sini. Caigua. Suni. Mid. §il.

Corazón. Tara$. Min-tzlla. CW. Menc (anómala en la familia mutsun á que el coslcfio pertenece.)

Cabello. Taras. Ha-uiri. Mixt. Uri.

SASfínE. Taras. Y-uri-ri. Op. Era-t. Trp. üru. l'i. V-uia.

NiKo. Taras. Uuatzi. Zuili. Uetza-nah. ShosJimc. N-atzi. (Esta palabra es más parecida entre el tarasco con el Zuñi y Shoshonc que con el mexicano; nsí es que no parece haberla recibido j[)or este intermedio. V. c. 80.)

Agua. Taras. Itsi. Fima. Su-iti. 3Iul. Si. Kc. Seis (anómalas respecto á las formas do- minantes en el grupo mexicano-ópala.)

Fuego. Taras. Turiri. Fhna. Tura. (Esta voz se encuentra en el mismo casp que nirio.)

Frío. Taras. Tzirari. Cora. Zerit.

Maíz. Taras. Janini (maíz seco.) Cora. Janib. Op. y Pi. Junu. '

Especie de palma. Taras. Tacamba. Oj). Tacú. Cora. Tacati.

CniuELA. Taras. Kupu. Uich. Kuarupu.

Pino. Taras. Tzin-ircni. Mut. G-ireni.

Tordo.— T«r«8. Tzakari. Op. Tzaka.

Águila. Taras. Uakus. Fi. Uaaki. (V. lo observado respecto á la palabra niño.)

Buno. Tetras. Tucuru. Fi. Tucuru. (La misma observación anterior.)

Culebra. Taras. A-kuilze. Chcmeguc. Kuiafz. (Igual observación á las dos palabras an- teriores.)

Pescado. Taras. Kuruchu. 0/j. Ku-chi. Cahiia. Kuchu. (Observación anterior.)

Gusano. Taras. Karas. Muí. Kares.

Sapo. Taras. Koki. Op. Koa.

Grande. Tacas. Te-pari. Guai. Pane.

Sordo. Taras. Tozondi. Op. Ka-zotouodu.

Negro. Taras. Tu-(riin)-bcti. Com. Tu-(ju)-bit.

Verde. Taras. Tzuri. Cahita. Tziari.

Ser, estar. Taras. Eni. Eudcve. Eni.

Morder. Tetras. Ketzaro. Coin. Ket-ziaro. (V. lo observado sobre la palabra «¡/7o.)

Ir. Taras. Nir-a. Com. Nir. Cost. I-ni.

Venir. Tetras. Iluanda. 3Iu(. Huate. (La misma observación que sobre la palabra ?ii;7o.)

Venir. Taras. Ilurani. EitJ. Hueren. (Aquí parece haber conservado el eudeve aun parte de la final ni del infinitivo tarasco, ia ?i.)

Andar. Taras. Huma. Cahik¡. Iluarama.

Acostarse, echarse. Taras. Uirupe. Tcp. Uopoe.

Sembrar. Taras. Hatzi-cuni. Cora. Atza. Fima. Uza. Com. Tetza.

RoNavR. Taras. Ku-ara. Op. T-oro. Tep. S-oro-kc.

Sí. Taras. Ca-ho. Dicgucño. Ho. Caigua. Hoo,

Y, TAMBIÉN. Taras. Ka. Tep. KaL

Allá. Taras. H-ima, h-imin. Tep. Ami. Cahita. Aman-i.

Ahora. Taras. I-yanan¡. Cahita. Yeni.

«Hechas ya las explicaciones convenientes sobre las palabras semejantes entre el tarasco y el grupo mexicano-ópala, que, como lo he dicho, son pocas respecto á la gran mayoría que se encuentran diferentes, paso ahora á presentar algunos ejemplos de éstas, cuyas co- rrespondientes pueden consultarse, al menos la niayor parte, cu los capítulos anteriores.

XXIX

Español.

Hombre,

Tsihuereti.

Mujer, ,

Ouxareíi.

Viejo,

Tharepeti.

Hijo,

Vuache.

Marido,

Hanhucaia.

Suegro,

TharasGue.

Cuerpo,

Cuiripehtsicata.

Carne,

Ckirípeta.

Ojo,

Eskua.

Oreja,

Kutsihua.

Boca,

HarameJiua.

Labio,

Fenchmnehta.

Lengua,

Kaiamu.

Cuello,

AncjanchaJcua.

Mano,

Hahhi.

Dedo,

Iluncliiikurahua,

Barriga,

Kiiparata.

Pecho,

Conchonahca.

Espalda,

Pexo.

Cola,

CheU, chetshua.

Nervio,

Pasiri.

Lágrima,

* Uermida.

Piel, pellejo.

Sicuiri.

Cielo,

Avándaro.

Sol,

Huriata.

Nube,

Hanikua, xuma.

Luna,

Kuizi.

Lluvia,

Hanikua.

Arco-iris,

Xupacaia.

Granizo,

Xanuala.

Nieve,

letza.

Aire,

Tariyata.

Tierra, mundo,

Parahuahpen,

Año,

Hexurini.

Dia,

Huriatekua.

Tarde,

Inchatiro.

Verano (tiempo de ag^as).

Hozia.

Invierno (tiempo de seca).

Yatianskuaro, emenda.

Humo, vapor.

Sirauata.

Sombra,

Kuhmanda.

Rio,

Yurekua.

Lago,

Hapunda.

Monte, cerro.

Cumpsta, pitziramakua, meUzamakua,

huuataro., piukuriro. '

Conejo,

Auani.

Venado,

Axuni.

León,

Puki.

Eipanoi.

riuina,

Lombriz,

Mariposa,

Mosca,

Miel,

Lcclic,

Cuerno,

Animal,

Ariiol,

Algodón,

Arena,

Piedra,

Metal,

Oro,

Comida,

Pan,

Hechicero,

Flecha,

Arco (arma),

Barca, canoa.

Amar,

Dolor,

Muerte,

Agrio,

Alto,

Amargo,

Amigo,

Enemigo,

Bueno,

Dulce,

Largo,

Azul,

Amarillo,

Colorado,

Uno, dos, etc. (Vóase el párrafo

siguiente.) Yo, tú, etc. (Vóase el pronombre

en el capitulo anterior.) Crecer, Nacer, Ver, Hablar, Amanecer, Volar, Decir, Llover,

Pungarí. Tz'mikua. l'aracata. Tindi.

Jbtilua. Tsimmfjiia. Axuni. Angalapu. Xurala. Cuizari, Tzacapu, Tiamu. TiripcÜ.

Akua. (Véase lo explicado anterior- mente sobro esta palabra.) lúa-inda. Sihiame. PUilaJaia, CanicuJaia. Icharula, Pampzparalcua. Pamcri. Ilarikua. Xaripdi. Yoiati. Cameni.

Pichalciia, harahua. Cundinakua. Amhalidi. Urimarari. Yasti. IJdahia. Tirungariri. Charapdi.

Taraxeni.

Tsipatzenoni.

Exenl.

Uamlani.

Enmdcni.

Ahcarani.

Arini, arani.

Ilanini.

Espaüor. Tarasco.

Mear, Yazcani.

Comprar, Piuani.

Morir, » Uarini, idriicumayii.

Parir, Fcuani.

Subir, Keni, cararani.

Aljajo, Kcizakua.

Arr ilj a , jEZ"«/í ts ic urini.

Bien, Zez.

Cerca, Pireíini.

Lejos, Yauaneii.

Más, Cani.

Mucho, Can, caine7ido, haranddi.

«5. Como otro ejemplo de las diferencias que presentan entre el mexicano y el tarasco, pongo en seguida los adjetivos numerales, pero advirtiendo que el sistema aritmético do mexicanos j tarascos era el mismo, según consta de las explicaciones que respectivamente hacen dos autores antiguos, Molina y Lagunas, las cuales trascribo.

«Dice Molina: «En la lengua mexicana hay tres números mayores y son 20, 400, 8,000. Para estos números mayores usan do estas dicciones: Puualli, Tzunili, Xtquqñlli, aunque no pueden estar sin que los preceda alguno de los números menores. El número menor es desde uno hasta veinte, y llegando á veinte tornan á contar y multiplicar por el número menor hasta otros veinte, y llegando á ellos dicen: Dos veces veinte que son cuarenta, tres veces veinte que son sesenta. Y cuando multiplican el número mayor, anteponen el menor como cemjMualli, veinte; ompoualU, cuarenta; epoucdli, sesenta. Pero para multipli- car por el número menor juntamente con el mayor, siempre posponen el número menor al mayor diciendo: Gempoxicdli once, veintiuno; cempouaüi ornóme veintidós, etc. Y es de no- tar que este número de veinte se va multiplicando de la manera ya dicha hasta cuatrocien- tos ciue dicen centzimtíi, y de este número hasta ocho mil, que es el otro número mayor, se va niultiplicando la cuenta en la manera ya dicha, y así se multiplica este número mayor de cuatrocientos, diciendo: centzunÜi, cuatrocientos; ontzuntU, ochocientos; etzuntli, mil dos- cientos. Y cuando hay necesidad de contar ó multiplicar los números intermedios, ha de ser por veintes, y por el número menor que es el del uno hasta veinte, posponiendo siem- pre como está dicho el número menor al mayor. La misma manera se ha de guardar para multiplicar de ocho mil en adelante que dicen: ccnxipilU, ocho mil; onxirfüpilU, diez y seis mil, etc.»

«Lagunas, refiriéndose al tarasco, se expresa así: «El menor número es de uno á diez; el mediano de diez á veinte que llaman maequatze. Y así un veinte, dos veintes, etc. Al nú- mero mayor dicen maurepda, que son cuatrocientos. Y así desta manera van contando un cuatrocientos, dos cuatrocientos, etc., hasta llegar al número principal que es maequatze , irepda que son ocho mil.«

Uno,

Dos,

Tres,

Cuatro,

Cinco,

Seis,

Mexicano.

Tarasco.

Zc,

Ma.

Orne,

Tziman.

Y^J,

Tanimo.

JSíaui,

Tamu.

Maciiidi,

Yumu.

Chicuaze,

Cuimn.

Mexicano.

Ti\r.iM-o.

Sido,

ChVcomc,

Yuntzlman.

Ocho,

Chihtcy,

Ynnlanimu.

Nueve,

Chil'iniaui,

Yunihmnu.

Diez,

Malln/m,

Tanben.

Once,

Maílcdtlhc,

Tcmhcnma.

Veinte,

Zcmj)oualli,

Maehuüze.

Cien,

Mnhuilpoualli,

YiiDKhiatze.

Cuatrocientos,

Zentzuntl!,

Maurepela.

Ocho mi!,

Zenxik'qñUi,

Maxkmiizc irqxia.

«Comparando atentamente los adjetivos numerales del mexicano y el tarasco, no sólo se observan las analogías aritméticas que enseña la lectura de Molina y Lagunas, sino otras. Veamos lo que sobre el particular dice Moxó en sus Caríaa Mexicanas. « Del cotejo de las dos listas (de adjetivos numerales) resulta que tienen una perfecta analogía en su construcción. En una y otra se explican con palabras simples los números desde uno hasta seis, el diez, el veinte y el cuatrocientos. Los demás son compuestos de los simples, ligándolos en me- xicano con la partícula on y en tarasco con la conjunción ca. En la progresión de los nú- meros menores se pospone el menor al mayor, y al contrario en la de los mayores, v. g., maÜaciliomci, iembcncadnimti, donde el tres, yeiiünimu, está colocado después del diez, lo cual se observa hasta treinta. Macqúatzc catemben, como si dijéramos en castellano veinte y diez. En cuarenta y ochenta, etc., precede el menor: ompohnalH, naxihpohuaUi, ó en ta- rasco {zimancquatze, ihamcquaize, que equivalen al nuestro dos veces veinte: trescientos es quince veces veinte. Los números mayores son en las dos lenguas, mexicano y tarasco, veinte, cuatrocientos y ocho mil; pero los nombres de estos dos son palabras figuradas en mexicano compuestas de la unidad ce, que para evitar cacofonía se pronuncia cen, y de las voces tonta, madeja de pelo, y xlqxúpilli, bolsa ó talega. Por eso se usan también como nú- meros indeterminados. En tarasco, el Tanben que usan para decir diez, significa madeja ó guedeja de pelo; y el zutupu del ocho mil, bolsa ó talega. Es digno de admiración, que es- tos idiomas, teniendo tanta semejanza en su aritmética, sean como son en extremo dife- rentes en la estructura y combinación de todas las demás voces de que se componen.»

« La última observación do Moxó puedo explicarse fácilmente, reflexionando que la arit- mética no pertenece al idioma, sino que es uno de tantos conocimientos de arle ó ciencia que pueden comunicarse entre los pueblos más extraños.»

Los trabajos lingüísticos del Sr. Pimcntcl lian venido á dar más valor al importantísimo libro del Padre Basalenque: hasta después de leer al primero, se puede apreciar toda la extensión, toda la no^•edad, toda la •profundidad del segundo, en 110 pequeñas páginas del estudio de un idio- ma sonoro, rico y elegante: en esta vez, el autor de la gramática taríisca fu6 digno del filósofo de las lenguas mexicanas.

México, 1885.

PARECER de D. Nicolás loseph de Soria Villarroel, Cura, Vicario, luez Ecclesiltstico, Co- missario, Qualificador del Sanio Oficio de la Inquisición, de este Reyno, Examinador Sy- nodal de suficiencia; y Lengua, de el Obispado de Michuacan, y Canónigo de la Santa Igle- sia de Valladolid.

ExMO. Señor:

Veo, como V. Ex. rae manda, por su Decreto, este Arte de la Lengua Tarasca: y si len- gua, según la glossa, es qualquiera pronunciación de vozes, conque concebimos, y explica- mos nuestros conceptos: Lingua potest dici qucelibet signoi-um prolatio, que mens aliquid con- cipit. '■ El grande, que he hecho de este Arte, de su Artífice, y de su vtilidad; lo podrá V. Ex. inferir de quanto sin arte dixere en esta censura, reducido á tres signos, ó partes: su debida alabanza, y mi ingenua expression.

El primero, para que no encuentra propria voz, mi balbuciente lengua, es el Athor de este Arte, ó Artífice de esta perfecta Obra: fue el Venerable, y R. P. M. Fr. Diego Basalen- que. Provincial, y Chronista de la Provincia de San Nicolás de Tolentino, del Orden de San Agustín, en el Obispado de Michuacan. No quiero decir, todo lo que pudiera de su virtud, y sabiduría; porque quiero darle toda la voz á su lengua. Su ciencia, religiosidad, magiste- rio, y exemplo, bastantemente se recomiendan en sus escriptos, y se eternizan, como pue- den en sus memorias; Assi los epitaphios de su sepultura, como los ecos de su traddicion. En el sepulchro de Josué, dice Serario, que pusieron los Hebreos vn Sol con aquel sabido mote, que aludia á sus triumphos: Per te Sol videtur occumbere, qui per te ante non occu- buitr

Pues á este modo, y con alussion semejante se avia de gravar vn luzero en el sepulchro Occidental de este Americano Sol: Porque con su lengua, ó por mexor decir con sus len- guas augmentó en este Reyno las Evangélicas luzes. Por él, y por su exemplo, no ha cal- do, ni caerá de su observancia regular, la Provincia, y tropas, que governó; que pudiera aver descaecido, sino fuera Cielo esta Provincia de S. Nicolás, con el habito estrellado de S. Augustin, cuyos constantes Astros, no veéran el horror de la ruina, hasta que toque su fin el mundo: Stellce de codo cadent.

Ni piense alguno: que por la niebla borrascosa, que se atrevió á su serenidad sancta, perdió este gran renombre: Pues nunca mas Cielo, lugar, y vission de paz, que quando embidioso de sus Angeles y de sus virtudes, le hizo aquella guerra el Dragón: Factun est

1 Gl. p. 6. col. 318 lit. C.

2 Sera. lib. de losue.

Arte Tarasca.— 3

pracU'mm mnr/mtm in calo. ' Y qiiion no rrce, piadosamente, que desdo el ciclo del cielo ayudó, y prole^ió cslc luzero á su Provincia, como las cslrelias en su onltn las batallas de Jhael: hazientlo que parasen, como se pararon los rayos, para coger, como oy se cogen los laureles, ocupada la paz en victorias.

Pero vnelljo adonde me descaminé; y pregunto. Solo hizo esto con su Juz este Sol alum- brando su Provincia regular? No por cierto. Sino que hizo lo mismo con toda la Provin- cia de Michuacan, por medio de esta lengua, y siete lenguas de fuego, que fueron las que supo, predicó, y enseñó.

La misma glos;*, que he citado, advierte, que las mismas en numero, que se confundie- ron en la Torre de Babel: Confundítmm ibi lingnas eonim. Se vnieron en la venida del Es- píritu Sancto: Apparueruni disperlita liuffiue, tamquam ignh, sadil que supra singulos corum. Dando á entender: como es assi, que la gratula dejó admirablemente vnidas, todas las len- guas, que la sobervia avia hecho dispersas, diferentes, separadas, y confusas. LinguoE, si- cul per rcbclUonem ad Dcumftieruni divisuce, sic per iuffiíssionem Spirilua Saticli fiierunt vnitce.' No quiero afirmar: pero quiero piadosamente discurrir, del Autlior de esta lengua, ó de es- tas lenguas grandes cosas! Qué gracia de Dios no tendría el que vnió en vna sola lengua sin confussion, y con la maj-or claridad tantas de aquellas lenguas, que quando el Espíritu Sancto desciende, enciende, e infunde maravillosamente, y sobrenatural á los Discípulos de Ghristo? Si los Apostóles porque lenian en su corazón á Dios, tenian en las cabezas, y en las vocas tantas lenguas; quanto tendría de Dios este Apóstol de Michuacan con tantas lenguas en la cabeza, teniendo vna sola lengua en la boca? Si no paró el Sol, como Josué, hizo mayor milagro, que parar el Sol; porque Josué lo detuvo en vna lengua, y este gran Caudillo hizo que tubieran niexor Sol, y me.Kor luz los Indios enemigos de Dios, y ciegos, no solamente en vna lengua, sino en muchas. Es puntualmente lo que dixo Ghristo á sus Apostóles, que espiritualmente peleaban, como Josué, en la predicación, y enseñan9a de los Infieles las batallas de Dios: Dice pues su Magestad, que aunque ha hecho grandes mi- lagros, ellos los harian mayores: Maiora horum Jacient. Dificultosa sentencia! Pero hemos de creerla, que la dice Dios; y saber, que mayores milagros hizieron los Discípulos que su Maestro, quando el Maestro (como sabemos) predicando, y enseñando resucitó muertos, reduxo gentiles, convirtió ladrones, transmutó substancias, venció el infierno, y la culpa? La razón que la glosa, es muy del caso. Dice que Ghristo predicaba en vna lengua, que era la Hebrea, lengua común, materna, y vsual, los Apostóles, y Discípulos en las lenguas de todos: lenguas para ellos nuevas, intrincadas, y ocultas. Y como es mas milagro, que parar vn Sol, ó parar muerto hablar la lengua de otro: por este repetido milagro de enten- der, y hablar muchas lenguas afirm»' , que sus milagros eran menos milagros, que los que predicando, y enseñando harian después sus Discípulos: In lingua vna sola, sciticei hosbrea, prccdicabai Cliristus: ApostoU, aiUem in ómnibus Unguis; ct ideo prcedixil Christas: Maiora horum facient.'

Esto siento (Señor) del prodigioso Aulhor de este Arte, y discurro, que aun habla, no solamente en la memoria do su lei}gua; sino también en la lengua de la í;ima; de su virtud; en la veneración de su cadáver, que hasta oy en dia se conserva integro, é incorrupto en el Pueblo de Gharo, predicando en su modo, aviendo mas de sesenta años, que passó de esta vida su alma, y le he visto con gran ternura, y admiración, y otros muchos con gran respecto. Señores Obispos, Ministros togados, Prelados do Religiones, y personas de gran- de authoridad, que assimismo han estado en esto lugar. Y si con admirable providencia

1, Apocalips. 8.

2* Gl. p. 6. col. 991 litt. C.

3 Gl. p. 6 column. 1313.

conservó Dios el alma de Traxano Emperador en la lengua hasta el tiempo del gran Pon- tifice San Gregorio Papa, que por sus deprecaciones consiguiesse la salvación, este venera- ble cuerpo incorrupto, puro, y penitente, parece, que hasta esto tiempo exita nuestra tibie- za con la lengua de este Arte, para que este Reyno, se por obligado, y toda su Religión sagrada á ley de agradecida hagan (para mayor honra de Dios, de esta América, y su sa- grada Provincia) fervorosas diligencias para su beatificación, adequandole por epigraplie el verso del psalmo: Proptcr Jwoketahmi est cor meum, exuUavit ünguamca insiqxr, & char ornea, requiescet in spe. ' A este cuerpo respectable, é incorrupto. Es posihuma su lenga en el Ar- te que escribió por su mano el dedo del Espíritu de las Lenguas, para qile volase á los mol- des como pluma: Lingua mea calamus.

Y si en los testamentos se perpetúan en las obras posthumas las voluntades; digo yo, que en Basalenque, cerca de este Arte fue que se diesse á la estampa para bien de los In- dios, y mejora de sus Guras. Congeturolo assi con San Gregorio Papa' por vn reparo, como suyo; Pregunta: porqué Ghristo corrigió á sus Discípulos al tiempo, y quando se fue al Cie- lo, y con Dios? Y responde el Sancto. Porque queria, que quedaran impressas sus pala- bras vltimas: Qwa in re, quid coiisideraiidum est, nisi quod id circo Dominus, tune Discípulos increpaba, cum eos corporalUer reliquit, vt verba, quce. rccedens diceret in corde audienüum arc- tius impressa manercnt. Lo mismo considero yo de las palabras de esta Obra, que de las de Ghristo el Sancto. Esta es correctiva de las demás Artes de esta lengua, como la Hebrea; común a las de esta Provincia: con diferencia de errores, que en esta, ó se hallan corregi- dos, ó no se hallan. Obra al fin, en que dexó su espíritu como Elias en la capa. Luego si Ghristo quiere la impression de sus palabras, y por esso corrige sus Apostóles, bien infiero la voluntad del Author en la impression de este Arte. Es sin duda, que todos los que so- mos discípulos de este Maestro, y Elíseos de este Elias, tengamos en el corazón, y en la memoria este Arte corregido, y esta Lengua emmendada.

Por lo que á mi toca, asseguro á V. Ex. que le cumplí a el Author su vltima voluntad: porque estudié por este Arte, que ahora veo, la lengua, que supe, sin estudiar, porque el commercio de estos Indios me la dio sin trabajo; Aviendola pues tenido (como digo) im- pressa en el alma, y en el corazón, desase entender, que he de desear la impression de los moldes; porque corresponda a la del animo; mayormente quando su vtilidad (que es la tercera parte de mi parecer) está pidiendo de justicia, á el buen govicrno la gracia.

Quán vtil sea, pudiera demonstrar con muchas razones; pero por abreviar, y no dilatar mi aprobación: Digo, que es vtilissima, porque no es dilatada, para saber mucho (decia Séneca)' es menester leer poco: la lección vtil, aprovecha, sino embaraza: en ninguna par- te está, el que está en todas: ninguna hoja posee, el que muchas repasa. Assi como el que siempre camina, tiene muchos hospedages, pero pocos amigos; á este modo el que lee mu- chos libros, ó muchas hojas de vn libro, en todas peregrina, pero en ninguna para. San Basilio* es de la opinión de Séneca en este punto, que ilustra con iguales comparaciones. No nutre el manjar, que se vuelbe á poco tiempo, que se toma, y siempre se vuelbe, el manjar de que vno se llena. No ay cosa, que mas embaraze la sanidad, que la mucha cu- ración. Assi los libros, y sus lecciones; si el libro, y la lección son breves, se digieren, no embarazan, nutren, y aprovechan, mexoran, y vtilizan. Que es lo que este Author, y su Obra hazen. Por lo qual puede V. Ex. (siendo servido) dar la licencia que se pide, sin que se pueda encontrar algún reparo de cosa dissonante á nuestra Sancta Fé, y buenas costum-

1 Psalmo 15.

2 S. Gregor. Pap. Homil. 29 in Evang,

3 Séneca Ep. 22.

4 S. Bas. de legend lib. gent.

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bres: Ni alguna de las Leyes Reales, antes si nuevo motivo, para continuar el empeño, de que todos nos hagamos lenguas para celebrar quanto V. Ex. promueve las buenas Artes, en tantas obras magnificas, y publicas, de que le es deudor este Reyno, y porque todos pe- dimos á N. Sr. la continuación de su vida, acierto en su gobierno, y nuestra prosperidad. México, y Julio 10. de 1714.

Exmo. Señor. B. L. M. de U. Ex. su afecto Capellán.

Don Nicolás Joseph de Soru Vilurroel.

APROBACIÓN del M. R. P. Francitco de Figueroai de la Compañia de Icwa. Señor Provisor.

Obedeciendo el mandato de U. S. leí el Arte de la lengua Tarasca, Obra oportuna, que compuso el V. y R. P. M. Fr. Diego Basalcnque, del Sagrado Orden de N. P. S. Augustin, Provincial que fue de la Religiosissima Provincia de Michuacan, y su Chronista: y lo le!, no para censurarlo, pues en su doctrina Catholica, y estimulo zeloso de santas costumbres (que tal es la obra, pues mira á promover el bien espiritual de las almas, perpetuando, aun en esto el titulo, que de Oráculo se mereció en su tiempo por muchos medios) no cabe ta- cha, ni en mi pequenez presumirla, bastando á abonar la obra el bien fundado crédito de las letras, y virtudes de su Autor, y en la comprehencion del idioma, en que tendré por corona el titulo de discípulo de tan gran Maestro.

No es hyperbole lo que digo, sino verdad llana. La grandeza de vn Maestro está en con- seguir el fin, que pretende en su obra: eslo en este Arte la claridad, como el V. P. en su Prologo dice, y la consiguió realzada con la brevedad, venciendo el impossible de Horacio en su Arte Poética: Brevis esse laboro, obscurus fio, pues en corto volumen hallo tanta clari- dad, que juzgo lo agraviara, si no lo llamara Carbunclo, piedra, que siendo pequeña, como la llama el Espíritu Santo, ' Gemmula CarbuncuU, merece engastai-se en oro, in ornamento auri, porque por su resplandor tiene la primacía entre las encendidas piedras preciosas, según la Glosa, arderüium gemmarum principaium ienet Carbunculus, á quien dio nombre la ardiente luz invensible á las tinieblas, hasta rayar en los ojos, sic didus, guia ignitus ri carbo, cuius nec nocte vindtur fulgor, lucet enivi in íenebris adeo, vtfiamma x'ibret in oculos. Parto en fin de la divina sabiduría, adquirida en la oración, y penitencia, conque animaba el conti- nuo estudio, á que alude concluyendo la Glossa, aurum significat divÍTiam tapierdiaví, Car- búnculos virtutum gloriam.

Sabida es la sabiduría, y heroicas virtudes del Autor, tanto, que ni es menestar mas aplicación, ni mas aprobación de la obra, que decir quien fue su Autor, solo falta, que sal- ga á luz esta luz, para que alumbre, á -vnos, haziendolos ministros aptos del Evangelio, y á otros, para que dándoles en los ojos les hagan ver las verdades eternas. Esto siento, sal- vo ¿ce. de Tepolzqllan 27. de Julio de 1714. años.

Francisco de Figceroa..

1 Scoli 82.

11

SUMA DE LAS LICENCIAS.

El Excellentissimo Señor D. Femando Alencastre Noroña, y Silva, Duque de Linares, Virrey desta Nueva-España, &c. concedió licencia para la impression de este Arte, visto el Parecer del Señor D. Nicolás Joseph de Soria Villaroel, Canónigo de la Santa Iglesia de Valladolid, como consta por Decreto de 9. de Agosto de este año de 1714.

Assimesmo concedió la suya el Señor Doctor Don Carlos Bermudes de Castro, Juez Pro- visor, y Vicario General de este Arjobispado de México, vista la Aprobación del M. R. P. Francisco de Figueroa, de la Compañía de Jesús, por Autho de 9. de Agosto de 1714.

PROLOGO,

Después de aver estudiado la Lengua Matlalcinga, y compuesto Arte, y Vocabulario de ella: tuve deseo de estudiar con cuidado la Lengua Tarasca por los dos Artes, que compusieron el R. P. Fr. Maturino Gil- berti, y el E. P. Fr. Juan Baptista. Y aviendolos visto con cuidado, juz- gué, que comprehendian todo lo necessario para saber la lengua: mas noté (a mi corto parecer) que pudieran tener alguna mas claridad en la disposición: y assi para mi saber, y repassar, dispuse este Arte, en el modo que lleva, aviendo añadido algo á los otros dos. Si alguno le pa- reciere, bien podrá aprender, ó enseñar á otros por él, y quedará paga- do mi trabajo.

DISPOSICIÓN DEL AETE.

LIBRO I.

De la Cartilla de la Lengua: contiene quatro capítulos.

Capit. 1. Del A. B. C. y valor de las letras.

Cap. 2. De como se truecan vnas letras por otras.

Cap. 3. De la Orthograpliia para escribirla.

Cap. 4. De la Pronunciación de la Lengua.

LIBRO II.

De las ocho partes de la Oración: contiene doze capítulos.

Cap. 1.

De la primera parte de la Oración, que es el Nombre: y primero del Nombre Subs- tantivo.

Cap. 2. De el Nombre Adjetivo, Comparativo, Superlativo, y Diminutivo.

Cap. 3. De la segunda parte de la Oración, que es el Pronombre, y de su Possessivo.

Arte Tarasca.— 4

16

Cap. 4. Do la tercera parte de la Oración, que es el Verbo, y primero se trata del Verbo Activo.

Cap. 5. De el Verbo Passivo.

Cap. 6. De el Verbo Substantivo.

Cap. 7. De el Verbo Impersonal.

Cap. 8.

De los Verbos, que se llaman Comunes, de los Singulares, Plurales, Deponentes, Medi- tativos, Frequentativos, Reiterativos, Possessivos, Equivocos, Reduplicativos.

Cap. 9. De los Uerbos Defectivos, que no siguen la regla, y son del numero.

Cap. 10. De la quarta parte de la Oración, que es el Participio.

Cap. 11. De las Formaciones de los Verbos.

Cap. 12.

De las vltimas quatro partes de la Oración, que es Adverbio, Preposición, Intorjecion, y ^Conjunción.

LIBRO III.

De los casos de los Nombres, y Verbos: tiene vn solo capitulo.

Capitulo vnico.

De los Nombres, y Uerbos, que rigen el caso de Nominativo, Genitivo, Dativo, Accusati- vo, y Ablativo.

LIBRO lU.

De las Elegancias: tiene dos capítulos.

Cap. 1. De las elegancias, que tiene esta lengua,

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Cap. 2. De algunas Figuras Rhetoricas, que tiene esta lengua.

LIBRO V.

De las Partículas: contiene quatro capítulos.

Cap. 1. De las Partículas, que quedan puestas en los quatro Libros.

Cap. 2. De las Partículas prepositivas.

Cap. 3. De las Partículas interpuestas, y que son particulares.

Cap. 4. De las Partículas interpuestas, que son generales, y comunes.

GLOSSAS.

Son las liciones, y declaraciones del Arte: contiene treinta y seis: y cada Glossa se divi- de en §§. y este es grande, se divide en números, y esta división se haze por tratarse di- versos puntos.

ARTE DE LA LENGUA TARASCA.

LIBRO I.

DE LA CARTILLA.

CAPITULO PRIMERO.

DEL NUMERO DE LAS LETEAS, Y VALOR DE ALGUNAS DE ELLAS. A. B. C. D. E. G. H. L K. M. N. O. P. Q. R. S. T. V. X. Y. Z.

Glossa 1. §. 1.

En esta Lengua ay veinte y vna letras: cinco vocales, y diez y seis consonantes de nuestro A. B. C. Castellano. Faltan dos. F. L.

§.2.

De estas consonantes se liazen las dicciones en principio, medio, y fin, como se ve en el vocabulario, acompañando á las vocales. Solas cinco, que son B. D. G. I. E. no se ponen en principio, como se ve en su vocabulario. No tienen ña, ñe, ñi, ño, ñu: ni tampoco lia, lie, lli, lio, llu: ni /a, fe, fi,fo, fu.

H. §. 3.

Esta letra tiene fuerza de mudar el vocablo en principio, y medio pa- ra la aspiración, como se dirá en este libro capitulo 4. glossa 4. §. 1.

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K. §. 4. Esta letra tiene fuerza de distinguir vocablos como se dirá gloss. 4. §. 2.

S.§.5.

N. 1. Esta letra S. puesta en fin de dicción significa el mismo, como Incü significa aquel: ludes, aquel mismo: IIÍ, significa yo: JPis, yo mismo.

N, 2. También es gala en los pretéritos como, Tiréca, yo comí, suena mejor, Tirésca. Y en algunos pretéritos conserva alguna letra, que ne- cessariamente ana de perderse como en el verbo defectivo Kirani, no decimos Niráca, sino Nkd; y si le echamos S. diremos Nirásca. de quo gloss. 26. §. 9.

N. 3. Quando vna dicción acaba en vocal, y la siguiente comienza en H. ó I. es necessario poner S. como Quiñi hiiréndahaca se pone enme- dio S. Quiñis kuxéndahacá. Otro exemplo: Himhb is ú, ha de decir, Him- hbs \sil.

X. §. 6.

N. 1. La letra X. puesta en fin de dicción, tiene fuerza de plural, co- mo Tiréhatix, comen aquellos: y en otras partes de la oración.

N. 2. Quando vna dicción acaba en S. y la otra comienza en H. en lugar de ambas á dos se pone X. como Is haráhaíi, se pone Ixaráhati.

CAPITULO SEGUNDO.

DEL TRUEQUE DE VNAS LETKAS EN OTRAS.

Glossa 2.

De esta materia se trata á lo largo lib. 4. tratando de las Elegancias de esta Lengua; mas es forzoso aquí advertir algunos trueques, porque el estudiante no vaya confuso.

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Cha. §. 1.

Esta Cha se trueca muchas vezes por estas letras fe, como Tzapdcha- ni, estar ronco, se dice Tzapcitzani.

Ha. §. 2. Esta dicción Ha, que siempre se pone en la tercera persona del pre- sente de Indicativo, á voluntad se muda en dos letras nd, como Páhti, Pándi.

M. §. 3.

La M. después de no admite P. sino que la trueca en B, como Ha- pimheni, posseer generalmente: y avia de decir Hapimpeni, porque la P. haze verbo general, de quo infra gloss. 25. §. 1. y assi también el pos- seedor se llama Hapímheti.

N. §. 4.

La N. después de no admite quatro letras R. C. T. Q. y haze que la K. y T. se truequen en D. como ande hangá, que avia de decir ánre- hangá: y Páhandi, por Pdhanti. La C. y Q. trueca en G. como Ehcángu, por Ehcdnai. Otro: Thúngnhu\ por Thiinquím. También se pone de ne- cessidad antes de la G. como Thünguim, y avia de decir Thüguini.

Tz. % 5.

Arriba §. 1. diximos, que la Cha se trueca en Tza, como Tzapatzam. por Tzapachani.

CAPITULO TERCERO.

DE LA OKTHOGEAPHIA.

Ortographia es regla cierta de escribir.

Glossa 3. Quando vno aprende vna lengua sin arte, ni libro, de la pronuncia- ción, que oye, saca la orthographia, aplicando las letras al oído de la

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pronunciación. Mas qnando cstiKlia jior libros, vea la* ortliographia es- crita, y segiin ella pronuncie: y si hallare dificultad en pronunciar, lla- me a vn natural, que la pronuncie, y assi se facilitará.

N. 2. Y advierta, que en la buena orthographia consiste acertar á 'hablar, y pronunciar, porque Vrant sin H. significa Xicara; y con H. Hurííni, significa venir. Otro exemplo: Tzitzís, significa hermoso; y Tsit- sis, significa la Avispa.

CAPITULO QUARTO.

DE LA PRONUNCIACIÓN.

Pronunciación, es vna prolacion clara y expressa de las palabras.

Glossa 4.

La pronunciación en las lenguas es tan necessaria, que si no se pro- nuncia con las debidas letras, dirá vna cosa por otra: y en esta Lengua mas, que en otra. Ay muchos equivocos, y se deshazen con la buena pronunciación: pondranse algunos exemplos, según las letras.

H. §. L

N. 1. En pronunciar la H. aya cuidado de engrossar el huelgo, don- de quiera, que se halle, en principio, y en medio, porque assi muda sig- nificación: Vráni, quiere decir Xicara; y Uuráni, venir: Ptiréqua, lama- no del metate; y Phuréqiia, engrossando el huelgo, dice la loma del monte.

N. 2. Y nótese, que quando se hallare pha, phc, phí, pho, jJ^ni, no se pronuncie como fa, fe, fi, fo, fu, porque el Latin lo vsa diciendo filosofas, -por pküosophus, como se dixo gloss. 1. §. 2.

K. §. 2.

El mismo cuidado se guarda en pronunciar la K. con el huelgo fuer-

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te, porque assi muda la significación: porque Ccíni, significa Mucho; j Káni, significa pierna de manta, ú oja.

Ts. Tz. Tliz. Si. Tzo. Tza. Za. §• 3.

Mucha mas dificultad ay en pronunciar las partículas presentes, y se ha de vencer con el exercicio, porque mudan el sentido: Tsisís, es la Avispa, y pronunciada con L, significa, hermoso, Tzitzis :: Thsirintlmris, significa cosa redonda, como real; y si se le pone Z. en lugar de S. Thzi- rínthziris, significa cosa delgada, como papel.

Lo mismo sucede en la S. y tzi: Sqjñhpem, quiere decir, hurtar: Tzipa, quiere decir, mañana. Lo mismo sucede en las tza, za, tzahcámani, blan- quear: zahcamani, enjugar el agua. Mucha dificultad han de tener los céceossos, como los Sevillanos, que á cada passo mudan la C. en S. y á la contra la S. en C.

finís.

Arto Tarasca.— 5

LIBRO 11.

DE LAS OCHO PARTES DE LA ORACIÓN.

CAPITULO PRIMERO.

DE LA PEIMEEA PATÍTE DE LA 0RAC.I0:N', QUE ES EL NOilBEE, Y PEIMER NOMBEE, QUE ES EL SUSTANTIVO.

SINGULAR.

"No. Ángel, el Ángel

Gen. Ángel evéri, del Ángel.

Dat. Angelni, ¡lara el Ángel.

Acc. Angelni, á el Ángel.

Voc. Angelé, ó Ángel.

Abl. Angelni liimbó por el Ángel.

PLURAL.

Ko. Ángel éclia, los Angeles.

Gen. Ángel echa euéri, de los Angeles.

Dat. Ángel échani, para los Angeles.

Acc. Ángel écliaé, á los Angeles.

Yoc. Ángel échaé, ó Angeles.

Ab. Ángel echani hiinbó, j)or los Angeles.

Glossa 5.

En este segundo Libro se trata de las partes de la Oración, que se liallan en esta Lengua, y liallanse ocho, como en la Latina: Nombre,

26

Pronombre, Verbo, Participio, Adverbio, Preposición, Intcrjecion, y Con- junción. De cada vna se irá tratando.

§1.

El Nombre es Substantivo, ü Adjetivo: de este se dirá en el cap. 2, Tratcn)os del Substantivo, el qual es en tres maneras: ó racional, como Dios, Ángel, üombi-e: ó irracional, como Cavallo, &c. ó insensible, co- mo Piedra, &c. Solo el racional sea declinado y se declina por los ca- sos, y sus jiarticulas en el Singular. Los demás vivientes, como el Ca- vallo, insensibles como la Piedra, no tienen Singular mas, que el No- minativo sin particulds: como V\chu, el Perro: Tzacápu, la Piedra: assi se lleva por todo el Singular, En él Plural ay mas diferencia, como se vera.

§■2.

En el Plural en quanto á los racionales no ay sino añadir al Singular esta partícula tcha, como Ángel echa, los Angeles. Ay quatro excepcio- nes conocidas: La 1. que por gala se suele quitar la E. y dexar el cha, como, Pahcdndicha, los sordos. La 2. es de los verbales acabados en W, y en ti, que pierden estas vltimas, y se les añade solo el cha, como Tú- pecha, los vivientes; Pirécha, los cantores, cuyos Singulares son, TzqMi, Piréri. De esto mas á la larga abajo gloss. 27. §. 1. La 3. excepciones de los Nombres Cuxdreti, la Hembra, que su Plural haze Cutzincha, tzivéreti, el macho., que haze Tzivintza. La 4. excepción es de Irécha, el Rey, el plural dice Irechecha. Esto es en quanto á los Plurales de los racionales.

§, 3,

También ay que advertir en los Plurales de los irracionales, como Cavallo, y de los insensibles, como Piedra. Los irracionales tienen en el Nominativo la partícula de Plural echa; pero no admiten las otras par- tículas Evlri, ni, HimbO, como Víchuécha, los Perros: y assi se lleva por todos los casos. Los insensibles no tienen la partícula Echa, sino son cinco, como Váfa. echa, los montes, Ambócutaécha, las calles, Ahchmri echa, las noches, Tz\paécha, las mañanas, Húsqud, echa, las estrellas. To-

27

dos los demás insensibles no tienen echa; sino que para decir muchas piedras, vsamos de vna de dos partículas, Van tzacá^u^ muchas piedras: Hardndeü chuhdri, mucha leña.

CAPITULO SEGUNDO.

DEL NOMBEE ADJETIVO.

SINGULAR.

No. Ambáqueti, el bueno, ó buena.

Gen. Ambáqueti evéri, del bueno.

Dat. Ambáqueti ni, para el bueno.

Acc. Ambáquetini, al bueno.

Voc. Ambáquetié, o bueno.

Abl. Ambáquetini himbó, por el bueno.

PLURAL.

No. Ambáquetiéclia, los buenos.

Ge. Ambáqueti echa evéri, de los buenos.

Dat. Ambáqueti échani, para los buenos.

Ac. Ambáqueti échani, a los buenos.

Voc. Ambáqueti échae, ó buenos.

Abl. Ambáqueti échani himbo, por los buenos.

Glossa 6.

El Nombre Adjetivo es el que no puede estar sin Substantivo, ú ma- cho, ú hembra; como fuerte, bueno, &c. De este se trata en este capit. y assimismo de otros quatro, que tienen razón de Adjetivos, quales son Eelativo, Comparativo, Sui^erlativo, Diminutivo. De cada vno se hará vn parrapho.

2t

DEL NOMBRE ADJETIYO.

N. 1. En la lengua Latina el Adjetivo tiene tres terminaciones, para masculino, femenino, y neutro. En la lengua Castellana tiene dos, para masculino, como hombre bueno: para femenino, como muger buena. Mas en esta Lengua tiene vna sola terminación para hembra, y macho, como Ambdqiieti tzivh^eti, Ambdqudi ciixureti.

N. 2. En quanto á la declinación sigue el ser del Substantivo: si se declina todo, también el Adjetivo, como los racionales. Los irracionales en los Plurales, es lo mismo: si tiene el Substantivo la partícula echa, también el Adjetivo, como Vichuécha amhangiteracha. Anque algunos dicen, que basta Amhdqueti. Los insensibles tienen en su Plural los dos adverbios, Vdn, y Hardndeti, que sirven de Adjetivos, y de Plurales, co- mo se dixo arriba glos. 5. §. 3.

N. 3. Los Adjetivos de quantidad se aplican diferentemente á los otros Substantivos. Porque si se aplican á los racionales, y á los sensi- bles solamente, los Adjetivos son en Singular, Zopínda, Zajnc/iu, Zapí- quare: y en Plural Zaplngaracha. Mas á los Substantivos no vivientes, como Piedra, le dicen Zdmpzin, Zámhini tzacdpu: y sin Plural.

§.2. Del 'relativo qui, y sus coiipuestos.

N. 1. El Eelativo Qui en esta lengua es muy necessario, y muy se- mejante al- Latino, aunque esta tiene tres terminaciones; y el de esta Lengua vna sola. Eefiere los tres Pronombres, yo, tu, y aquel, en los Nominativos, y en los demás casos, v. g. El primer Pronombre, y su Nominativo; Yo soy el que hablo, ITi ésca, hlqui vanduhaca: en el No- minativo del segundo Pronombre Tu, Tu eres el que hablas, Thú ésca, thüqui vanddhaca. Porque no dixo Vandáhacaref d i rase abajo num. 2. Para el Nominativo del tercer Pronombre, Pedro es el que habla, Pedro ésti, hiudcqui vanduhaca: no dice Vanddhaíi, como se dirá num. 2.

29

Ta se ha visto como refieren en los Nominativos, y lo mismo hazen en los demás casos: Yo soy el que te amo, esca; hi quiquini pdmpzca- hacá. Para referir tercera persona, Pedro es, á quien yo amo, Pedro és- ti, hinguini pámpzcahacd,. Mudo la Q. en G. porque antecedió N. como se dixo arriba gloss. 2. §. 4. Lo mismo, que liemos dicho del Eelativo Qui se dice de sus compuestos, Híndéqid, Hihchúquix, en el Plural.

N. 2. Es muy de advertir, que quando antecede el Relativo á qual- quiera persona, tu, aquel, en qualquier tiempo, el Verbo se echa en la primera persona: Tu, que me menosprecias, Thúquiréni amñtansca: y avia de decir, Amútanscare. En tercera ]3ersona, y de Futuro, quando Pedro comiere, Iqui Pedro tirmaca, y avia de decir Tb^évati.

N. 3. Lo mismo se nota aqui de este adverbio Nótero, que también, como el Qui buelve los Verbos á la primera persona, como si Dios qui- siere, Nblero Dios vécavaca, aviendo de decir Vécavcdi. Mas para este parece, que ay otra razón, que es preguntar: de lo qual se dirá glos. 3L §. L

§.3.

DEL COMPAEATIVO.

N. 1. En la lengua Latina sale el Comparativo del Positivo, como Sapientior, de Sapiens. No ay en esta Lengua este modo, sino que el Comparativo se haze con Verbos, que significan sobrepujar, echando el verbo j)ositivo en infinitivo con la preposición Himbó, como, Pedro es mas sabio que Juan, dice el Tarasco, Pedro sobrepuja a Juan en saber, ú en sabiduria, Pedro hucdinacuhati ludnoni mimixeni, vel, Mimixequa himhu. Los Verbos, que dicen pujanza son, Hucdmdni Vanándamahpé' mani, Vandatzehpemani, Hatzistahpémani. T para vsar de estos Verbos en comparación á otros, si es a vno se pone, cu, si á muchos, va, si en general, pe: de lo que se trata de espacio gloss. 33. §. 1.

N. 3. Para hablar con negación, diciendo, Pedro no es tan sabio co- mo Juan, vsamos de Verbos, que dicen mengua, ú de Adbcrbio, como, CuerátaJiati, Pedro mimixeni, isqui luéinj, fáltale a Pedro para llegar á ser sabio como Juan: ú Pedro núxás mimixeti, isqui ludnó, Pedro no es tan sabio como Juan.

30

§4.

DEL SUPERLATIVO.

N. 1. Tampoco tiene Superlativo esta Lengua, sino que echando á su Comparativo vnos Adverbios, que digan mucho, liazen el Superlativo, como, Pedro chen, Cámendo Jnicámáciihati luanoni mimíxeni, vel Mimí- ccequa himbü, mucho sobrepuja Pedro á Juan en ser sabio, vel, Pedro chen, cámendo nCxás isqui Iiiáno mimíxeli ésti.

N. 2. Para decir en esta Lengua, minj, sin hazer comparación, toma- mos las sylabas de su possitivo, y quitándole la vltima silaba, en su lu- gar se pone S. con reduplicación de las sylabas, como, muy sabio, Mi- mimímtxes, muy colorado, CharácJiarcis.

DE LOS DIMINUTIVOS.

JN". 1. Para disminuir la cosa, se toma el mvy, de arriba, y quitase la S. y en su lugar se ponen estas sylabas: Cdxeti, como Mimímimícáxeti, vn poquillo sabio; Charácharácáxeti, coloradillo.

N. 2. Otro modo se vsa, que es con este adverbio, Zán. que denota poquedad, y luego el verbo, como, Zán hucámati, es mayorcillo.

CAPITULO TERCERO.

DE LA SEGUNDA PAETE DE LA ORACIÓN, QUE ES EL PRONOMBRE, Y SU POSSESSIVO.

SINGULAR.

No. Hi, Yo.

Gen. Hucbévi, vel Huchéve, Mío.

Dat. Hincleni, vel Hintzini, Para mi.

Acc. Hindeni, vel Hiutzini, A mi,

Abl. Hindeni himbó, Por mi.

31

PJATRAL.

No. Hucha,

Nosotros.

Gen. Hucháeveri,

Nuestro.

Dat. Huciíántzini,

Para nosotros,

Acc. Huchántzini,

A nosotros.

Abl. Huciíántzini himb5,

Por nosotros.

PEONOMBEE SEGVNDO.

SINGULAR.

No. Thú,

Ta.

Gen. Thuichéveti,

Tuyo.

Díit. Thúnguini, vel Thúnxsini,

Para ti.

Acc. Thúnguini, vel Thúnxsini,

A ti.

Voc. Thú,

Tu.

Abl. Thúnguini vel Thúxsini

himbó. PLURAL.

Por ti.

No. Thuchá,

Vosotros.

Gen. Thucháevéri,

Vuestro.

Dat. Thuchánxsini,

Para vosoti-os.

Acc. Thuchánxsini,

A vosotros.

Voc. Tluichá,

Vosotros.

Abl. Thuchánxsini hirabó,

Por vosotros.

PEONOMBEB TEECEEO. SINGULAR.

No. Hindé, vel Imá,

Gen. Hindé evéri, vel Hichéviremba.

Dat. Hini, vel Imáni,

Acc. Hini, vel Imáni,

Abl. Hini, vel hindé himbó,

PLURAL.

No. Hichá, vel Imax, Gen. Hichá evéri, Dat. Hicháni, Acc. Hichani, Abl. Hicháni himbó,

Aquel. De aquel. Para aquel. A aquel. Por aquel.

Aquellos. De aquello?. Para aquellos. A aquellos. Por aquellos.

Arte Tara.scu.-

S2

(í/d.s.fd

Tratamos de la segunda jiarte de la Oración, que es el Pronouibro, el c|ual se suele dividir en Primitivo, y Demonstrativo: Primitivo, como Yo, Tu: Demonstrativo, como Aquel. Acerca de todos, assi en común, como en particular, tenemos que advertir.

§.!•

N. 1. Acerca de los Plurales de todos tres Pronombres se note, que se les puede echar la partic. (r/ia, plural de Substantivo, añadiendo és- íi, conio Hucha ^cha csti, es de los nuestros: T/nic/in celia (sti, es de los vuestros. Hichá echa ústi, es de los de aquellos.

N. 2. Nótese también, que en los Dativos, y Accusativos de los pri- meros Pronombres pusimos dos particulas. Singular, y Plural, porque en esta Lengua solamente; si el Agente es Singular, el Paciente es Sin- gular; mas si el Agente es Plural, aunque el Paciente sea vno, se vsa del Paciente Plural, como. Aquellos me enseñan, líindcx tzhñ hurénda- hati: y si dixera. Aquel me enseña, diria, Imá híndeni huréndahati. Otro cxemplo. Nosotros te enseñamos, Hucháxsini hiiréndahaca: y si dixera, Yo te enseño, a\ia de decir, Hiqíiini huréndahaca. Y assimismo se no- te, que por gala algunos ponen dos vezes el Paciente, como, Nosotros te enseñamos, Hucháxsini hur^ndahacü thúnxsini. Otro exem pío. Vosotros me enseñáis, Thúchahtzini huréndahaca Mntzin i.

N. 3. El tercer Pronombre tiene muchas particulas, ?*, ix, esta, estos: Uindc, HindCx, esse, essos: hná, Imtix. aquel, aquellos, que están lexos: Thsimí, aquellos, que están alli: y si están muy lexos, dicen, Thsimd: Hichít, aquellos que se ven.

N. 4. En el Genitivo de este Pronombre pusimos dos particulas. Evé- ri, y líihchevirémba: esta solo sirve a Singular: la ]")rimera á Singular, y Plural.

N. 5. En el Dativo, y Accusativo pusimos, Híni, para aquel que no vemos; mas si lo tenemos delante, dice, /«, vel Tni, sin IT. porque no haga fuerza.

N. 6. La travazon de los Nominativos á los Dativos, que es decir los Agentes á los Pacientes, puesta expressamente es assi.

ua

DEL PEIMER PEONOMBEE.

Híquini pampzcahaca,

Yo te amo.

Hihini pampzcahaca,

Yo amo á aquel

Hucliáxsini pampzcaliaca,

Amárnoste.

Hucha lüni pampzahaca,

Amárnosle.

DEL SEGVNDO

PRONOMBRE.

Thiireni vel híndeni pampzcahaca,

Amasme.

Thú híni pámpzcaliacáre,

Tu le' amas.

Thucliáhtzini pami^zcahacalitsi,

Nos amáis.

Thucliá ni pampahacahtsi,

Le amáis.

DEL TERCER PRONOMBRE.

Hindéreni pámpzcahati,

Me ama.

Hindéquini pámpzcalaati,

Nos ama.

Hindéxsini pámpzcahati,

Os ama.

De la misma onanera se engazan los plurales. §• 2.

DEL PRONOMBEE POSSESSIVO.

N. 1. Los Possessivos son seis, mío, tuyo, suyo, nuestro, vuestro, de aquellos. T estos seis salen de los seis Genitivos Singulares, y Plurales de estos tres Pronombres, Ifuchevt, Thuchéveti, Indé evéri, Hucha evéri, ThucJia everi, índex everi.

Ay también vna partícula hnba, que se vsa en terceras personas de Substantivos de Singular, y Plural, como, Xahcúri émha, oja de árbol: Hurlndaqua émbaécha, sus discípulos. En especial en los parentescos se vsa siempre, Nana émha. Tata émha, su Madre, su Padre. De esto se tra- tará gloss. 30. §. 2.

:u

CAPITULO QUARTO.

Dl£ LA TERCERA PARTE DE LA ORACIÓN, QUE ES EL VERBO: Y PRIMERO SE TRATA DEL VERBO ACTIVO.

MODO INDICATIVO.

»

SINGULAR.

Páhaca,

Yo llevo.

Páhacare,

Tu llevas.

Páhati,

PLURAL.

Aquel lleva.

Páliacacuché,

Nosotros llevamos.

Páliacahtsi,

Uosotros lleváis.

Páhatix,

Aquellos llevan.

Glossa 8. §. 1.

Tratamos de la tercera parte de la Oración, que es el Yerbo: el qual en las demás Lenguas es vario: que ay Activo, Passivo, Deponente. De todos los quales se ha de tratar, y primero tratemos del Verbo Activo, por el qual regularmente van todos. Y assi nótense bien las partículas, porque sirven á todos.

§•2. Nótese aqui, que la partícula del Presente es haca: mas ay otras dos, que- se le Juntan con gala, sira, y singa. Aquella' dice Pásiráhaca, Pá- sirdhati, y assi en el Plural. La otra dice Pásin¡ja, Pdsmgarc, Püsindi, y assi en el Plural. Esta sirve también al Pretérito imperfecto; mas no la primera.

PRETÉRITO IMPERFECTO.

SINGULAR.

Páhámbihca, Yo llevaba.

Páhámbihcaré, Tu llevabas.

Páhámbihti, Aquel llevaba.

S5

PLURAL.

Páhambihca cuhché,

Pahámbihcalitsi,

Páhámbihtix,

Nosotros llevábamos. Vosotros llevabades. Aquellos llevaban.

Glossa 9. §. vnico.

La partícula propria de este Tiempo, es Hámbihca, y como diximos en la glossa de arriba §. 2. puede tener la partic. hanga, como Pálianga, Pdhangare, Páhandi, ¡Miiánga cuhclié, Páhangahtsi, Pahandix: y es mui vsado este modo de conjugar.

PRETEEITO PERFECTO.

SINGULAR.

Paca,

Yo llevé.

Pacaré,

Tu llevaste.

Pátl,

PLURAL.

Aquel llevo.

Paca cubche,

Nosotros llevamos.

Pácañtsi,

Vosotros llevasteis,

Pátii,

Aquellos llevaron.

Glossa 10. §. vmco.

La partícula del pretérito es ca, y se le puede poner por gala S. como pasca: y como dixiiiios arriba gloss. 1. §. 5. á las vezes detiene la par- tícula, que se avia de jjerder, como los de rani, pierden en el Pretérito la ra, como Nirdhaca, yo voy, Nicd, yo fui: y se interpone la S. retie- ne la ra, y dice Nirásca. Y assi también acostumbrarse generalmente á interponer la S. porque va seguro de no errar en los Verbos defecti- vos de rani, como se dirá glossa 26. §.9.

PRETÉRITO PLVSQVAMPBRPECTO.

SINGULAR.

Páphica, Yo avia llevado.

Páphicare, Tu avias llevado.

Páphiti, Aquel avia llevado.

;iü

PLURAL.

Páphica cuchó,

Páphicatsi,

Páphitix,

Xosotros aviamos llevado. Vosotros aviados llevado. Aquellos avian llevado.

Glossa 11. §. vnico.

La partícula propria es pliica, y sigue en todo al Pretérito perfecto, y esto se lleve advertido: y assi admite la S. con sus privilegios, Pás- phica, Nirás])hica.

FVTVKO IMPERFECTO.

SINGULAR.

Pávaca,

Yo llevara.

Pávacare,

Tu llevara.^.

Pávati,

PLURAL.

Aquel llevara.

Pávaca cuché,

Nosotros llevaremos,

Pávacahtsi,

Vosotros llevareis.

Pávatix,

Aquellos llevarán.

FVTVRO PERFECTO.

SINGULAR.

Thilvin pávaca, Yo avré llevado antes.

Y con la partícula Thúvin, se conjuga por el imperfecto.

Glossa 12.

La partícula del Futuro imperfecto es vaca, y esta sirve también al Futuro perfecto, anteponiéndole la partícula Thúvin, que significa an- tes, como Thüvin pávaca, yo avré llevado antes. A la contra sucede en el Futuro del Imperativo, como se verá.

37

MODO IMPEEATIVO. Presente.

SINGULAR.

Papa,

,

Yo lleve.

Pá,

Tu lleves.

Páve,

PLURAL.

Aquel lleve.

Papa c

;uclié,

Nosotros llevemos,

Páhe,

Uosotros llevéis.

Pávex,

Aquellos lleven.

PVTVEO DE IMPEEATIVO.

Papa yyánan, y posponiendo este Adverbio, que quiere decir lleve yo después, se conjuga el Futuro como el Presente.

Glossa 13. §. 1.

Las partículas del Imperativo se han nsto, y si he de decir, lleve yo luego, digo Cáuquan; y en el Futuro, Yydnan, que es después.

§•2. Quando se dice, no lleve yo, es vedando, y se vsa de esta partícula hcis: y quando digo, no prosiga, digo, Scó pdpa, cesse yo de llevar. El, 710, negativo es para los otros modos.

MODO OPTATIVO.

Gloss. 14. §. vnico.

Este modo Optativo, y el de Subjuntivo son vna misma cosa en los Tiemj)os: solo se diferencian en las particulas: y assi véase el Subjunti- vo. Las particulas de este modo son, Nondidti, Cáchundl; como oxalá yo, Non didti, vel Cdchundeni.

su

lloínj HVniVXTITO.

TtniíjKj presente.

SINGULAR.

Iquím jy^i/iaca, como yo lleve. T assi las demás personas, por el Pre- sente (le Indicativo, con la partícula iqui.

Glos. 15. §. 1.

Todos los Tiempos de Subjuntivo se reducen á los del Indiculivo, co- mo veremos. Salvo el Pi'ctcrito imperfecto, que es proprio de este modo Subjuntivo, poniéndole sus partículas, que son las de Subjuntivo, Iqui, Isqui, Imdhcangtii.

§•2.

El modo de poner estas partículas en las personas, es assi, Iqiáni palmea, Iquire palmea, Iqui palmea: donde se note, que siempre se an- teponen las personas en todos los tiempos, y van después de las partí- culas.

§. 3. También se note, que el Tiempo siempre acaba en la primera perso- na, haca, porque antecedió el Relativo Qui, conio se dice gloss. 6. §. 2. y á la tercera persona de Plural se puso X. que dice pluralidad, como se dixo glossa. 1. §. o.

PKETEEITO IMPERFECTO.

SINGULAR.

Iquini pápiringci, ' Como yo llevara, llevaría, y Uevásse.

Iquire pápiringa, Como llevarás, &c.

Iqui pápiringa, Como aquel llevará. &:c.

PLURAL.

Iqui cuchehé pápiringa; Como nosotros. &c.

Iquihtsi pápiringa, Como vosotros, &c.

Iquix pápiringa, Como aquellos, &c.

^ El mismo Tiempo sin partícula.

Pápiringa, Yo llevara, llevaría, írc.

Pápiringare, ' Tu llevaras, &c.

Pápirindi, Aquel llevara, &c.

PLURAL.

Pápiringa cuhché, . Nosotros lleváramos, &c.

Pápiringalitsi, Vosotros llevarades, &c.

Pápirindix, Aquellos llevaran, &c.

Glossa 16. §. 1.

Esta partícula piringa haze proprio este tiempo a los dos modos Op- tativo, y Subjuntivo. Solamente se note, que quando lleva particula iqui, se le siguen las personas, ?«*, re, &c. y siempre el verbo en la pri- mera persona, como se dixo en la glossa 15. §. 2. 3. lo qual no suce- de quando el tiempo no tiene f)articula icfii, como se ve en el otro exemplo.

PEETERITO PERFECTO.

Iquini tziris. Como yo aya llevado.

Assi se va llevando por el Pretérito de Indicativo, echándole las par- tículas, iqui ni tziris, Iquire tziris, como se dixo glossa 15. §. 2.

PRETÉRITO PLVÍ5QVAMPERFECT0.

Iquini tziris páphica. Como huviera, y huviesse llevado.

Llevase assi por el Plusquamperfecto de Indicativo. Otros lo echan por el piringa: y adviértase de echarle las partículas, como se dixo glossa 15. §. 2.

FVTYROS PERFECTO, E IMPERFECTO.

Iquilíi pávaca, Como yo llevare.

Iquini Thüvin pavaca, ' Como yo avré llevado.

De este modo se lleva por los dos Futuros de Indicativo, añadiendo las partículas en cada vno, como se comenzaron, y advirtiendo donde

Arte Tarasca.— 7

40

se han de colocar. Este modo de Subjuntivo, y Optatiro no tiene otra dilicultad. gloss. 15. §. 2.

MODO INFINITITO.

Presente. PAni, Llevar.

Preferito. Párini, Aver llevado.

Futuro. Tengo qiiarchacá paváu pacuécan, Espero, que llevare mañana.

Glossa 17. §. vnico.

En esta Lengua el Infinitivo es el mas proprio Tiempo, del qual ca- recen otras lenguas: y assi es raiz, para que de el salgan las formacio- nes de los Tiempos como veremos gloss. 28. §. 1.

N". 2. El Futuro no lo tiene en esta Lengua, y assi se pone el Verbo Ymghqxiarchaoá, que significa espero, y luego vn Adverbio de Tiempo, que signifique para quando espero, como, si dice mañana, pone^^aií?;?, y luego el Axrbo sin la partícula ni, con este Yerbo Cukan, del qual di- remos gloss. 31. §. 3.

Un cxemplo. Esi^cro comer de aqui á vna hora. Yengó quarehacá ixílveJunani mti vccanr/iieijaqua tírCr-.^cani: todo quel Ixüvehénani ve- cángueyáqiia, es el Adverbio del Tiempo.

GERUNDIOS.

En I)\. Páquaro ésti, Tiempo de llevar.

En Do. Páparin, Llevando.

En Dum. Páni-niráhaca, Voy á llevar.

41

Glossa. 18. §. 1.

Aunque se ha de tratar de las Formaciones gloss. 28. aqui se pondrán los Gerundios, y Participios, porque tienen claramente algo añadido, y es bien saber luego la razón.

§•2. El primer Gerundio se haze de su Yerbo, quitado el ni, y en su lu- gar puesta esta particula quaro, y el verbo de sum, es, fui, según el Tiem- po que fuere, como, Tiempo es de comer, Tíréquaro esti: tiempo será de estudiar, Hurénguaréquaro évati. Esta particula quaro, se echa también á lugar de qico, gloss. 27. §. 3.

§• 3. '

El Gerundio en do, se haze del verbo, quitado el ni, y puesta esta particula jíarwi, añadiendo en el Plural cuché, tsi, x.

§.4.

El Gerundio en di¿?7i, se determina de otro verbo, como, quiero comer, Vécahaca tiréni: voy á llevar, Nirdhaca páni. Admite bien las dos j)ar- ticulas sina, y singa, de qua gloss. 8. §. 2.

SUPINOS.

En Tum. .

Eic7ié)i himbú ésca ;páni, á mi me con-^ne llevar.

.En Tu. PaqiianMxeü, cosa digna de ser llevada.

ABLATIVO ABSOLVTO. Párini, Aviendo llevado.

Glossa 19. §. 1.

No tiene esta Lenga propriamente Supinos, mas puedense significar con algunas partículas, como, Himhó ésti páni, conviene llevar, que es como el Presente de Infinitivo: á Juan conviene rezar, luán himbb ésti

42

ramldizcqxtaréni: el Sacerdote, es digno de recebir á Dios, Amhlri nita- taréri ésti xadwmuquaréni Diósni. Assi se puede echar por todas perso- nas, y tiempos.

§•2.

El segundo Supino se puede siguiñcar con el Verbo quitado el ni, y el Verbo de sitm, es, fui, interpuestas estas dos partículas, quan hctx, co- mo digno es de verse, Exéquan haxesti.

§.3.

Del Ablativo absoluto se puede hablar con el Pretérito de Infinitivo, como, dicha la Missa, Arírin Missa. comido el pan, Tirtrin airínda.

CAPITULO QUINTO.

DE EL VERBO PASSIVO.

Glossa 20. §.1.

Antes de poner el üerbo Passivo, es bien advertir, qué partícula ha- ze la passiva, porque conocida, el mismo Estudiante estudiando vaya haziendo la pasiva. Ay dos partículas, que liazen la pasiva: vna es que, otra ga, esta es mas vsada, y ponese antes de la Persona, y Relativo, como. Fu/taca, yo llevo: Pixngahaca, soy llevado: PiViácarc, tu llevas, Pángahacare, tu eres llevado: añádese N. porque antes de G. pide N. de quo gloss. 2. §. 4. y en los frequentativos, que tienen la partícula Nstani, antes de ella se pone la ga, como Pánstahaca, estoy llevando, PángastahacíC, me están llevando. Otra partícula ay de »ic, mas tiene otra razón de passiva, como se verá en la glossa siguiente.

§.2. Estas partículas passivas ga, y que, caen en todos los Verbos Acti-

V

vos, y no en los Neutros, como, duermo, ando. Tampoco regularmente hablando caen en los verbos generales ele pe, como Inspeni, Tirérahpeni, j en los verbos de va, y jjem. gloss. 25. §. 1.

INDICATIVO PASSIVO.

Presente.

Pángahaea, Pángahacare, Pángahati, Pángahaca cuhelie, Pangahacahtsi, Paligahatix.

PEETEEITO IMPERFECTO.

Pángahámbihca, Pángahámbihcare, Pánghámbiti, Pángahámbihca cuché, Pángabámbihcahtsi, Pángahambitix.

Por la f articula ga.

Pángaliánga, Pángahangare, Pángahándi, Pángahánga cuhclié, Pángahán- gahtsi, Pángahándix.

PEETEEITO PEEFECTO.

Pángaca, Pángacai'e, Pángati, Pángaca cuché, Pángacahtsi, Pángatix. Si le echaren S. va después de la ga, como Pdngasca, Pángascare, &c.

PEETEEITO PLVSQVAMPEEFECTO.

Pángaphica, Pángaphicare, Pángaphiti, Pángaphica cuché, Pángaphicaht- si, Pángaphitix. Si se le pone S. como el de arriba, Pdngas;phica.

FVTVEO IMPERFECTO, Y PEEFECTO.

Pángavaca, Pángavacare, Pangavati, Pángavaca cuché, Pángavacáhtsi, Pángavatix. Al perfecto anteponerle la partícula Thúvin, como Thívin pángavaca.

MODO IMPEEATIVO.

Presente.

Pangapa, Panga, Pángave, Pángapa cuhché, Pángahe, Pangavex.

Futuro. Al presente se le pone la partícula yyánan, pángapa yyánan, &(^

44

MODOS SVBIVNTIVO, Y OPTATIVO.

Presente.

Las partículas do. Optativo son Nondiati, vel Cáchmde, y con estas se con- juga, como el Subjuntivo con las suyas.

Iquini pángahaca, Iquire pángahaca, Iqui pángahaca, Iqui culichó panga- haca, Iquihtsi pángahaca, Iquix i^ángahaca.

PEETERITO IMPERFECTO. *

Iquini pángapiringa, Iquire pangapiringa, Iqui pángapiringa, Iqui cuhche pángapiringa, Iquihtsi pangapiringa, Iquix pangapiringa.

PRETÉRITO PERFECTO.

Iquini pángaca, Iquire pángaca, Iqui jiañgaca, Iqui cuhche pángaca, Iquiht- si pángaca, Iquix pángaca. Si tiene S. después de la ga; como en el Indi- cativo.

PEETERITO PLVSQUAMPERFECTO.

Iquini pángaphica, Iquire pángaphica, Iqui pangaphica, Iqui cuhche pán- gaphica, Iquihtsi pángaphica, Iquix pangaphica. Quando le ponen S. como en el Indicativo.

FVTVROS IMPERFECTO, Y PERFECTO.

Iquini pangavaca, Iquire pángavaca, Iqui pangavaca, Iqui cuhche panga- vaca, Iquihtsi pángavaca, Iquix pángavaca. Al futuro perfecto después de la partícula, y persona, ponele Thúvin, iquini ihúvin pángavaca, iquire thu- vin, &c.

MODO INFINITIVO.

Presente.

Pángani, Ser llevado.

I Pretérito.

\ PángarínK Aver sido llevado.

I .Futuro.

Yengóquarehacá, isquíni joav&n pángavaca, espero mañana ser llevado.

Pángaquaro ésti, Pángaparin, Niráhaca pángani,

46 e^EETJNDIOS.

En Di.

Tiempo és de ser llevado.

En Do.

Siendo llevado.

En Dum.

Voy á ser llevado. SUPINOS. En Ttm. Hi chén himbó esca pángani, A mi me conviene ser llevado.

En Tu. El mismo tle Activa dice Passiva.

ABLATIVO ABSOLVTO. Pángarini, Aviendo sido llevado.

Gloss. 21. §. vnico.

Prometí en la glossa passada de tratar de la partícula ma, que se halla en passiva. Mas ella no haze passiva, sino que junta con la ga, de- nota passiva de daño, ó provecho, conforme las partículas, como úmen- gahacd capote, para mi se haze el capote, úmengahacáre, para tí, wnen- gahati, &c.

CAPITULO SEXTO.

DE EL VEEBO SUBSTANTIVO.

Glossa 22. §. vnico.

Este Uerbo Substantivo es éni, que significa ser: conjugase por el Ac- tivo: y assí no avia que ponerlo; mas en breve se dirá.

46 MODO INDIOATITO.

Presente.

Ehnca, yo soy, Ehacare, Ehati, Ehaca cuhché, Ehacahtsi, Ehatix.

l'KETEIUTO IMPERFECTO.

Ehrimbihca, yo era, Ehámbihcare, Eharribihti, Etiámbihca cuhché, Éhám- bihcahtsi, Ehambihtiz.

PRETÉRITO PERFECTO. Eca, yo fui. Ecare, Eti, Eca cuhché, Ecahtsi, Etix. Llevando S. ésca, dkc.

PRETÉRITO PLVSQVAMPERFECTO. Ephica, yo avia sido, Ephicare, Ephiti, Ephica cuhché, Ephicahtsi, Epitii.

FVTVRO IMPERFECTO, Y PERFECTO.

Evaca, yo seré, Evacare, Evati, Evaca cuhché. Evacahtsi, Evatii. Al fu- turo perfecto anteponerle Thuvin.

MODO IMPERATIVO. Presente. Epa, yo sea, E, Eve, ipacuhché, Ehe, Ever, y si dice luego, caúquan.

Futuro. Epa yyánan, sea yo después, y luego según el Presente.

MODO SVBIVNTIVO.

No ay que cansar en cosa sabida. Véase el verbo Activo, y assi va este Subjuntivo, y Optativo, echando las particulas, y lo mismo el pro- prio Tiempo de Piringa, como, Iquine cpiringa, d'c.

MODO INFINITIVO. Presente. Eni, Ser.

Pretérito. Etin, vel érin, Aver sido.

Futuro. Yengó quarehacá écuécani. Espero ser.

47

Glossa 23, §. imico.

Aqiii se noten los Compuestos de Eni: el primero, Erani, liazer, que otro sea: y assi Eraqtiarénstani, representar á otro. El segundo Erán- gani, passivo, liazerse que lo miren, o elijan. Tercero Ecuícam, querer ser, tiene passiva, Engaaiicani, querer ser hecho en algún modo.

CAPITULO SÉTIMO.

DE EL VEEBO IMPEESONAL.

Glossa 2-i. §. vnico.

El Impersonal solo conviene á las terceras personas de Singular, y Plural, de qualquier tiempo, y voz, que no determine á Pedro, ni Juan. Y assi no ay sino coger las terceras personas, llevara, Pcívafi, será lle- vado, Pángavati. Advirtiendo lo que se dirá en la glossa siguiente 25. que la partícula pe, ha^e verbo general: La va, Plural, como, dése de comer, que es general, y passivo, Tirérapéngave: y si señalo algunos, Tireravángavex: y si son muchos sin determinar, Ttréraperúngavex.

CAPITULO OCTAYO.

DE ALGUNOS VERBOS PAETICÜLAEES.

Glossa 25.

Muchos verbos ay, que aunque son Activos, y van por aquella con- jugación, tienen algunas partículas, que conocidas, quitan confusión, y causan elegancia, con saber poner las partículas.

Arte Tarasen.— 8

48

DE LOS VERBOS GENERALES, PLURALES, SINGULARES, COMMUNICATIVOS.

Estos quatro Fcrbos se conocen por sus partículas distintas. Pe dice generalidad, como Inspeni, dar en general. Va, dice iJluralidad determi- nando á muchos, Insuani. Cu dice vno, como inscioií: y si se ponen dos a/, denota la mano, porque es partícula de la mano, como se vera gloss. 35. §. 1. como Puñcucuni, besarle la mano. Otros dicen, que también quiere decir besarle la mano por otro: mas lo cierto es, que significa ter- cera persona en singular. Los Communicantes son quando la acción se haze de vnos á otros, como, Xucáperani, reñir vnos con otros: Inspcrani, darse vnos á otros.

§•2.

DE LOS UERBOS DEPONENTES.

En Latin estos "Verbos tienen terminación Passiva, y significación Activa, como Seqiior, sigo. Assi ny en esta Lengua, Iliríngani, que pa- rece Passivo, y no es sino Activo, y significa buscar: y para liazerlo Pas- sivo, se ha de poner otra ga. Hiringangani, ser buscado.

DE LOS VERBOS MEDITATIVOS.

Llamamos assi á los .Verbos, que denotan gana de hazer algo, y esto lo significan interponiendo, Nguccha, como, Tiringiiechahacá, tengo gana de comer.

§.4.

DE LOS VERBOS FREQUENTATIVOS.

Estos son los que a menudo hazen la cosa, y se declara con esta par- tícula is, como \s tiréhaca, como á menudo.

§.5.

DE LOS VERBOS REITERATIVOS.

Estos son los que sin passar Tiempo están haziendo la obra siempre.

49

Significa esta reiteración con esta particula, nsta, como, Pánstahacd, es- toy llevando siempre. De las faltas, que padecen estos verbos, se dirá gloss. 26. §. 10. Ay dos Reiterativos, que añaden á su simple la parti- cula nsta, como, Hunguáni, tornava venir, de Hura7n: ffuvdnuáni, tornar á traer, de Huviini. En todos los demás al sim^jle se interpone nsta, co- mo, Vercini, llorar,' Veránkani, estar llorando siempre.

§.6.

DE LOS UEEBOS POSSESSIVOS.

Estos significan possessiOn, y tener, como Hcqnnani, Hánchani, Vlicá- mani. También el verbo Eni, llegándose a los Pronombres Possessivos, como, Huchévi ésti. Vide supra gloss. 7. §. 2.

§•7. .

DE LOS UEEBOS EQUIYOCOS.

Estos son aquello^, que debajo de vn nombre, ay dos significaciones distintas, solo con pronunciar largo, 6 breve, Vércmi, breve, es salir; Verá?ii, largo, es llorar: y assi es necessario conocerlos, como se dixo gloss. 3. §. 1.

§.8.

DE LOS UEEBOS EEDUPLICATIVOS.

Los Verbos, que tienen la raiz doblada, se llaman Reduplicativos, y Continuativos en lo que hazen, Xucáxucd arím, estar riñendo, y Xucáni, reñir vna vez lo que se ha de reñir.

§.9.

DE LOS VEEBOS ENGAZADOS.

Ay vnos Uerbos, que se engazan mediante vna conjunción, como, To como, y bebo, líí tirchaca, itsimahaqui: porque el segundo Uerbo ha- ze en Qici, siendo primera j^ersona? diráse gloss. 19. §. 4. y casi todos los Uerbos, que se engazan, mudan las terminaciones.

60

CAPITULO NOVEXO.

üli LOS UERBOS DEFECTIVOS.

Ghssa 26.

En todas Lenguas ay Verbos Defectivos (^ue salen de estas conjuga- ciones generales, y siguen otro camino: y la Lengua, que tuviere mas Defectivos, será más difícil. Esta tiene muchos, y por no estar bien en ellos, muchos hablan bárbaramente, hablando solamente por la conju- gación general de Activa. Uan pues repartidos en diez §§. En los cin- co se ponen muchos Defectivos, comprehendidos debajo do cinco partí- culas generales.

DEL VERBO ARÁm SIN S.

N. 1. Quando al principio Aráni, no tiene h. de suyo no es significa- tivo, y llegado á otro verbo, significa lo que el, como. Áráhaca tiraii, estoy comiendo: el artíni, se ha de conjugar por la conjugación Activa, y el otro Yerbo siempre en Infinitivo, como Arámbihca tírcni, estaba comiendo: Avdca caráni, escriviré: porqne le quitamos la ra, se dirá aba- jo en esta glossa §. 9. Iqnini ajyirtnga tiréni, como yo comiera.

N. 2. Los Uerbos á quien se llega, son Tiréni, Ilsimami, Caihu', Ancheqnaréni, Vehcundeni, Cuv(ni, y assi otros de estas comunes ac- ciones.

N. 3. Nótese, que algunas vezes otras dos partículas, que son. Ma- cuñi, y Zacúni, se llegan á los mismos Uerbos, y lo echan fueran en el Indicativo solo, como, Nclh híni macú tiréni, de que manera he comido? Mas si le anteceden adverbios, que dicen afirmación, como Cámendo, cMn, &c. bien se hallan juntos, como Chcmendo mach oca tiréni, mucho he comido: y esto solo en el Indicativo, y no en el Subjuntivo, Iqnini citen macüpiriiiga tiréni.

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§. 2.

DEL YBEBO ABANI CON H.

N. 1. Este Verbo poniéndole H. al principio, dice estar á gusto, Ha- rúJiaca tiréni, estoy comiendo á gusto: náh harahaca Ucuíxiirmi, no estoy para estar de rodillas. Juntase á los mismos TJerbos, que el Her- bó passado.

N. 2. Es defectivo el Indicativo en los Pretéritos Perfecto, y Plus- quamperfecto, que pierden la ra, si no se junta S. como se dixo gloss. 1. §. 5. como Haca, Hciphica, Hdrasca, Harásphica: en lo qual sigue la regla general de los acabados en rani; de quo infra §. 9.

ISr. 3. En el Imperativo es defectivo, porque, aunque puede decir sin ra, hapd, esté yo: /¿í), está tu, &c. mas lo mejor es echar todo el Infini- tivo, Jlardnipcl, esté yo: Haráni, está tu: Haránivé, &c.

N. 4. En el futuro del mismo Imperativo ay defecto, y se habla assi, Cánt yyánan haránivá, esté yo después: Cdre yyanan haránivd, &c.

N. 5. En el Subjuntivo en pretérito imperfecto muda el piringa en hiringa, por la gloss. 1. §. 3. Iqui liar ámbiringa, Iquire hardmhirin- ga, &c.

IST. 6. En el Infinitivo el Pretérito haze hatín, sin la ra, por la regla de los Pretéritos, que la quitan.

DEL VEEBO HACA SIN INFINITIVO.

N". 1. Este Uerbo Haca, sin Infinitivo, significa estar bueno, ú malo, ó estar en lugar, ó aver alguna cosa. Lo 1. Náhre aqui? como estas? Lo 2. Nant haquí Pédrof que es lo mismo que, Nindi Pedro? Kespon- den, Himénhañ.

N. 2. En quanto á su conjugación solo es defectuoso: en el Infinitivo va por la Activa.

§•4.

DE EL VEEBO ARINI.

Este Uerbo significa decir: en todo sigue la conjugación Activa. Mas

52

llamase defectuoso, porque quando refiere, que otro dice, el «ríni se mu- da en hariini: como refiere ^1i dicho de San Pablo, y digo Is hardhati San Pablo: Is liamsiráhati San Pablo. Acuerdóle, que ha de mudar la S. y la II. en X, diciendo, Jxuráhati, por la gloss. 1. §. 6. n. 2.

§.5.

DE EL YElíBO INSPENI, INSCUNI, INSÜANI, INSPERÁUI.

Este ITcrbo Itiscuni, que significa dar á \tio, es regular en todo: y de- fectuoso solo en la Fassiva, que dice Intzingani: y assi vuelto sigue todo el Activo. En quanto á los otros tres, ya vimos, gloss. lo. §. 1. como se diferencian, y son defectuosos los tres en no tener passiva.

§.6.

DE LOS UERBOS, QUE HAZEN" EN CANl.

N. 1. Comienzan desde ahora los defectuosos debajo de algunas par- tículas: y los primeros, cuyo infinitivo es caní, los quales pierden la ca propria en los siguientes tiempos.

N. 2. En el Pretérito perfecto, y los que le siguen, que dice Vaxdca, y no Vaxücaca.

N. 3. Lo mismo el Plusquamperfecto, que es el primero, que le sigue, que dice Pdmj^zpkica, y no Pámjyzcaphica.

N. 4. El Presente de Imperativo, Pámpzpa, y no Pámpzcapa. De es- ta primera persona se forma la Passiva, como se dirá en su lugar, gloss. 28. §. 2.

N. 5. La segunda persona del mismo Imperativo es defectuosa, que vuelve la m, en qui, y dice Pdmpzqui, vaxáqui; mas no las terceras, Pa mpzcave Pümpzcavex.

N". 6. El Pretérito imperfecto de Subjuntivo sigue al Pretérito de In- dicativo, y dice Pámpzpirinria.

N. 7. También le sigue el Pretérito de Infinitivo, Pámjjzrini.

N. 8. También el Gerundio en do sigue al Pretérito, Pámpzparini.

N. 9. Tres acabados en caní, son regulares, Xucani, Tocani, Ila- cani.

53

§• 7.

t

DE LOS VERBOS, QUE HAZEN EN AlAXI.

N. 1. Vnos TJerbos ay, que tienen ma; mas no es propria, sino inter- puesta, como Tirémáni, hiscümclni, dar algo caminando, de Inscuni. De estos no habla la regla; sino de los que tienen la ma propria, como Hu- camani, sobrepujar, Vhcámam, tener, y si se hallare otro alguno.

N. 2. Son defectuosos en el Imperativo en la primera persona, que avia de decir Hucdmapa, y dice Hucámha. Aqui el mudar la P. en B. gloss. 2. §. 3.

N. 3. En la segunda persona del mismo Tiempo, pierde todo el Ma- ní, y dice Hiicd.

N. 4. En el Subjuntivo Pretérito imperfecto dice Hucdmhiringá. La misma conversión de P. en B. gloss. 2. §. 3.

JN". 5. En el Infinitivo, Pretérito dice, Hucámlim, por Hiicamarini.

N. 6. En el Gerundio en Do, Hiicámharin. Mudanza, como arriba, de P. en B.

N". 7. De los pocos verbos, que tienen la ma propria, pusimos sino dos, la tiene también yeJicámam, mas es regular en todo, no pierde la ma.

DE LOS VERBOS, QUE HAZEN EN NANI.

jNT. 1. Unos Uuerbos ay que tienen el nani proprio, como Hurénani, aprender: otros por partícula interpuesta, como de Tireni, comer, Tiré- Jicnani, comer á la partida. Pues los vnos, y los otros son defectivos en lo siguiente.

N". 2. En el pretérito dicen Hurenga; y es que pierde de la na, la A. y queda Ilurénca; y como después de la n. no ay C. sino G. dice Huren- ga, gloss. 2. §. 4. Y aqui se nota, que si le pusiéremos S. no perderá nada, y dirá Hurhiasca. gloss. 1. §. o. n. 2.

N. 3. En el Plusquamperfecto, dice Hirrémhica, y es que pierde la a del na, y queda Jiurén, y como la M. convierte la P. en B. dice, Hnrem- bica, gloss. 2. §. 3. T si se le pone S. interpuesta, como al Pretérito, no pierde nada, y dirá, Hurénasphica. gloss. 2. §. 5. n. 2.

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N. 4. En cl Imperativo en la primera persona dice JJurCmha, porque del na, jicrdia la A. y (jucdaba en M. por la P. del Imperativo, y como se convierte en B. dice Ilurímha. gloss. 2. ^

N. 5. También la segunda persona del mismo Imperativo avia de de- cir Ihiréna, y convierte la na en ni, y dice Iluréni.

N. 6. También en cl Subjuntivo, en el Pretérito imperfecto dice, IIu- r¿mhirm(ja, por la razón de arriba, n. 3.

N. 7. También en el Infinitivo, en el Pretérito dice IlurcmUn, y es la razón, que pierde la A. y queda Ilurén, y avia de decir, IJiirtntin 6 IIu- rénrin, y como después de la N. se sigue D. dice Hurendm. ex. gloss. 2. §. 4.

N. 8. En el Gerundio en Do, dice Ilurémbarin, por la razón tan repe- tida de la mudanza de P. en B. vide sup. num. 3.

N. 9. Yn Ucrbo ay, que haze en nani, y no pierde cosa, (pie es Cha- ncini.

§.9.

DE LOS UERBOS, QUE HAZEX EN EA.

]Sr. 1. Muchos Uerbos acaban en rani: todos van por la regla general: salvo que son defectivos en lo que se dirá ahora. Quando la ?•« del In- finitivo es breve, como Vh-ani, salir: Ilavurani, apartarse, son defectivos en el Imperativo, que dicen, Havári, apártate, aviendo de decir Ilavdra: veri, sal, aviendo de decir, vera.

N. 2. También siguen este defecto algunos, que tienen la ra inter- puesta, como, Qi(aninchcta¡jarani, que dice QuaninchdUjjári.

N. 3. De esta regla se sacan todos los que comienzan con va, ora sean breves, ora largos, como Varáni, que haze la segunda persona del Im- perativo en ra, como Vara, baila: y esto por evitar la confussion del nombre Vari, que es la Señora.

N. 4. Entran ahora cinco acabado en rani, que no siguen la regla ge- neral, que diximos; sino que son muy defectuosos. Estos son, Aráni, Ilurdni, Ilucáni, Nirilni, Pirdni. Y fuera de lo que se dixo en esta mis- ma gloss. §. 1. y 2. se nota para todos cinco, lo siguiente.

N. 5. En el Pretérito perfecto de Indicativo pierden la ra, y dicen,

55

acá, hncd, nica, picd: salvo si se interpone S. que la guardan, arásca, glossa. 1. §■ 5. *

N. 6. Lo mismo es en el Plusquamperfecto, ctpMca, nvpMca, &c.- sal- vo si huviere S. ardspliica, por la razón de arriba.

N. 7. En el Futuro pierden estos cinco la ra, y dicen niváca, pivá- ca, &c.

N. 8. También la pierden en todas las personas del Imperativo, apa, p%, ni, lili.

N". 9. También la pierden en el subjuntivo, en el imperfecto, api- ringa.

]Sr. 10. En el infinitivo. Pretérito, ni Gerundio, no la pierden, menos ardni, hac gloss. §. 2. n. 6.

§. 10.

DE LOS VERBOS, QUE HAZEN NSTANI.

N. 1. A estos Verbos llamé gloss. 25. §. 5. Keiterativos, y largo mo- do se pueden llamar Frequentativos: porque reitera la acción á su sim- ple. Se le quita la i, del Infinitivo, y se le añade, nstani, como Pdnsta- ni. Todos estos compuestos: y si huviere algún simple, que acabe en nstani, como dicen algunos, que lo es, Harángiienhápcnstam, son defec- tivos en perder la ta, en los Tiempos siguientes:

JST. 2. En el Pretérito perfecto, como, Pánsca, no dice Pánstaca. En el Plusquamperfecto, PánspMca, y no PánstapMca. En todas las perso- nas del Imperativo, PánsjM, Pcins, Pánsve. En el Imperfecto de Sub- juntivo, Pánspiringa. En el Pretérito de Infinitivo, Pansríni. En el Ge- rundio en Do, Pánsparini.

N. 3. Ay vno, que es regular, y no pierde su ta, que es cústani, como, Cústáca, Cústaphica.

]Sr. 4. Por regla general se dio, para formar estos Reiterativos, que quitassen la /. del Infinitiyo, y se afiadiesse ristani. Mas ay vna excep- ción, que si el simple acaba en cani, y trae antes de este cani Z. vel S. como Pdmpzcani, Ynscani, luego se pone vna i. y después de ella la partícula nstani, como Pam2mnstani, Yúcinstani, Hánizcam, Hantzins- tani. Algunos mudan la Orthograpliia, y la Z. la vuelven C. con vir-

Arto Tarasca.— 9

56

gula debajo, como czcani, trinstani: hlzcani, higiiistam: intzinyani, tnrm- (junsUmi.

N. 5. En la Pas>i\a, ya ^u dixo, gloss. 20. §. 1. <|uc Vajh, lia de po- nerse antes de la nstani, como jMUfjfoislani.

N. 0. El Yerbal de estos se haze quitada la partícula tañí, como, Ti- i'inskini, estar comiendo, el comilón, Tiréis, cuvhts, el dormilón.

CAPITULO DÉCIMO.

DE 1-A (¿UAIíTA PARTE DE LA OEACIO^J, QUE ES EL TAIITICIPIO.

Glossa 27.

Esta parte de la Oración, que es la quarta, no tiene tanto, que hazer, como el Uerbo, que tuvo seis capitulo». Esta quarta se encerrará en vn capitulo con tres §. en los quales se tratará de los tres Participios, de Presente, Pretérito, y Futuro.

§. 1.

DEL PAllTICIPIO DE PEESENTE.

N. 1. El Participio de Presente, ó sale del Verbo, o sale de estas jiar- ticulas, xaca, y xama: de los que salen de estas partículas trataremos al fin del §. num. vltimo.

N. 2. El Participio de Presente sale del Infinitivo del Uerbo, y liaze en //, ó en ri: si el Infinitivo es largo, como PirCni, cantar, saca el par- ticipio en ri, Piréri, el cantor, u el que canta: si el Infinitivo es bre- ve, como Tz\j)cni, vivir, saca el Participio en ti, túpcti, el que vive, ó vivia.

N. 3. De esta regla se sacan los que tienen el Infinitivo en hk.hí, u 2'>cni, como Siquilmcni, Cakqycni, que sacan el Participio quitando el ni solamente, y dicen, Siquáme, catdjye. Y nota aquí, que los Yerbos, (lue

57

tienen ^;e no propria, sino por Uerbos generales, de quo gloss. 25. §. 1. Siguen la regla general, como Tirerahpeni, el que generalmente da de comer, saca TiréraJipéri.

N. 4. En quanto al Plural de los Uerbales, no ay sino echarles la partícula echa como Siquáme echa, catCipeéclia, menos á los participios, que salen en vi, j ti, que estos pierden sus partículas, y decimos Piré- cha, Tzipccha. De los quales Plurales se trato arriba gloss. 5. §. 2. don- de se pusieron otras excepciones de Plurales; aunque no eran parti- cipios.

N. 5. Otros participios j)articulares salen de los Uerbos Reiterati- vos, que acaban en nstani, como de Cuvini, Cuvinstani; de Tiréni, Ti- rénstñni, estar siempre durmiendo, ú comiendo: el Uerbal sale quitado el taní, y dice Cuvins, el dormilón, Tii'éns, el comilón.

JST. 6. El otro jDarticipio de Partículas sale del mismo Presente, Tiré- haca, yo como, mudando la ha en xa, y dice Tiréxaca, estoy comiendo: y si no se quita la ha al Presente, sino que se interpone xama, como tiréxamaJiacd, quiere decir, ando comiendo, de quo infra gloss. 36. §. vnus. num. 26.

§. 2.

DEL PARTICIPIO DE PEETEEITO.

N. 1. Este se llama Participio de Pretérito, porque sale de el, y de la persona primera, añadiendo vn ta, como paca, yo lleve, pacata, lo lle- vado: Tiréca, yo comi, tirécata lo comido.

N". 2. Algunos se sacan, que su participio no haze en ta, sino en qua, saliendo del Infinitivo, el ni vuelto en qua, como Pámpzcani, Pamzqua: en este se pei'dió también la ca, Casireni, Casirequa; ó no ay mas, ó se- rá otro por maravilla.

N. 3. Notamos aqui, que también los abstractos de los Ferbos se acaban en qua, como de HurénclaJiperdni, liuréndaliperáqua: piréni, piré- qua. En este TJerbo Taréni, avia de decir Taréqua, lo que se cava; mas porque se llama assi el instrumento, el abstracto haze en ta, Taréta, por huir la confusión. T lo mismo se hará en otro, si se ofreciere equi- vocación. Para sacar los abstractos de los Uerbos Reiterativos, en el In-

68

fmitivo todü el UdiÍ. se vuelve en y//</. eoiiio Árnishini arins(/ií((. lo ([ue se anda hablando.

N. 4. Si á este Abstracto nacido en qua, se le añade vn ro, le lia- zc que diga tiempo, o lugar, en que se liazc la acción del Vcrlio, co- mo, Tircqxaro cslí, quiere decir, hora es de comer, o lugar es donde se come.

DEL PARTICIPIO DE FUTURO.

Este se llama de Futuro, y en esta Lengua se dice por el mismo Fu- turo de Indicativo, el que llevara, Ilindéqui 2iávaca: dice en primera persona, porque antecede qui. gloss. 6. §. 2. lo mismo se vsa en el Fu- turo en rus, y en dus, con esta partícula íqut, qui qjauaca, Iqui 2}(Oi- gavaca.

CAPITULO UNDÉCIMO.

DE LAS FOEMACIOXES DE LOS VERBOS, Y DE LOS PARTICIPIOS.

Glossa 28.

En algunas partes, principalmente en los TTerbos defectivos, hemos tratado de algunas formaciones; mas aqui se daní luz de todas.

§1.

DE LA FORMACIÓN DE LA ACTIVA.

N. 1. El Presente del Indicativo se forma del Infinitivo de su TJerbo, quitado el ni, y puestos los Pronombres: como Páiii, quito el ni, queda 2)a, añado las personas, Pcíhaca, Páhacarc, Páháli, Páhaca cuhcM, Pálm- cahtsl, Pdhatíx.

N. 2. El Pretérito inperfecto del mismo modo, quitado el ni, y pues-

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tas sus personas, Pcihdmhihca, Páhamhihcare, PáMmhihti, Pdhámhihca cuhcM, PalidmhiJicahtsi, PáhdmhUitix.

N. 3. El Pretérito perfecto, quitado el ni, y puesta ca, paca, pácare, pátt, j)aca ciüiclié, pacaldsi, patix.

N. 4. El Plusquamperfecto el ni en pliica, papliica, pápldcare, pápMti, pápMca culicM, pápldcalitsi, pápMtix.

N. 5. El Futuro ni, en vaca, pdvaca, pavacare, paváti, pávaca cuJiché, pavacaldsi, pávatix.

N". 6. El Imperativo bnclve la ni, en pa: la segunda persona no tiene partícula: luego las que se siguen, jmpa, yo lleve, pMlm, páve, pápaculi- cM, páhe, pávex.

N. 7. Los Verbos acabados en cani, quitado todo el cani, ponen la 2M, como, pánpzpa, vaxápa. La segunda persona baze en qui, vaxdqui, pampzqiii. Las terceras personas son regulares, que admiten el ca, vaxa- cave, vaxácttvex. El Plural sigue al Singular, vaxapa culicM, vaxáquiJie, vaxacavex.

N". 8. El Imperfecto de Subjuntivo, ni, en piringa, con sus partículas, y personas antecedentes, iquini papiringa, iquirc papiringa, &c.

N. 9. El Presente de Infinitivo no se forma, porque es rayz de for- mación.

N. 10. El Pretérito, ni vuelta en rin, vel tin, como tirérin, tzipetin.

N. 11. Gerundio en do, ni, vuelto eiiiKirin, com.o paparin, tireparin.

N". 12. El Gerundio en di, no -tiene formación, sino addimento de partícula quaro, en lugar del m, tiréquaro ésii. Entra el Yerbo smri, es, fui. Lo mismo se dice del Gerundio en diini, que se reduce, como se vio gloss. 18. §. 4.

§• 2.

DE LA FOEMACION DE LA PASSIVA.

N". 1. Quien está bien en las formaciones de la Activa, sabrá luego la Passiva, la qual se forma del mismo Infinitivo Passivo, que es ^5«í¿- gani: quítasele el ni, y eclianse las personas, como están en la Activa, pdngaliaca, pangaca, pangapMca, pdngavaca, pangapa, iquini pdngapirin- ga, pdagarin, vel Un, pCingaparini. Basta lo dicho.

N". 2. Hazese exíJ^pcion de los Verbos, que acaban en cani, y les an-

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tcccdc Z. o S. como ])úmj)zcani, yüscani, que estos hazen el Infinitivo Passivo, mudado el cani, en irigani, como jMmjKxani, 2wmjmn(júni. Y de este Infinitivo Passivo se forman todos, quitado el ni, y puestas las per- sonas, ]i(()iij)p:i)}(/a haca: y assi todos los Tiempos.

N. 3. Queda dicho también, gloss. 20. §. 2. como a los Verbos, que tienen la particula nstuní, la f/a, Passiva se pone antes de la nsta- ni, como 2)<^W^sküii, ser llevado, y de alli se van formando los domas Tiempos.

§.3.

DE LA FORMACIÓN DE LOS PAETICIPIOS.

No pudiéramos avcr hablado en la glossa passada 2o, de los Partici- pios, sino era diciendo, de donde salían, y qual nacimiento es su forma- ción. TJease bien toda la glossa.

CAPITULO DUODÉCIMO.

DE LAS QÜATRO PARTES VICTIMAS DE LA ORACIÓN.

Glossa 29.

Las quatro partes vltimas de la Oración, son: Adverbio, Preposición, Interjecion, y Conjunción. De las quales, i)or ser fáciles, se tratará en este capitulo, en quatro §§.

§.1.

DE EL ADVERBIO.

N. 1. Muchos Adverbios tiene esta Lengua, como se vee en su Voca- bulario. Y lo i)rimero, que notamos de algunos, es, que vnas vezes son Adverbios, y otras Nombres, como, aqiul, que siendo Advervio, quiere

61

decir, quanto y mas, y quando Nombre, quiere decir, que es cosa de co- mo': HincU aqnd ésti, esso es cosa comestible.

JSr, 2. También ay otro Nombre, que es Adverbio, y Adjetivo, este es casipeti: Adverbio quiere decir. Justamente, como, Justo es, que el ladrón sea castigado, C¡isipetiésti sipaíipe curdnditaquaréve: quando es Nombre Adjetivo, dice, Pedro es honrado, Pedro cuiripu casipeti ésti.

N. 3. También este Adverbio Ctz, es Adverbio, y Nombre, cez úqiieti, bien se hizo: Nombre, cez erári, poderoso.

N. 4. . También ay que notar acerca de dos Adverbios, que son, Hi- nctani, Quanwietani, que ambos significan, estar en lugar de otro; mas con esta diferencia, que el primero solo dice, estar en lugar de otro; co- mo, Pedro hatl Mnctan govtrnador: mas el segundo dice estar haziendo bien en lugar de aquel á quien representa, como, Amhéri quantmetani Dios vchcóndcsti thavácurini. El Sacerdote haze bien al pecador estando en lugar de Dios.

§.2.

DE LA PEEPOSICION.

N. 1. Tiene esta parte de la Oración, que se llama Preposición, co- mo, hiter, tertcltcani, adentro, incMrini, y de está manera se hallan en el Vocabulario todas las Preposiciones necessarias.

N. 2. Adviértase aquí, que con el Nombre, y ^^la O. al fin, dice el nombre, que sirve á Preposición ad, ü Adverbio vM, como, Cárarío, la casa del Escribano: tátaéclmo, el Monasterio.

N. 3. También se advierta, que para esta Preposición Pro, decimos, Hizelo por Dios, BitJs Idmhú etüqua úsca: thucliánxsini Mmhb etaq;ua, j)or vues- tro ser.

§. 3.

DE LA INTEEJECION.

También tiene sus Interjeciones: para decir, Ay de mi, almíh; para mofar, éh, eli: era, para reñir: sismaráhaqm', ruin, malo: para regocijo, ó Mqui Mqui. Véanse los Artes de los Padres Maturíno, y Lagunas.

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§•4.

DE LA CONJUNCIÓN.

También tiene sus Conjunciones, como, Ilbujun, líim'nigncon: y la or- dinaria es O'/, (juc en nuestra Lengua dice ?/, 1/0, y fu, que junta. De es- ta ('(), en quauto fi Interrogativa, que también lo es, como en nuestro Español, se ha d(f tratar abajo, gloss. 31. §. 1. Mas aquí solo notamos (le ella en quanto Conjunción, que junta dos Yerl)OS, que no acaban en vna misnuí i)articula', sino en diversas, según los Ticnq)os. En el Pre- sente, para decir, como, y bebo, dice, Tirbhaca, ctl itsimahaqui, acaban- do siempre en qui, el otro verbo: en el Imperfecto acaba assi, Tiréham- hihcd, ni ilshnahamhi, yo comia, y bebia: y assi los demás. Pretérito perfecto: como son menos los de cuni, y raní, que hazcn como el Pre- sente, tirésca, itsimasqui, comi, y bebí: tirésca, cárc carásrjni, yo comi, y tu escribiste. En el Futuro, como son menos, que la primera persona del segundo Yerbo, no tiene Cd, porque antecedió la Conjimcion, como, tirémca, cúitsimava, comeré, y beberé. En el iñringa, junta assi, no di- ciendo del segundo Yerbo mas, que pirini, iquini ñréjnrhiga, cáre itsimapí- rim, como yo comiera, y tu bebieras.

LIBRO III.

DE LOS CASOS DE LOS NOMBRES, Y VERBOS.

CAPITULO YNICO.

DE LOS CASOS DEL NOMBRE, Y YERBO.

Glossa 30.

Toda la mayor dificultad de esta lengua consiste en el segundo Li- bro, de que se lia tratado; porque contiene el conocimiento de las ocho partes de la Oración. Este Libro tercero es breve, aunque en el Arte Latino es el de la mayor dificultad. Tratase de los cinco casos en cin- co §§•

§. 1.

DE EL NOMINATIVO.

Todos los Nominativos rigen la Oración: mas como se echan estos Nominativos en Plural, y Singular, no ay que repetirlo. Uease la glossa 5. por todos sus paragraphos.

DE EL GENITIVO.

N. 1. El Genitivo declara, cuya es la cosa: la qual Possession se de- clara con estas partículas, evéri, hVicMvirémha: notando, que estos dicen

Arte Tarasca.— 10

64

Posscssion (le terceras personas racionales: el primero sirve á Singular, y Plural: el segundo solamente á Singular. Para los irracionales, c in- sensibles no ay nota de possession, sino, chéti cavdllo, la cola del cava- lio, rJtiicfiri ches, corteza de árbol. Al árbol, y algunas legumbres, dicen hCmbu, nota de Possession, como, naránxo xa/icúri htmha, oja del naran- jo: la qual partícula hémba, se da á todos los parentescos, niiiialihiha, y á los discípulos en Singular, y Plural, como hircndaqna Mmha echa, sus discipulos: lo mism'o, tdtahcmbaccha, sus padres. Esto en quanto á las terceras personas; que para primeras, y segundas, ya se tienen sus ter- minaciones, hiichévi, vel hnchéve thuchéveti. de quo gloss. 7. §. 2.

N. 2. También el Genitivo Latino, que en Latin se declara por estos Uerbos, Intcrcst, & referí, que dice conviene: en esta Lenga se puede ha- blar por estos Yerbos. Terunchani, Ilapinani, y por este Adverbio Ilim- hó, como, el Rey es governador, Irécha terúnchasti, vel Iréclia hajñnati camdchacuhpéni: por el Adverbio Himhó, (ata himbú ésti Míssa arini, sue- na, del Padre es decir Missa. También se vsan otros Nombres, como, úqtia ésti tata, Officio es del Padre.

§.3.

DE EL DATIVO.

El Dativo significa daño, y proveclio: y para esto se pone la partícula ni en el Dativo, como Pcdroni: rcni, para mi, Thunguini, para ti. Tam- bién se vsan otras partículas, que declaran este daño, ó proveclio, las quales son Che, para mi, y para ti, en ambos números: Cu para aquel en numero Singular: Me para todos los Pronombres en Singular, y plu- ral. Exemplo del Che, úchercni, has para mi: uchevácaquim, haré para ti. Exemplo del cii, fhílre carác2iuaca Pcdroni, tu escribirás para Pedro. Exemplo del me, se puso gloss. 21. §. vnico: Umcngahaea capote, para mi se haze el capote.

DE EL ACCUSATIVO.

También tiene su Accusativo esta Lengua en todos los TIerbos Acti- vos, echando al Substantivo partícula ni, como, Pámpzcahacá Pcdroni, amo á Pedro.

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§.5.

DE EL ABLATIVO.

N". 1.' Algunos se suelen cansar muclio en averiguar, si ay proprio Ablativo en esta Lengua. Lo que hemos de ajustar aqui, es, como co- rresponde su modo de liablar al Ablativo Latino, y esse llamamos Abla- tivo.

N. 2. Primeramente el Latino vsa de Ablativo de Instrumento, quan- do dize, diole con vn palo, ú con vna piedra. También vsa de Ablativo, para dezir, camino en Cavallo, ú en manos de hombres: y para entram- bos modos vsa esta Lengua de la partícula hwibo, y para otras muchas cosas, y sin ellas se hallará muy falta.

]Sr. 3. Para hablar en Ablativo Latino de los 'otros Pronombres, vsa de tres particulas, jij;'o, ín, de, que es decir, por mi, en mi, de mi, por ti, en ti, de ti, &c. En esta Lengua se habla assi: para el Ablativo Por, toma el Pronombre en Ablativo con esta partícula hímbu ctaqua, como, Mndeni, Mmbó ddqua, por mi: thimguini himbó etdqua, por ti: Diosini JiimhO etñqua, por Dios: y quando dice, Tatani Júmh'ó terúnchexaca, estoy diputado para servicio del Padre: Este Mmhd mas conviene al Dativo de daño, ú provecho, que no al Ablativo: y si á alguno le sonare Abla- tivo, todo es vno.

N. 4. Para la partícula in, en mi, en ti, en aquel, se vsa la partícula Mngun, como estoy con Dios, Di&s hingún Jiardhaca. Mas, si decimos, en mi no ay mal, ú bien, vsan de la partícula hucd, que denota tener en si, como en mi no ay bien alguno, dicen, amhé ImcdrinJiaca amhd- quequa: y desta manera se aplica á las demás personas de ambos nú- meros.

IsT. 5. Para la partícula de, que dice de mi, de ti, de aquel, &c. se vsa la partícula, liimhó, con el Pronombre puesto en Ablativo, como, no ha- bles de mi, lias vandd Mnden Mmho; y assi de los otros Relativos. T para decir, qué se dicede mi? se dice, amhangd vánddngani Jii? vel, amhé vanddga Mf por passiva ambas, y lo mismo se aplica á los demás Relativos.

LIBRO IV.

DE ALGUNAS ELEGANCIAS DE ESTA LENGUA.

CAPITULO PRIMERO.

DE LAS ELEGANCIAS DE PAETICULAS, Y VERBOS.

Glossa 31.

El muy elegante en vna Lengua, haze las elegancias sin atarse á re- glas. Mas para los que aprenden se pondrán algunas reglas generales, que guardándolas, hablarán elegantemente.

§• 1-

DE LAS PAETICULAS INTEEEOGATIVAS.

N. 1. Muchas partículas tiene esta Lengua interrogativas: andt, ndh- hdxes, amhé, cá. También esta partícula Cá, que es conjunción, como se dixo arriba, gloss. 29. §. 4. de ordinario es Interrogativa: y assi detrás de todas ellas, en el Presente, y Pretérito de Indicativo acaba el Herbó en Qui, y el Nombre ha de ir en la partícula interrogativa, como, Cdni tirésqui? por ventura he comido? Amhére úxaqul? qué hazes, u has he- cho aquí? Na/¿ háxesqui letra? de que modo es la letra? Andihtsi tirés- qui? porqué comistis?

N, 2. En los otros Tiempos del Indicativo, y Subjuntivo, no ay Qui; mas piérdese la vltima sylaba en el Imperfecto. Cure tiréhamhi? comias ?

/

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en el Pliis(]u;mi¡)ei lecto, hindé (irtphi? aquel avia comido? Futuro, cahtsi tircca? comeréis vosotros? En el Subjuntivo, Cúx tircpirin? \)W ventura comcrian aquellos?

DE LA partícula CHUCA.

N. 1. Esta partícula Chuca, trae sus compuestos, como, Náhdntca, IJÍ- r/tuca, Thuchuca, Híndéchuca, y siguen la misma razón, que Chuca.

N. 2. Esta partícula Chuca, se acompaña de ordiní^rio con vna de tres partículas, Cd, Nú, Mén: las dos primeras son Interrogativas; la vltima es Responsiva, y con cada vna tiene su modo de hablar.

JN". 3. Con la partícula Cá, no tiene nuevo modo, sino que sigue el co- mún puesto arriba §. 1. solo que en la primera persona se pone dos veces el Pronombre Ni, como, CánicJmca ni tiréhaqiii? por ventura co- mi yo?

N. 4. Quando la partícula No pregunta antecediendo el Chuca, no ay mudanza en el Verbo en las personas primera, y segunda, solo en la tercera acaba en ca, por el ca del Chuca: Exemplo, Nónúchuca ítrésca? Norechuca ti'rhca? Nochuca tirésca Pedro?

N. 5. La partícula Meii, responde: y anfes de ponerla, nótese, que re- gularmente la respuesta corresponde á los Pronombres i^roprios, como. Cure tiresqui? responde, Tirésca: cd Pedro tirésqid? responde, tirésti, en su persoua: mas quando se responde con este Ménchuca, corresponde la respuesto. á la pregunta, Pedro tiresqui? Mknchtica tiresqui: cdní tiré- pirin? K. Ménchuca tirepirin.

§.3.

DE OTRAS partículas POR SI, NO SIGNIFICATIVAS.

Ay algunas partículas, que de suyo no son significativas; mas llegan- doseles Pronombre, ú otra dicción, significan con gala. Las partículas son. Chuca, Co, Nfjaie, Ngiia, JVf/uüru, Bu, Tero, Thiqui, Tu. A la Chu- ca le anteceden las dicciones dichas en el §. passado. Al Co, Máhco, Isquihco, vno solo, assi solo. Al Ngate, Hingate, yo pobrecito, Thuchiihtsin- gaie, vosotros pobrecitos. Al ngua, ninguá vuchc, vete hijo en hora bue-

na. Al Ngtiáru, Pedro nguáru mimixeti esti. Pedro es sabio en gran ma- nera. Al 7??/, Huvárii, Nini, pues después A^ete. Tero, Matero, otro mas, Iquitero, quien mas. Thiqm, Hdsthiqui, aun no vengas, Nóthiqui, aun no. Tu, Hihtu, yo también,. ThúJdú, y tu también, Hindéhhi, aquel tam- bién.

DE LOS VEEBOS CUÉCANI, Y VÉCANI.

N. 1. Mucha elegancia ay en el vso de estos dos Uerbos, que signifi- can querer: La primera es, que el Verbo significativo se pone en Iníini- tivo, sin la partícula Ni, y qV Cnecani en el Tiempo, y Persona, como, Tirécuecahaca, quiero comer.

N". 2. T si los "[Jerbos significativos tienen Ca, y Ta, como Pámpzca- ni, se dice, Pamj^zcuécaliaca, quiero amar: Arínscuécahaca, quiero tornar á decir.

N". 3. Quando se juntan tres Yerbos, también estos dos se ponen en infinitivo. Arisca ambonganscnécani. He dicho esto, queriéndolo decla- rar: porque el primero dice persona, y tiempo.

N". 4. Otras vezes se anteponen, y posponen con elegancia, Vécahaca huréndah pecuécani: fundando en que sean tres verbos.

CAPITULO SEGUNDO.

DE LAS FIGURAS EHETOEICAS.

Ghssa 32.

También ay en esta Lengua, como en la Griega, y Latina, Figuras Ehetoricas, y muchas de ellas hemos vsado en los Libros passados: y otras se pueden vsar, como veremos.

DE LA FIGUEA PEOTHESIS.

Esta Figura es, añadir alguna letra, como el Latino "a natus, añade G. gnatus: y aqui á vécani, cnecani.

70

§•2.

DE LA FIfíUUA KPENTHESIS.

Esta Figura añade cnmcdio algo, como el Latino al inyraU, afiade mduf/ndi; y acá ye halla, como la S. que se añade, tiréca, tirésca, gloss. 1. §. 1.

•§• 3.

DE LA FlGUliA PAUACiOdi;.

Esta Figura lo que añade, es al lin, couio el Latino á vuir/e, dice vut- gis: y en esta Lengua se añade S. al tín, hindés, hiquinis: gloss. 1. §. 1.

DE LA FIGÚEA APHERESLS.

Las tres Figuras passadas añadieron en principio, medio, y lin; las tres, que se siguen, quitan en principio, medio, y fin. Esta quita en el principio, como el Latin á crvo, la E, y queda ?to; assi en esta Lengua á avínani, le quita la A, y dice vinani; marani, refunfuñar, quitó la A. á amárani.

§.5.

DE LA FIGUIÍA SYNCOPA.

Esta quita enmedio abreviando, como el Latino i\.iCG petis, y)ot 2)etivi: y acá 2^i>'<^cha, por j^ii'énécJia: cuisimcncJia, por cutsimdíecka.

§. 6.

DE LA FIGURA APÓCOPE.

Esta Figura quita algo al fin, como el Latino nil. á 7uhil, y este á ni- hihim le quita um: y en esta Lengua, ám por ambé, tá, por tá(a: ná, por ndna, y otros muchos.

LIBRO V.

DE LAS partículas DE ESTA LENGUA.

CAPITULO PRIMERO.

DE LAS PAETICULAS, QUE QUEDAN PUESTAS EN LOS QUATEO LÍBEOS ANTECEDENTES.

Glossa 33.

Toda la gala, y elegancia de esta Lengua esta en el yso, y composi- ción de las Particulas: y assi las dividimos en quatro Capitules. En este primero se haze vn Índice de las que quedan dichas, refiriéndonos en su vso, y composición a los lugares, donde quedan puestas.

Anga, gloss. 9. §. 1.

Cáchuca, gloss. 31. §. 2.

Co, gloss. 31. §. 3. '

Cu, gloss. 25. §. 1. & gloss. 30. §. 8.

Cuécani, gloss. 31. §. 4.

Cha, gloss. 25. §. 3.

Che, gloss. 30. §. 3.

Chuca, gloss. 31. §. 2.

Cacimi, gloss. 26. §. 1.

Esco, gloss. 13. §.2.

Echa, gloss. 5. §. 2,

Arte TurasoA.— 1!

72

Emba,

Has,

Ga,

Macuñi,

Me,

Menchuca,

Ngate,

Ngua,

Nguaru,

Nguccha,

Nstani,

Nóchuca,

Pe,

Para,

Qiiaro,

Que, passiva,

Ru,

Sira,

Singa,

Sumaráliaqui,

Tero,

Tu,

Thiqui,

Xaca,

Xama,

Va,

Ys,

Zacüui,

gloss. 30. §. 2.

gloss. 13. §. 2.

gloss. 20. §. 2.

gloss. 26. §. 1.

gloss. 21. §. 1.

gloss. 31. §. 2. & gloss. 30. §. 3.

gloss. 31. §. 3.

gloss. 31. §. 3.

gloss. 31. §. 3.

gloss. 25. §. 3.

gloss. 25. §. 5.

gloss. 31. §. 2.

gloss. 25. §._1.

gloss. 25. §. 1.

gloss. 18. §. 2.

gloss. 20. §. 2.

gloss. 31. §. 3.

gloss. 8. §. 2.

gloss. 8. §. 2.

gloss. 29. §. 3.

gloss. 31. §. 3.

gloss. 31. §. 3.

gloss. 31. §. 3.

gloss. 27. §. 1. num. G.

gloss. 27. §. 1.

gloss. 25. 1.

ibiclem. §. 4.

doss. 26. 1.

73

CAPITULO SEGUNDO.

DE LAS PAETICULAS, QUE LLAMAN PEEPOSICIONES VEEBALES.

Glossa 34.

Como en la Lengua Latina ay Preposiciones de Verbos, que les ante- ceden, quales son ad, con, in, assurgo, consurgo, insurgo, que bazen diferente sentido: assi en esta Lengua ay algunas Preposiciones, ó dic- ciones prepositivas de verbos, que les dan distinta significación, qua- les son: Angd,, poner levantado.

Angáxurini, ponerse en pie.

Angdtsitáni candela, poner encima la candela.

Chere, para poner mantas, sartas, cosas hiladas: chercMsipaíii, "llevar en la cabeza mantas, &c.

Churu, vel Chunga: amontonar naranjas, jDiedras, churüpani tzacdpu, amontonar piedras.

Chuvi, para poner cosas, que tienen pies, ora sea animales, ora ban- cos, chuvita xancháqtii vaxdntziqua; pon esse banco.

Echil, para cosas anchas, tomines, tortillas, papel: Echüpani tata, -po- ner la manta en tierra.

Hutú, para manojos, gavillas: Hutüratmii hócucata candelas, poner el manojo de candelas.

Paráh, poner platos, escudillas, cada vna de por si, porque estaban vnas en otras, imrCüúani platos.

Tacú, para cosas plegadas, y anchas, tacüpacuni, ¡ooner las manos.

Thsingui, poner platos, y escudillas vnas dentro de otras, thsinguita- nÍ2Mtos, poner los vnos sobre otros.

Thumhi, vel Zulú., poner costales, bolsas, racimos: Thumhiquatam plá- tanos, poner en el suelo los racimos de plátanos, y las cargas.

Vmhá, para amontonar, hombres, cavallos: Vmháretzinstani cuiripué- cha, entrar de montón la gente: y si son dos, y no montón, tzm'iqua- sitani.

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Xanclid, i)ara aniuuilcs de quatro pies, y de bancos: Hatzicu xanchá- qui vaxdntziqna , pon esse banco.

Yrú, vel Quim, \ya\\\ cosas redondas, piedras, naranjas, como, Qui- rahtítita naranjas, pon en alto las naranjas.

Ycliii, para cosas largas, como, ichaadani caiulélas, poner candelas en las manos.

§•2.

N. 1. Para vsar de estas Partículas, y hazer de ellas Verbos, es en esto modo: ponese la partícula, y luego vn (a, y al fin ni del Infinitivo, como, quirátani naráiixas, poner naranjas: y si quieren que sea en alto, u bajo, añadir las partículas, tsi, ú chú, de las quales se ti'atara glossa siguiente, y decir, qnirahtsilani, quiráhchutani naranxas, poner essas na- ranjas arriba, ü abajo.

N. 2. y para dezir levántalas, no ay sino en lugar de la partícula tsi, vel chu, que denota lugar, poner la partícula fia, de passiva, como, quirángatani narcinxas, ser levantadas esas naranjas.

N. 3. Y para hazer numero de todas estas cosas, no ay sino al fin de la partícula echarle vn qua, y al principio el numero, como, tzimán echú- qua tomines, dos reales: tantm iráqiia nardnxas, tres narajas.

CAPITULO TERCERO.

DE LAS partículas INTERPUESTAS PARTICULARES.

Glossa 35.

Las Partículas passadas eran prepuestas, como preposiciones: ahora tratamos de las interpuestas. Las quales, ó son particulares, como las partes del cuerpo del hombre, ú de otro cuerpo, ú de algún lugar: de las quales trataremos en esta glossa, remitiendo para la siguiente las muy comunes, y generales.

75 §. vnico.

Ctí, particiüa, que sirve para las manos, como, hopóeuni, lavar las manos.

Chct, para la garganta, como, cacánchani, quebrar el pezcuezo: JiopOn- chani, labar la garganta.

Chu, para lo bajo de qualquier lugar, como, hatzihchucuni, poner la cosa en bajo; hopúhcliucuni, labarse abajo.

Dii, para los pies, como hajjonduni, labar los pies.

Di, para el rincón, esquina, ii orejas, como hopondini cutztqua, labar las orejas.-

Gari, por la haz de la cara, hopongarini, lavar el rostro.

Ckie, para cosas huecas, y del pecho, como, liopóngue ciicucM, lava el jarro por dentro.

Mu, para la boca, ó risa, ú puerta, como hopómuni, lavar la boca.

Para, lleva á las espaldas, y trasera, como, hopúhpárani, lavar las es- paldas, ó cosa trasera.

Pa, dice el suelo dentro del aposento, ú denota el fuego, como, huelipa- tani, apagar el fuego.

Pe, para plaza, ó llano, como, qiiirahpeni, poner en el tiánguez cosas redondas, como naranjas.

Ru, para cosa frontera, como frente, ú extremidad: lioporuni, lavar la frente. También se aplica al camino.

Ta, para el lado, ó muslo,- como, hopótani, lavar el muslo: Irátani, po- ner en el lado.

Tsi, para encima, como, hop)6Msini, lavar la caveza.

Xu, para los brazos, cama, canoa, como, hopoxuni, lavar los brazos.

Va, para el pecho por defuera, campos Jiopóvani, lavar la barriga. T á vezes para lo que está dentro de otro, como, avácutini, estando allá dentro.

Estas son las mas vsadas Partículas que denotan las partes de qual- quier cosa. Otras enseñará el vso.

76

CAPITULO QUARTO.

DE LAS partículas INTERPUESTAS COMUNES, Y GENERALES.

Glossa 36. §. V7UC0.

Tratase en este Capitulo de las Partículas interpuestas muy comunes a todas acciones, cuerpos, y lugares. La (pial materia trata el P. Lagu- nas muy de espacio al iin de su Arte; y de alli se ha sacado en breve lo que ha parecido mas necessario.

Bcz.

N. L Esta partícula significa hazer la cosa de burla: Tembúmbezpe- ráni, casarse de burla, como hazen los muchachos.

Betapera.

N. 2. Esta partícula significa hazer la cosa ^^10S con otros, mizimbeni, es convidar: intzímhetahperúni, convidarse vnos á otros. Componese del ta, quo infra numer. 48. y gloss. 25. §. 1.

Bo. De esta partícula se trata abajo n. 39.

Carah.

N. 3. Esta partícula significa, que la acción del verbo se haze dentro de casa, como, ambácar aní, estar la casa limi)ia.

Cz.

N. 4. Esta partícula representa en la persona la acción, que exterior- mente haze el verbo, como, velicómarím, es rogar, y vehc6czmarim, re- presentar mucho la necessidad, porque ruega.

Carihma. N. 5. Esta partícula significa poner de lado, como, ktlcar'ihnuni, po-

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ner de lado; mas, si el liaze la acción en si, se syncópa, y quita el rik, y dice, tetécamam, ponerse de lado.

Cazca, y Cuzca.

N. 6. Estas dos significan sacar, y tomar las cosas de entre otras: pwdcuzcánivanddqua, coger las palabras de los que hablan, vna de aqui, y otra de alli. También se dirá delczízca»/, abajo, num. 15.

Cha.

N. 7. Esta particula cha, significa garganta, y cuello, gloss. 35 §. 1. Aora decimos, que también se aplica á todo el cuerpo, como paméncha- ni, estar enfermo en todo el cuerpo: vecatzenchámani, rociar el cuer- po con agua bendita. Sale de vitzatzactikperaní, y muda la iza en cha, gloss. 2. §. 5. También significa possession, como /¿I ncinaiii, tengo madre.

Chapan.

íí". 8. Esta dize hazer la cosa como de burla, como, chandchapánde ca- rtihaca, escribes como de Burla.

Chata.

N". 9. Fuera de que esta particula ta lleva al muslo, y pantorrillas, vt gloss. 35. §. 1. como, carápechátahaca, estoy hincando en el muslo: dice también; satisfacerse de^lo que está haziendo, niydchataperánshe xucaperáni, hartaos de reñir.

Che.

ISr, 10. Esta significa daño, u provecho, como, eráxani, mirar por vno, eraxacMni, mirar por mi hijo, de quo gloss. 30. §. 3. Fuera de esto es particula, que denota hazer arriba, qiiénchcm, subir arriba.

Chu.

N". 11. Chu, significa lo bajo, gloss. 3-1 §. 1. Notamos aqui, que a las vezes el chu, se vuelve en tzu, como, cutzülitzucuni, limpiar las partes ba- jas. Esta mudanza se advirtió, gloss. 2. §, 5.

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Cu.

N. 12. Desta partícula se ha dicho, gloss, 25. §. 1. que haze verbo singular. También hemos dicho, que denota acción en las manos, como, phamccuni, estar enfermo de las manos: y si se añade ra, phaméciirani, denota ser enfermedad en los dedos de las manos, i)or el nt, que dice pluralidad en los insensibles, é irracionales, como, cahérat!, grandes, singular, cahéri, gloss. 6. §. 1. n. 4. Mas, si este ra, se halla en ver- bos, viene de haráni, como, purévacurani, andarse passeando por los campos.

Curini.

N. 13. Esta partícula denota, (pie se juntan dos á hazer algo, como, vanápacurimyíñnyurini, juntarse vno con otro; mudó la c. en fj. por la n. de quo gloss. 2. §. 4.

Cuxa.

N. 14. Esta se aplica á, muchas cosas: lo primero, á mirar alocada- mente de aqui para alli, como suele hazer el enfermo, cuirácuxani. Lo segundo, tristeza con pensamientos, como, vehcócuxani, andar triste, y pensativo. De aqui sale lo tercero, hazer la cosa a lo serio, como, mari- cuxani.

Cuzca.

N. 15. Desta partícula se dixo arriba,''num. 6. Fuera de lo qual, sig- nifica hazer la acción en el suelo, u en la tierra, como, vaxácuzcani: y se dirá abajo, partícula quata, sentarse en el suelo. Aqui se traigan á la memoria, si las cosas, que se han de poner, son largas, redondas, an- chas, para que de todas las partículas se componga el verbo, glossa 34. §. 2.

Di.

N. 16. Desta partícula se dixo arriba, que denota rincón, orejas, glos- sa. 35. Aora se nota, que puesta en fin de los relativos, denota pregun- tar, que ha de ser de aquella persona, como, ch Mndoii^ que ha de ser de mi? thündini? que ha de ser de ti? hindéndi? que ha de ser de

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aquel? el verbo está subintelecto, como quando decimos hindendi Mma- ni? está subintelecto, haqui.

Dirá. N. 17. Si al Di, se añade ra, denota multitud, como, phaméndirani, tener dolor de dientes. Vide supra, n. 12.

Do.

N. 18. Esta denota lugar, como, ecMrcndo, lugar de tierra: adzdrendo, lugar de arena. Muchas vezes «e pone sin d, como, Diósco: otras en io, como, Prousório, Alcalde mayorio, en casa del Alcalde mayor: otras Te- ces en to, como, Vandxudfo: otras en o'O, como, Avándaro: otras en an, como, Pirivan, Zintzüntzan. Y si se pusiere sum, es, fui, ha de ser á la postre, como, cutzárendo eti, es lugar de arena.

Ga.

N. 19. Es partícula de passiva, glossa 20. §. 1. Fuera de esso, signi- fica echar, y sacar, como de hueco de caxa. Los quales se llaman depo- nentes, gloss. 25. §. 2. También significa lo que én Castellano, dúzqne, como, nin(jata Padre, dúzque. Donde advierte, que aqui se comete la fi- gura sjTicopa. gloss. 32. §. 5.

Gari.

N. 20. Partícula de la cara, y haz, como, paJieMngaricuni, clavar en la pared. 35. §. 1. También sirve á las espinillas, como ^:)^awie«^antó?w, estar enfermo de las espinillas.

Gasea.

N. 21. Esta partícula lleva al rostro, como, erdngascani, mirar al rostro.

G^ia.

N". 22. Es adverbio, y significa dos cosas: la primera, ^;2íe5, isíngiia, pues: cangua, y pues: lo segundo significa, empero, como, axángasti Pe- dro, ca nóngiianiti, Pedro fue enviado, pero no fue.

Gue. N. 23. Esta partícula significa dos cosas: la primera hazer la acción

Arte Tarasca.— 13

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dentro, vdndiiiKjKndiii, pensar, hablando con sigo: //(hif/urrani, pensar: vccihujiicni, caer en hondo. Lo segundo significa toda acción, (pie se ha- zc, como, /iimUif/uevani, traerlo todo: piriínf/ueni, tomarlo todo.

Gtio.

N. 21. Esta partícula dice inclinarse ázia abajo, por el pozo, como, Christo Crñcino hatíni tirinfjopáphiti Mhchevirémhas sanio (Jqm, estando Christo en la Cruz inclino la cabeza. Dumsno tirínrjojthüi tevetzúpccpta himhó, el durasno se inclinó con el pezo.

. Gn.

N. 25. Esta partícula se pone por Cu, si antecede ». gloss. 2. ^. 4. como tcmhung7irini, marido, y muger; y el ri con el cu, curi, ya se dixo arriba, que junta dos cosas, num. 13.

He, vel Hena.

N. 26. Son partículas, que denotan salir de vna parte á otra, como, A7igel haváhcna páriní andcdzenoti, saliendo el Ángel del Cielo vino á la tierra. La partícula lie, de ordinario se junta a los verbos reiterativos, como, hivahcnstani, volverse de aquel lugar, donde avia ido: vandánu- hénstani, tornar á hablar despidiéndose a la partida.

Ma.

N. 27. Dice hazer algo de camino, como, tirtmani, comer de camino. También significa para agua, lids jxjma, no metas la mano en el agua: varimani, ahogar á otro en el agua.

Marín.

N. 28. Dice multitud conforme el substantivo, como an<ják(pu Jaicá- mariti naranxas, tiene muchas naranjas: anfiamariti cnirípntcha, ay mu- chos hombres.

Me.

N. 29. Es partícula de pasiva, gloss. 21. §. 1. También es partícula de barba, ó bigote, como, hapúmeni, tener la barba cana: Jianrjamcní, te- mer bigotes.

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Mo.

N. 30. Dice hazer acción de camino, como el ma; con esta diferencia, que el mo, dice hazer, y passar, como, tirémoti, comió para passar ade- lante; el ma, solo dice liazer la acción caminando. En este mo, se con- vierte el mu, como se dirá en el nnmero siguiente.

Mu.

N". 31. Esta particula se dixo arriba, gloss. 25. §. 1. que sirve para la boca, orilla, y puerta. Lo que aqui se nota de ella es, que se convier- te en mo, quando el verbo habla de daño, o provecho, como, iKtamuni, es hablar, y decimos, Msrent petámo, no hables contra mi.

No. N. 32. Esta particula denota hazer la acción para quedarse, como, andátzenoti, baxo á la tierra j^ara quedarse: tirénoti, vino comiendo para quedarse; á la contra de mo, que haze la cosa para passar.

Nu. N. 33. Esta denota el patio, como, vaxánuni, sentarse en el patio. También significa dolerse de lo que dexa á la partida, como, loliamú- nuni.

Oca. Esta particula es lo mismo que yoca, vide inf.

Orin. N. 34. Esta significa lugar de alto á bajo, como, cheorini, temer caer abajo.

Pa.

IST. 35. Esta se aplica á tres cosas: la primera interpuesta en el ver- bo, dicedlevar continuación en su acción, mísquarépani, andar siempre en tristeza: pirépani, ir cantando. Lo segundo se aplica al fuego, vqxi- tani. Lo tercero al tiánguez, erápani, mirar el mercado, y tiánguez.

Pe.

N. 36. De esta particula, que haze á los verbos generales, se dixo gloss. 25. §. 1. Ahora decimos, que se aplica, como la particula p)a, al

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fuego, y á la plaza, vtcapeni, echar á, vno en el fuego: vecápequareni, echar- se el: angápeni, estar en la plaza, en la Iglesia, o en cosa llana.

Pera. N. 37. De esta partícula se dixo, gloss. 25. §. 1. que significa hazer la acción tlel verbo vnos con otros, vanddperani, hablar vnos con otros.

Piqíiarc. N. 38. Esta denota sentir en si la acción del verbo antecedente, co- mo, nitdfaren 2»quíií'cmhaca, sientomc Cagmy: ¡úamtnchan piquáreni, vel piqíiarerani, sentirse enfermo.

Po.

N. 39. Esta dice venir haziendo, á la contra de pa, que es ir hazicn- do, piréponi, venir cantando. Aqui se note, que este p)o, se vuelve en ho, quando antes de la^J, el verbo trae m, como, xámponi, decimos, xamho- m, por la gloss. 2. §. 3. como, amhthtsi misquare xamhohaqui? que nego- cios vcnis recogiendo, y los traéis?

Quare.

N". 40. Esta suele ser propria del verbo, como, terequareni, reirse. Otras vezes es particula interpuesta, y significa hazer la acción para si, como, jxtni, es llevar, j^cíquareni, llevar para si, y se conjuga por todos casos, y tiempos.

Qi(atha.

K 41. Esta particula, como la de cnzcani, n. 15. significa hazer la ac- ción en el suelo, como, qiiirdqiiathani naranxas, poner las naranjas en el suelo.

Ra.

N. 42. Esta denota, que la acción, que yo hago, hago que la haga en otro, como, th'chaai, como, thrmJiaca, doy de comer a otro. Donde se no- te, que lo mismo haze la particula ta, como, itsimchaca, bebo, itsímcda- hacA, doy de beber á otro. Y á las vezes se juntan vna, y otra, como caráhaca, yo escribo, carürcdahacd, yo hago, que otro escriva: y en estar estas dos juntas, no ay regla cierta, sino es mirar al vso, como esta par- ticula diga pluralidad ? n. 12.

83 Reh.

N. I3. Significa cosas contrarias, como son, apartar de sí, y juntar á sí: y esta diferencia se quita con el verbo, a que se junta, como, liará- rehii, apartar de sí: porque esta partícula, hará, es raíz de apartar; á la contra, himdürcni, es juntar, y traer á si, porque hundú, es raiz de atraer. Nótese también aquí, que este re, se suele poner por ri, y á la contra ri, por re, como, atárehperánsquaro, lugar de olear; decimos tam- bién, ataríhperánsqiiaro, como en lo que se sigue.

Rih.

N. 4i. Esta partícula rih, dice pluralidad, como díximos de ra, n. 12. y assi decimos, cacanarinstani vandángiicata, quebrantar los manda- mientos de Dios: y si dixeramos la ley de Dios, ó vn mandamiento, aviamos de hablar por su simple cacdni: y assi quando se vuelve, y po- ne por re, denota multitud, como, atdrelqjeránsqKaro, porque se olea en muchos miembros del cuerpo.

Ro.

N. 45. Esta partícula es final, y denota lugar, como, Cupdndaró, lu- gar de aguacates: Avdndaro, el Cíelo. De lo qual. se trató arriba núme- ro 18.

Ru.

N. 46. Desta partícula ru, se dixo arriba gloss. 35. §. 1. que signifi- caba camino, frente. Decimos mas, que se aplica para extremidades, co- mo las yemas de los dedos, narices: hatzirucimi, poner en la frente: vaxá- runi, sentarse en el camino: phamérutani, estar enfermo de las narices, o extremidades de los dedos, expressando el substantivo.

Sira,-yé[ Singa.

N. 47. Destas dos partículas tratamos arriba en la gloss. 8. §. 2. y 9. §. 1. diciendo como se interpone al presente de indicativo, y al pre- térito imperfecto. Ahora lo que se nota es, que hablamos de ellas en presente, aunque la obra no se aya comenzado: como también hablamos en Castellano, ya voy, y no ha comenzado á ir, assi decimos, nirásin- gahacá.

84 Scu.

N. 48. Esta partícula denota hazer la acción del verbo en cosíf ancha, como, Carasctmi, escrivir encima de tabla, u encima de oja: huréjcuní, calentar en sartén.

Ta, vel Tara.

N. 49. De las dos se ha dicho arriba. De la (a se dixo gloss. 35. §. vnico, que significa lado: sobre ella no ay que notar, üc la tara, se di- xo también en esta gloss. num. 42. que significa hazer, que otro haga la acción, como, tarehaca, yo labro la tierra: dicen tartratáhaca, hago, que otro labre la tierra: si es para mi, tarcrafaquarchaca, de quo supra num. 40.*

Ts}}e.

N. 50. Para hablar desta partícula, es necessario traer a la memoria lo que se dixo, gloss. 25. §. 1. que la partícula pe haze los verbos gene- rales: y la partícula va, los haze plurales, como sean de dos para arriba. Pues esta partícula, tsj)e, es media, que ni es general, y es mas que qual- quier plural, porque dice multitud: como. Tata étqjeri, ser padre de gran familia: Nana étspeiñ, madre de muchas. La partícula está interpuesta en el verbo éni, de siim, es, fui. Fuera de lo dicho, denota cosa agena, como, caratspcni, escrivir cosa agena: iintspeni, comer de ageno, que de- cimos, de mogollón.

Tm.

N. 51. Esta partícula significa hazerse la acción del verbo apríessa, o derrepente, como, ñutan í, es abrir, mitzatani, abrir apriesa: nñtzataqifa- rtni, abrirse apríessa: curíram, quemar, curUrntaquCrcm, quemarse de repente.

Tze.'

N. 52, Esta lleva abajo, ó á la tierra, como el che de arriba lleva ar- riba; como, qiictzeni, bajar: qíiarcitzem, caer en tierra.

Tzea.

N. 53. Esta partícula denota ir a hazer algo, y volverse luego: á la contra de la partícula no, de quien diximos, num. 32. <iue iba a hacer

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la cosa, y quedarse, como, tirénirásinga. voy á comer; y si dice, tirétzca- nirüsinga, voy á comer, y volverme.

Tzire. N. 54. Esta denota la noche, como diremos abajo, de vina, que sig- nifica, todo el dia: como, hatzirehatt vandcUzequáréni, está toda la no- che rezando: ambámarihtziréni xurátengári, toda la noche velar el ga- nado.

Va.

N. 55. Desta j)articula se dixo, gloss. 3o. §, vnico, que es partícula, que denota la barriga por defuera. También denota las tripas,^ añadién- dole ra, que como dixe, núm. 12. denota pluralidad, phamévarani, doler las tripas. También secundariamente denota cosa de lexos, que viene por el ayre, como, curavani campana, oyr la campana de lejos. Lo ter- cero, y que comprehende mucho, como es tiempo, y lugar, denota el va, el espacio, que ay entre las dos extremidades, ó de tiempo, 6 de lugar: de tiempo, Mnó harávacuránchahaca, no tengo espacio de vna ocupación á otra: de lugar, cúvacuraqua, el espacio de vna orilla á otra.

Vina. N. 56. Esta partícula significa todo el dia, como tzire, nu. 54. toda la noche, como, ca ravinani, escrevir todo el dia, cavivinani, emborracharse todo el dia.

Xaca. N. 57. Esta significa acción presente, como, chaimxaca, estoy jugan- do, de quo gloss. 27. §. 7.

XaraJi. N". 58. Esta dice, que otro dice la cosa, xarahati San Pablo, como di- ce San Pablo. Yide gloss. 26. §. 4. y porque se pone la x. en lugar de s. j h. is haraJiati Sa7i Pablo. Yide gloss. 2. §. 6. También sin referir á tercero, se dice, chanaxarahaca, digolo de burla.

Xama.

N". 59. Dize andar haziendo la acción; á la contra de xaca, que es es- tarla haziendo. Yide gl. 27. §. 2. n. 7.

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Xu.

N. GO. Dcsta particiila, que significa brazo, canoa, ttc. dixose gloss. 35. §. vnico. Ahora decimos, que significa aqu\ y se syncopa por la fi- gura syncopa, gloss. 32. §. 5. como, ixü, es aquí, y sincopado, áiulctiré- xuquí? que andas comiendo aquí?

Xuri.

N. 61. Esta denota estar en lugar, y el modo será, como el verbo fue- re: amjaxiirini, estar en pie; tivüxurmi, de rodillas: vaxaxurini, sentarse en el suelo.

Xttzca.

N. G2. Esta partícula añade á la de arriba, hazcr que se haga aque- lla acción: como, angaxiizcani, hazcr que este parado: ticuíxwxani, hazer que este de rodillas.

Yara.

N. 63. Esta partícula expressa hazer la acción, que vno iba á hazer: como, voy a la Iglesia á decir Missa, niyarahaca Diosco, ca Missa arí- 7/arava. Denota el fin, á que iba.

Yoca.

N. 64. Esta partícula Yoca, ú Oca, sin la t/. dice venir para volver: de la manera, que la partícula iza, dice ir para volver: como, hurasca- vandatzcciih2)ey6cani, vel bcani, vine á predicar para volverme.

finís ÜPERIS.

A LA SANTISSIMA VIRGEN MARÍA SEÑORA NUESTRA.

Solamente á vos (Soberana Reyna del Cielo) se deve de justicia, la dedicación de esta grande obra en tan pequeño cuerpo; porque si en lo criado ay alguna cosa que tenga semenjanga, con vuestra creación, es aquesta obra en su admirable formación no solo por quien la hizo: sino por el fin para que la fabricó. Todas las criaturas deven el ser que tie- nen al poderoso brazo de la Divina Omnipotencia, pero solo en María SS. se mira empeñada la suprema grandeza, para que en su fabrica se viesse vna especial liechura de la gracia, y por eso goza por privilegio todo el cumulo de gracias, que tubo Christo por naturaleza, con modo tan admirable, que en Christo están como en cabeza, ó fuente, de donde dimanan; y en María SS. como en cuello, ó arcaduz por donde se difun- den, y reparten. In Christo (dice admirablemente San Gerónimo) fuit plenüudo gratice sicut in capite influente. In Maria vero sicut in colla trans- fundente. Pues qué fabrica es esta de tan divina proporción que inclu- ye en su gremio, lo que solo puede caber en la inmensidad? Si se mira al tamaño de su cuerpo, aun mirada como fuente, 6 con aparatos de nu- be, se verá en su arquitectura vn cuerpo muy pequeño: Sóror mea par- va, fons parviis nuhecida parva. Pero atendida la inmensidad de gracias que goza, la grandeza divina que atesora, el deposito magestuoso que en su vientre, 6 sagrario se deposita, «e verá su esfera tan dilatada, que

Arte Tarasca.— 2

excede su grandeza ii la de los Cielos, guardando en esta, lo que en aque- llos no cabe: Qitem coelt capere non poter ant Uto gremio contuUsti. Pues qué mucho que María Señora sea tan especial hechura de la gracia si fue su fabrica el Templo en que se colocó todo el tesoro de la gloria, y qué mucho también, que goze por privilegio tanta gracia si es el arca- duz, 6 camino por donde á todos se comunica; y qué mucho finalmente, que siendo tan semejantes á estas circunstancias, las de esta obra, en su fabrica, ó formación, piense mi devoción y humilde rendimiento, que solo á María se deve de jusficia esta dedicación. Mírenlo claramente, después que la gracia del Espiritu Sancto se difundió en los sagrados Apostóles, vno de los grandes milagros que llené al mundo de admira- ción, fue, la variedad de lenguas en que hablavan: Loquehanhir varis Ungiiis; y no causa menos admiración, el que sabiendo todos que están llenos do esta gracia los Apostóles, con facultad de hazer milagros, y comission general para la conversión dc todo el mundo con su predica- ción, se nos persuade a. que el que habla es el Espiritu Santo: Non enim vos estis qui loqiiinmii, sed Spiritus Patris, qui loquitiir ni vobis. Pues si es el Espiritu Santo quien hablé: Spiritus qui loquitur, cémo son los Apostóles los que hablan: Loqiiehantur Appostolií De esta suerte: ha- blavan los Apostóles, y con lo que hablavan en todas lenguas los enten- dían, y con sus palabras hazian los milagros, y convertían; pero lo que decian, y lo que predicaban era de el Espiritu Santo: Spiriius Sandus dabat eloqui lUis. Esto es, los Apostóles predicavan los Sermones, pero el Espiritu Santo los hazia; y por esta razón, aunque los Apostóles es- tán en gracia, como el hablar variedad de lenguas, el hazSr milagros, el convertir gentes, solo sabe hazerlo la gracia, por esto se nos persua- de á que es hechura de la gracia: lo que haze la predicación dc los Apos- tóles. El Autor de esta grande Obra en tan pequeño cuerpo, gasté en la Santa Provincia de Michoacán mas de cinquenta años, hablando va- riedad de lenguas, enseñándolas, predicando en ellas, y convirtiendo variedad de gentes, en diversos climas sin faltar por esto, a las Cathe-

dras que obtuvo de Grammatica, Philosofia, y Theologia; j lo que mas es, que la opinión de justo en que vivió tan dilatado tiempo, conservó, hasta que murió. Y quien viere el dia de oy su cuerpo incorrupto, des- pués de sesenta, y mas años, y leyere las palabras del Spiritu Sancto: Non dahis sandum tuum videre comtptionem, no será mucho que como á tal le venere; y lo que no admite duda es, que la incorrupción después de tantos años es vn milagro continuado, que junto con la variedad de lenguas que habló, que predicó, confessó, y enseñó; y la conversión de tantos, que en tan dilatada predicación lograrla. Con razón acredita nuestra Obra por especial hechura de la gracia, hecha por su Autor, con el vnico fin de que fuesse medio para que todos la consiguiessen. Pues obra tan grande en tan pequeño cuerpo, fabricada con tanta assis- tencia de la gracia, hecha como medio, ó arcaduz para que á todos se participasse: circunstancias todas, que dicen semejanza á la admirable creación de María, solo á su Magostad sagrada se le deve de justicia la dedicación: recíbala vuestra dignación (piadosissima Madre) de mi de- voción, y rendida humildad, y meresca vuestra Provincia, que como aquella Estrella, que guió á los Magos, fue lengua que los conduxo pa- ra hallar el mayor thesoro de la gracia, esta Lengua, ó Arte de ella, sea Estrella que á los Ministros Evangélicos los guie para llegar al mas se- guro puerto de la gloria, &c.

ií^^üice;

Píglnas.

Bibliografía I

Noticias preliminares sobre el idioma tarasco por el Sr. D. Francisco Pimentel... II

Alfabeto : IV

Onomatopeyas V

Conj ugacion X

Adverbio XIV

Preposiciones XV

Notas XIX

Comparación del tarasco con el mexicano y sus afines XXIII

Prólogo del Padre Basalenque 13

Disposición del Arte 15 á 18

Cartilla, letras y su valor 19 21

23 27 30 33 42 45 47

De la Ortografía 21

De las partes de la oración. Nombre 25

Adjetivo 27

Pronombre y su posesivo 30

Verbo. Verbo activo 34

Verbo pasivo 42

Verbo sustantivo 45

Verbo impersonal 47

Verbos particulares 47

Verbos defectivos 50

Participio 56

Formación de los verbos y de los participios 58

Cuatro partes últimas de la oración 60

Cuatro casos de los nombres y verbos 63

De algunas elegancias de la lengua tarasca 67

De las figuras retóricas 69

De las partículas de esta lengua 71

De'las preposiciones verbales 73

De las partículas interpuestas, particulares 74

De las partículas interpuestas, comunes y generales 76

* Hayedos numeraciones romanas: el íuclioe se refiere solamente á la primera.

Arte Tarasca.— 13

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